El «ministerio de la verdad» de la administración Biden

La pasada semana el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos anunció la creación de la Junta de Gestión de la Desinformación de Estados Unidos.

Bajo el argumento de combatir las amenazas que representan las informaciones “engañosas”, la novel institución ha concitado un masivo rechazo en líderes políticos y expertos del país del Norte.

Los rechazos señalan que el nuevo organismo representa un claro ejemplo de “represión de la libertad de expresión” y han llegado a equipararla con el ‘Ministerio de la Verdad’ de la novela ‘1984’ de George Orwell.

El objetivo del organismo anunciado por el secretario de Seguridad Nacional de EE.UU., Alejandro Mayorkas, es según señala la agencia de noticias Rusia Today (RT), “reunir los recursos para hacer frente a esta amenaza».

La presentación de la nueva Junta fue realizada durante la comparecencia de Mayorkas ante la Subcomisión de Asignaciones de la Cámara de Representantes, en la que se debatía el presupuesto del organismo para el año fiscal 2023.

Ampliando sobre las tareas del nuevo organismo, el jefe del Departamento de Seguridad Nacional especificó en declaraciones dadas a la agencia noticiosa CNN que la Junta se dedicará a colectar «las mejores prácticas para hacer frente a la amenaza de la desinformación procedente de Estados extranjeros y de adversarios de cárteles, y difundir estas mejores prácticas entre los operadores que desde hace años han estado trabajando para hacer frente a esta amenaza».

De acuerdo a RT, Mayorkas, subrayó “que la unidad no tiene en absoluto la intención, la «autoridad operativa» o la «capacidad» de espiar a los ciudadanos estadounidenses”.

El nuevo organismo estadunidense está dirigido por Nina Jankowicz, una exbecaria de desinformación en el Wilson Center, con una trayectoria que la vincula con el Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, así como con trabajos de supervisión de los programas de Rusia y Bielorrusia en el grupo de presión National Democratic Institute.

Ante las numerosas críticas recibidas, desde el Departamento de Seguridad Nacional, se afirmó que las tareas de trabajo sobre la desinformación llevaban realizándose hace varios años.

«El Departamento ha creado la Junta de Gestión de la Desinformación para asegurar que este trabajo no infringe el derecho fundamental de la libertad de expresión y para proteger aún más la privacidad, los derechos civiles y las libertades civiles», declaró un portavoz del Departamento a CBS News.

Según esta misma fuente, añade RT, para asegurar la protección de esos derechos «la Junta coordinará las actividades internas del Departamento relacionadas con la desinformación que supone una amenaza para la seguridad nacional».

Otra de las defensoras de la iniciativa ha sido la vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki.

De acuerdo a la agencia de noticias, la funcionaria de la Casa Blanca aseguró a medios de prensa locales “que el nuevo grupo de trabajo operará de manera no partidista» y «apolítica», no significando su creación, el cese de las actividades que ya realiza la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad (CISA) creada en 2018 dentro del Departamento de Seguridad por Donald Trump.

«El objetivo es la desinformación que amenaza a la patria, […] como los asuntos que incitan al extremismo violento, los traficantes de personas y otras organizaciones criminales transnacionales, cualquier esfuerzo que sea una influencia extranjera maligna, cualquier cosa que ponga en peligro a las personas durante las emergencias», enfatizó Psaki.

En contraposición al optimismo de los funcionarios gubernamentales de la administración Biden, la exdiputada demócrata Tulsi Gabbard denunció “que quien está detrás de la nueva Junta de Gestión de la Desinformación es el expresidente de Estados Unidos Barack Obama”.

«Biden es solo un testaferro», declaró en Twitter Gabbard, quien acompañó sus palabras con imágenes de un discurso pronunciado por Obama el pasado 21 de abril en la Universidad de Stanford.

En dicho discurso, agrega RT, el exmandatario se centró en «la desinformación y los desafíos a la democracia en el ámbito digital».

En el ala republicana, el senador Tom Cotton escribió en Twitter su oposición al nuevo organismo.

“El Gobierno federal no tiene por qué crear un ‘Ministerio de la Verdad'» y agregó, «la ‘Junta de Desinformación’ del Departamento de Seguridad Nacional es inconstitucional y antiestadounidense, y presentaré un proyecto de ley para quitarle fondos», escribió Cotton.

En una posición opositora similar, los miembros republicanos del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes expresaron, mediante una misiva la exigencia expresa de que se supervisara el accionar del nuevo organismo, así como de «los continuos esfuerzos dentro de la Administración Biden para suprimir la libertad de expresión y desacreditar la crítica legítima como desinformación».

«El aparato de seguridad interna de EE.UU. debe servir para proteger al pueblo estadounidense de las amenazas a la patria, y no ser convertido en un arma por un presidente impopular para impulsar falsas narrativas y desacreditar el discurso legal», se afirma en la carta de los republicanos según informó Fox News, que tuvo acceso al documento

En el documento se expresa, además la oposición al nombramiento de Jankowicz, recordando que fue esta funcionaria quien instaló “la narrativa de que el ordenador portátil de Hunter Biden, hijo del presidente de Estados Unidos (…) era producto de una campaña de desinformación rusa”.

En un tenor similar se manifestó el procurador general del estado de Misuri, Eric Schmitt, quien en carta dirigida al propio Mayorkas afirmó “que el enfoque de la junta «orwelliana» para concentrar los recursos en la amenaza de «información errónea/desinformación» debería «conmocionar al núcleo mismo del sistema de creencias estadounidense, una amenaza a la libertad de expresión que, con razón, alarmará a las personas amantes de la libertad en todo Estados Unidos».

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