Una tendencia que no para: más de 53 000 niños fueron asesinados en América Latina

Un total de 53 318 niños, niñas y jóvenes, fueron asesinados en América Latina entre los años 2015 y 2022.

La cifra, denuncia la Organización Panamericana de la Salud (OPS), es una clara “evidencia de que la violencia sigue siendo una amenaza para la vida y el bienestar de millones de menores de edad”.

Los datos fueron dados a conocer por la organización titulado “Violencia contra niños, niñas y adolescentes en Latinoamérica y el Caribe”, que fuera elaborado conjuntamente con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

El documento en cuestión, informó la agencia IPS, “también revela que entre 2021 y 2022 la tasa de mujeres jóvenes asesinadas se duplicó, pasando de 2,13 a 5,1 muertes por cada 100 000 habitantes.

Este tipo de violencia letal, se asegura, “está relacionada con el crimen organizado, el fácil acceso a armas, desigualdades sociales y normas de género nocivas”.

La violencia en el continente, se añade, “está presente desde edades muy tempranas” y ello es visible ya que, “seis de cada 10 menores de hasta14 años son objeto de algún tipo de castigo violento en el hogar, mientras una de cada cuatro adolescentes experimenta acoso escolar”.

Junto a ello, se denuncia, se observa un constante incremento de “los abusos en los entornos digitales”.

“Cada día, millones de niños, niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe viven expuestos a la violencia, en el hogar, en la escuela, y en las comunidades con presencia de pandillas”, afirmó Roberto Benes, director regional de Unicef, quien agregó que existen “múltiples lugares y situaciones en la región” que “presentan riesgos y peligros reales para niños o niñas”.

“Cada día, millones de niños, niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe viven expuestos a la violencia, en el hogar, en la escuela, y en las comunidades con presencia de pandillas”, reiteró Benes.

Por su parte el director de la OPS, Jarbas Barbosa, denununció que “la violencia tiene un impacto profundo y duradero en la salud física y mental de niños, niñas y adolescentes, y vulnera su derecho a crecer en entornos seguros, en el hogar, la escuela y la comunidad”.

Los datos dados a conocer en el estudio se centraron en adolescentes de 15 a 17 años y en ellos se evidencian “tendencias contrastantes por sexo”.

“Si la tasa de homicidios entre adolescentes mujeres se duplicó, entre los varones disminuyó de 17,63 a 10,68 muertes por cada 100 000 habitantes, un nivel que aún se considera alto”.

Junto a ello se constató que, “en la región seis de cada 10 niños, niñas y adolescentes de hasta 14 años son objeto de algún tipo de disciplina violenta en el hogar, mientras que una de cada cuatro adolescentes de 13 a 17 años experimenta acoso escolar”.

La situación se torna peculiar para el caso de las mujeres ya que “una de cada cinco mujeres en América Latina y el Caribe reporta haber sufrido violencia sexual antes de los 18 años”, una violencia que, cada vez “se manifiesta en entornos digitales.

El estudio de Unicef-OPS llama a desarrollar políticas basadas en evidencia y que permitan “fortalecer leyes de protección de la infancia, controlar el acceso a armas de fuego, capacitar a docentes, policías y personal de salud, apoyar a padres y cuidadores, invertir en entornos educativos seguros y ampliar los servicios de respuesta”.

“Sabemos cómo poner fin a la violencia. En América Latina y el Caribe se requieren políticas públicas sólidas y sostenidas que prevengan y respondan a la violencia en todas sus formas, para que cada niño y niña pueda crecer en un entorno seguro”, aseveró Benes.

Compartí este artículo
Temas