Placa en homenaje a Julia Arévalo en el hall de los Consejos de Salarios. Foto: Comunicación MTSS
Placa en homenaje a Julia Arévalo en el hall de los Consejos de Salarios. Foto: Comunicación MTSS

Julia Arévalo y un merecido homenaje

Este miércoles se nombró al hall del edificio de los Consejos de Salarios, del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) con el nombre de la destacada militante social, sindical y política Julia Arévalo. Participaron del encuentro diversas autoridades entre ellas el ministro de Trabajo Juan Castillo; Mónica Xavier de INMujeres; la senadora Lilian Abracinskas, las diputadas y diputados Daniel Diverio, Magela Rinaldi, Tatiana Antúnez, Claudio Arbesun y Natalia Díaz; Ana Olivera de la dirección del PCU; Jorge Mazzarovich, compañero de militancia de Julia, funcionarios y funcionarias del ministerio y familiares de Julia Arévalo.

En una mujer todas las mujeres

La actividad comenzó con las palabras de la encargada de la división de negociación colectiva Andrea Badolati quién explicó que este homenaje se encuadra en el mes de la mujer a partir del trabajo intra ministerio en que se abordan las temáticas de género que impulsan la campaña “Sin mujeres no hay trabajo”. 

Encargada de la División de Negociación Colectiva Andrea Badolati. Foto: Comunicación MTSS

El objetivo de esta campaña es visibilizar el rol de las mujeres en el mundo del trabajo y, en particular, en el propio ministerio. En este sentido destacó que las mujeres son el 64% de la plantilla de funcionarios y funcionarias del ministerio, porcentaje que asciende al 70% en la División de Negociación colectiva y si se observa la composición de la delegación del Poder Ejecutivo en los Consejos de Salarios, el porcentaje es aún mayor. 

“Con todos estos elementos, esta cantidad de espacios internos de mujeres, nos pareció más que necesario visibilizar esto y encontrar un espacio de diálogo cotidiano, como es este espacio de los Consejos de Salarios para ponerle el nombre de una mujer y qué mejor nominarlo con el nombre de la querida Julia Arévalo”, dijo Badolati seguida por un cerrado aplauso.

Luego realizó una reseña sobre la vida de Julia desde su abandono de la escuela a los 10 años empujada por la necesidad que la llevó al trabajo en las fábricas, primero de fósforos y luego del tabaco, con jornadas laborales eternas y extenuantes.  

Su camino fue de lucha y organización de los trabajadores, de las mujeres, en el parlamento, siendo de las primeras mujeres en acceder a una banca en la cámara de diputados y luego en el senado, convirtiéndose en la primera comunista en América Latina en ocupar una banca en esta cámara, además de su reconocida solidaridad y militancia internacionalista. 

“Todo este cúmulo de experiencias fueron forjando a la Julia de las mil luchas, de las luchas sociales, políticas y feministas, porque si hoy en día aún hablamos de las desigualdades estructurales que persisten entre varones y mujeres, imaginemos que Julia tuvo todos estos desempeños, sobre todo en la primera mitad del siglo XX, y vaya si sería hostil este mundo para las mujeres en aquella época. Si sería hostil la sociedad para las mujeres que se atrevieran a cuestionar los mandatos sociales y culturales establecidos para las mujeres”, subrayó.

“Vaya entonces – concluyó – en el reconocimiento a Julia Arévalo, el reconocimiento a todas las mujeres del mundo del trabajo que tantos aportes han realizado por dignificar las condiciones de trabajo, la vida y resignificar el papel de las mujeres desde este lugar”.

También hizo uso de la palabra, representando a la familia de Julia, una de sus nietas, Cristina Moller quien agradeció en nombre de toda la familia a el ministro Castillo y su secretario Alejandro Rodríguez y » «a todas las mujeres que acá decidieron poner el nombre de nuestra abuela a este hall principal». Moller señaló la importancia de seguir difundiendo la figura de «nuestra abuela» para que las generaciones que vienen «sepan de ella y la tomen como ejemplo; ejemplo de lucha por los derechos de los trabajadores».

Familiares de Julia Arévalo junto a la placa en homenaje a Julia Arévalo. Foto: MTSS

“Nuestra Pasionaria”

El Ministro Juan Castillo inició señalando su alegría y orgullo por ser parte del “modesto y más que merecido homenaje a doña Julia Arévalo y, en ella, a todas las mujeres uruguayas, a las que trabajan, crean, investigan, a todas las que con su compromiso, su inteligencia y su sacrificio han contribuido y contribuyen a la construcción colectiva de un Uruguay mejor”.

Ministro Juan Castillo durante el homenaje en el hall de los Consejos de Salarios. Foto: Comunicación MTSS

“Julia nació un 1º de julio de 1898 en Barriga Negra, departamento de Lavalleja, en una familia humilde, trabajadora, que tenía que luchar el día a día, como tantas familias y mujeres uruguayas tienen que hacerlo hoy. Ahí hay un primer aspecto a destacar: fue una mujer humilde, que tenía sus raíces en el Uruguay profundo, de allí nació y eso lo llevó consigo orgullosamente toda su vida”, dijo sobre los inicios de la vida de Julia.

En su discurso destacó que “Julia fue pionera y fundadora, fue de las primeras mujeres dirigentes sindicales y políticas del Uruguay, fue de las primeras diputadas de Uruguay y del continente, fue la primera senadora del continente; fundó herramientas sociales y políticas, organizaciones de mujeres, militó en el Partido Socialista, fundó el Partido Comunista, el Frente Izquierda de Liberación y el Frente Amplio”.

“Solo pudo terminar 4º año de escuela, pero asumió la necesidad de formarse, estudió de forma autodidacta y construyó un pensamiento de una profundidad que aún hoy asombra. En el Parlamento fue la voz de las mujeres humildes y trabajadoras y también de los sectores populares, promovió y apoyó iniciativas para lograr igual paga frente a igual tarea, jubilación anticipada por doble tarea, caja de seguros de maternidad, jubilación para las maestras y las trabajadoras rurales, defendió la Reforma Agraria y leer sus intervenciones y aportes para la creación del Instituto de Colonización o sobre los Consejos de Salarios y la negociación colectiva conmueve, desafía, compromete”, señaló.

Y agregó que “fue una luchadora por la paz y por la autodeterminación de los pueblos, cosa tan necesaria hoy, particularmente desarrolló una enorme solidaridad con la República Española, fue amiga y compañera de La Pasionaria. De alguna manera Julia es nuestra Pasionaria”.

“Julia fue una luchadora por la democracia y la libertad, fue perseguida y resistió a las dos dictaduras que sufrió Uruguay en el siglo XX, la de Terra y la fascista, luego del golpe de Estado de 1973; fue una madre y abuela entrañable, tejiendo para sus hijas e hijos y nietas y nietos y se hizo cargo de la familia junto a su compañero”, dijo el ministro.

“Por estas razones y por muchas más queríamos, en el mes de la Mujer, homenajear a Julia Arévalo, en un lugar donde estamos convencidos que ella, que no era amiga de ningún homenaje, se sentiría feliz de estar presente. Creemos que es bueno que las mujeres que ingresen a este edificio a luchar por sus derechos lo hagan con el ejemplo y la presencia de Julia. No tenemos dudas que Julia está hoy presente entre nosotros”, afirmó.

“El poeta argentino, González Tuñon, conmovido por uno de sus discursos la caracterizó como una mujer “de miel y bronce”: es una linda definición. Honramos a Julia y, en ella, a todas las mujeres uruguayas que luchan hoy por una patria y un futuro mejor”, concluyó.

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