Se realizará un homenaje a Julia Arévalo en el Ministerio de Trabajo

El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) realizará un homenaje a Julia Arévalo destacada militante social, sindicalista y legisladora uruguaya. Se designará con su nombre el hall del edificio de los Consejos de Salarios en homenaje a todas las mujeres trabajadoras coincidiendo, además, con el mes de la mujer. La actividad de reconocimiento se realizará este miércoles 25 a las 11 horas.

Julia Arévalo fue una trabajadora desde los 10 años, trabajó en una fábrica de fósforos y fue poco después obrera tabacalera, atravesando largas cuadras para no gastar en el viaje los pocos centésimos que le pagaban. Allí vivió su primera huelga, y conoció violencia policial y posterior despido. Con esa escuela, ya que no pudo estudiar pese a sus grandes dotes intelectuales, se afilió con 15 años al Partido Socialista. Ya entonces, sobre los clásicos cajones de queroseno, hizo sus primeros aprendizajes en una oratoria cálida, inflamada, que la haría famosa en todo el país.

Y con el mismo fervor que combatía por los derechos obreros en las viejas empresas tabacaleras, enfrentaba los desmanes policiales en San Javier –donde se realizó la primera lucha por la Reforma Agraria en 1933-, elevaba su voz inconfundible contra los atropellos en Minas, Fray Bentos o Paysandú, llamaba a la solidaridad con la España republicana, con la Unión Soviética agredida por los nazis, con la Cuba de Fidel y el Che Guevara y por Vietnam.

Madre de 5 hijos, que crió y educó con la ayuda de su esposo en las circunstancias más difíciles, era sin embargo una de las pocas mujeres que militaban entonces en el Partido Comunista.

Alba Roballo la recordaba encabezando marchas del 1ero de Mayo con una enorme bandera roja, cuando apenas marchaba un puñadito de personas mientras les tiraban piedras. Julia fue fundadora del Partido Comunista del Uruguay, puso el cuerpo y las ideas cuando  pensar otra realidad era prácticamente imposible para la mayoría de las mujeres. En sus propias palabras: «sólo me faltaba ser negra para completar la trilogía de la segregación”.

En 1958 fue electa edil en la Junta Departamental de Montevideo, y recorrió los más alejados barrios de la capital, recogiendo aspiraciones de los vecinos, impulsando los expendios de leche más barata, o mejoras comunales.

En 1942, Julia Arévalo fue electa diputada nacional. Y en 1946 ingresó por primera vez una mujer comunista en esa Cámara de Senadores hasta entonces cerrada a cal y canto para los trabajadores convirtiéndose, además, en la primera mujer senadora en latinoamérica. 

Militante del movimiento femenino, estaba un día en el Bajo Valencia en el Cerro, y al otro, en un Congreso Internacional, fundando con otras preclaras figuras del mundo, la Federación Democrática Internacional de Mujeres, de la cual es vicepresidenta de honor.

Fundadora del Frente Izquierda, apasionada militante del Frente Amplio, enfrentó la dictadura y luchó denodadamente por quedarse en el país, regresando de Buenos Aires en los momentos más duros.

Una figura ineludible de la lucha popular por los derechos de las y los trabajadores, las mujeres y la democracia. 

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