Del 4 al 7 de diciembre de 2025 se llevó a cabo el XX Congreso Ordinario de la Fenapes. Más de 200 delegadas y delegados de todo el país se reunieron en en Colonia del Sacramento para seguir construyendo federación y educación pública.
El dirigente de la Fenapes, Emiliano Mandacen, valoró de forma muy positiva la instancia, porque “a nivel de plataforma estratégica y programática salió un documento muy potente, con una perspectiva de análisis bastante profunda sobre la coyuntura a nivel planetario, a nivel regional y a nivel local. Con un análisis muy profundo de lo que está pasando en Uruguay y todo el tema del sistema educativo, haciendo centro en la perspectiva inmediata de un Congreso Nacional de Educación, que debe llevar a un debate nacional que involucre a toda la sociedad sobre la perspectiva que queremos para el sistema educativo, en el marco de una Estrategia Nacional para el Desarrollo, que tienda a la democratización en el acceso al conocimiento”, indicó a EL POPULAR.
En el congreso también “hubo una renovación parcial de la dirección con compañeros de diferentes zonas del país y un grupo que se mantiene y esto demuestra un proceso en el sindicato muy dinámico que se va consolidando”, apuntó. En la instancia participaron alrededor de 200 delegados y delegadas de todo el país.
“Además Fenapes se acopla de lleno a la campaña del 1% para gravar al 1% más rico, que es un tema clave porque afecta los hogares, a las niñas, niños y adolescentes, un tercio de los cuales está por debajo de la línea de pobreza”, añadió Mandacen.

Declaración final
Durante los últimos cuatro días, delegadas y delegados de todo el país nos hemos reunido en nuestro máximo órgano de resolución: el Congreso Nacional de Asociaciones, espacio de síntesis del trabajo acumulado durante meses por nuestras filiales. Evaluamos la actuación del período y definimos los lineamientos estratégicos para el próximo bienio, en un clima de unidad, fraternidad y debate crítico.
Este XX Congreso se realizó en el marco de los 40 años de nuestra reconstitución y de la recuperación democrática. Esa conmemoración no es solo un hito histórico: es una interpelación política presente. Nos convoca a mirar el pasado para comprender la profundidad de las fuerzas sociales que hicieron posible la derrota de la dictadura fascista y la reconstrucción del movimiento sindical.

Recordamos a las compañeras y compañeros que, en tiempos de persecución y silencio forzado, sostuvieron con valentía la dignidad como bandera. Honramos a quienes resistieron en la clandestinidad, enfrentaron la cárcel, el exilio, la destitución, las desapariciones forzadas y la muerte. A cuatro décadas de nuestra reconstitución, asumimos nuevamente ese legado como brújula ética y política.
Reafirmamos, además, la importancia de continuar la reconstrucción histórica y el fortalecimiento de nuestra memoria sindical. La memoria no es solo un relato: es una herramienta de lucha, una forma de disputar sentido y de afirmar el protagonismo colectivo frente a quienes pretenden despolitizar la historia.
En estos días también analizamos la coyuntura nacional, regional y global, conscientes de que las tensiones del orden internacional repercuten de manera directa en la vida de nuestros pueblos. Desde esa perspectiva, renovamos nuestro compromiso con los pueblos hermanos y con la profundización del internacionalismo que nos define. Condenamos, con absoluta firmeza, toda
intervención extranjera, todo avasallamiento de la soberanía, así como el genocidio y la guerra que expresan la violencia del imperialismo contemporáneo.
Nuestra América está siendo atacada, especialmente el pueblo venezolano, buscando someterla al imperialismo estadunidense. Seguiremos reclamando que América Latina sea un continente de paz.
Ratificamos la vigencia de nuestras luchas, inscritas en la tradición del movimiento sindical y popular. Nos sentimos orgullosos del esfuerzo colectivo que ha logrado frenar, en distintos momentos, el avance del neoliberalismo y de su proyecto de concentración de la riqueza y debilitamiento de los derechos sociales: lo que hemos caracterizado como el modelo de la desigualdad.
Sostenemos como ejes de nuestra acción:
• La lucha por una seguridad social justa, solidaria e inclusiva.
• La defensa irrestricta de las libertades sindicales y la denuncia firme de todo intento de persecución o represión.
• La defensa de la Educación Pública frente a la arremetida privatizadora y mercantilizante, como parte de un proyecto de país que avance en la transformación estructural.
Nos comprometemos a redoblar esfuerzos para impulsar la iniciativa promovida por el PIT-CNT y el campo popular de gravar el patrimonio del 1% más rico, como parte de una estrategia redistributiva que contribuya a combatir de manera real y estructural la pobreza infantil y adolescente.
La lucha presupuestal en cada Rendición de Cuentas será un mojón central para nuestra Federación. Junto a la CSEU y al PIT-CNT pondremos en juego toda nuestra capacidad organizativa y de movilización para conquistar los recursos necesarios para la educación pública, afirmando la meta del 6+1% del PBI para ANEP, Udelar, UTEC, la investigación y la innovación.
Otro hito fundamental será nuestra participación organizada en el Congreso Nacional de Educación, que deberá realizarse en 2026. Allí defenderemos una concepción democrática, participativa y profundamente pública del sistema educativo. La Fenapes trabajará para que dicha instancia contemple la más amplia participación de nuestro pueblo en todo el territorio nacional.
Seguiremos luchando por expandir derechos, elevar el nivel educativo y democratizar integralmente el sistema educativo. Sabemos que toda conquista es fruto de la organización y la lucha colectiva; y sabemos también que solo una educación pública fuerte, territorialmente presente y materialmente sostenida puede ser la base de un país más justo.

Fotos FENAPES























