Los emblemas históricos de la Juventud Comunista.
UJC
Comienza agosto y no es un mes cualquiera. Comienza agosto, el mes de la independencia de nuestro país, es el mes del Día del Comité de Base, donde las y los frenteamplistas nos reunimos a discutir y celebrar a nuestra fuerza política, y la construcción de la política desde el pie. Es el mes en que año a año las estudiantes marchan, cada 14, recordando a los mártires estudiantiles y reclamando las mejoras que nuestra educación pública necesita. Y es un mes especial para las jóvenes comunistas.
El 25 de agosto de este año, la Unión de la Juventud Comunista celebrará su 70 aniversario. Los aniversarios, y más aún los redondos, nos permiten visualizar nuestra historia y reconocer en ella un legado inmenso de lucha en todos los frentes con un único objetivo: unir y organizar en cada lugar a las y los jóvenes para luchar por la eliminación de las desigualdades, es decir, luchar por la construcción del Socialismo.
Sin dudas que en solo una columna no lograremos ni siquiera introducir el vastísimo conjunto de relatos y memorias que componen nuestra historia, pero queremos seleccionar aquello que nos parece más emblemático, y que significó un método creativo de mezclar la lucha inclaudicable en la primera fila de nuestro pueblo, con la alegría y la creación de dispositivos culturales propios de las jóvenes generaciones.
Al fin y al cabo, lo que se hacía era luchar por el socialismo, al tiempo que se construían formas de relacionarse y de disfrutar el ocio que crearan conciencia de solidaridad, hermandad e igualdad. Fue así, que, en cada barrio, se crearon Clubes de la UJC. Estos eran espacios, que se llenaban de actividades muy diversas y de jóvenes que también provenían de orígenes diversos (fábricas, liceos, facultades). Se crearon gimnasios populares, círculos de lectura, bailes, kermesses, jornadas de solidaridad con fábricas en conflicto, charlas, actividades de propaganda, y un largo etcétera.
Se convirtieron en patrimonio de la Juventud Uruguaya junto a los famosos candombailes, o los festivales por los que tantos artistas gigantes, como Darnauchans, Zitarrosa, Jorge Nasser, entre otros, pasaron. Y todo esto, mezclado con una organización de acero, que ni la dictadura sangrienta pudo destruir. Con brigadas inmensas de propaganda callejera que “hacían hablar” hasta los muros más recónditos con las consignas que el pueblo gritaba, o en las movilizaciones resistiendo la represión para reclamar por el boleto, por presupuesto, en defensa de las libertades democráticas o en solidaridad con Cuba y Vietnam.
También rememoramos en este 70 aniversario la solidaridad. Nuestra UJC es ejemplo de la solidaridad de clase con las y los obreros que luchan por mejorar las condiciones de trabajo y de vida. Eso hemos sido a lo largo de nuestra historia, una organización al servicio y en pie de lucha por el protagonismo popular. Un ejemplo, de tantos que podríamos plantear, es cómo desde el 27 de junio de 1973, cuando se declara la Huelga General contra el golpe fascista, nos abocamos a organizar junto a todas las y los estudiantes la solidaridad con las fábricas ocupadas heroicamente por las y los obreros. Haciendo ollas, recolectando alimentos y abrigo, acompañando las ocupaciones, resistiendo los palos y la represión.
Es por esta historia, heroica y emblemática, y es por todas y todos los miles y miles de jóvenes que aportaron a la UJC a lo largo de ella; que hoy las jóvenes comunistas celebraremos nuestro aniversario construyendo cultura, solidaridad y organización. Sabiendo que no se trata de copias baratas de tiempos pasados, sino de recoger la esencia de una forma de unir y organizar a las juventudes para la construcción de la sociedad del pan y de las rosas.
Desde ya hace algunas semanas organizamos en todo el país jornadas de cine, una charla sobre Palestina que colmó la sede del Frente Amplio en Montevideo, el lanzamiento de nuestra campaña de afiliación con pegatinas y volanteadas, toques y bailes en distintos territorios con grupos musicales emergentes, jornadas con juegos de mesa, un campeonato de fútbol, un candombe solidario en Barrio Sur, pintada de murales, entre otras. Todas estas actividades continuarán hasta fin de año, con el mismo objetivo estratégico: unir y organizar a los y las jóvenes uruguayas, rescatando la diversidad de gustos, intereses y necesidades y por lo tanto, luchando en los más diversos frentes.
Es que eso somos las Jóvenes Comunistas. Somos una organización de jóvenes, trabajamos, estudiamos, la peleamos día a día, pero además creemos que sólo en colectivo y organizadas, podemos construir el país que necesitamos, un país para disfrutar. Peleamos para terminar con la desigualdad que surge de la apropiación de unos poquitos de la riqueza que generamos con nuestras manos, la inmensa mayoría de las uruguayas.
Por eso te invitamos a sumarte. Sumate a construir con lucha y alegría, el país por el que pelearon tantas jóvenes a lo largo de la historia, y hoy debemos impulsar con el gobierno que construimos desde el pie, el gobierno popular de nuestro Frente Amplio. Tenés que sumarte, porque sólo contigo luchando es posible conquistar la esperanza. Tenés que sumarte porque la esperanza sólo es posible con la Revolución. Tenés que sumarte a la Juventud Comunista.






















