Conflicto en el gas: persecución sindical y un Ministerio de Trabajo cómplice
Este miércoles, en «A la izquierda late el corazón», entrevistamos a Andrés Guichón, vocero del Sindicato Único de los Trabajadores del Supergás (SUTS) sobre el conflicto que vienen llevando adelante.
Andrés, contamos un poco de qué se trata este conflicto y qué es lo que hay más allá de la situación puntual que lo desata.
Primero que nada, con este conflicto, se está dañando la herramienta sindical y, a la vez, se está tratando de provocar una situación que sea negativa para la población; lo que se está buscando es generar el conflicto y generar un desabastecimiento.
¿Es posible que la empresa, en este caso Río Gas, pueda querer generar un conflicto para, de alguna manera, justificar la incapacidad de la empresa, debido a la falta de inversión, de cumplir con las obligaciones que tiene con los distintos clientes, sobre todo los más importante, los que tienen que ver con el agronegocio y demás?
Si, claro, son situaciones diferentes lo que es la garrafa de 13 Kg y los pedidos a granel. Lo que pasa en el sector a granel es un poco eso, justificar, por medidas sindicales, el incumplimiento de los acuerdos que tienen como empresa. Lo que vemos es que se llegan a acuerdos con algunos clientes, se les cobra a esos clientes y después no se le abastece de la manera que se habían comprometido y lo más fácil es poner como excusa que hay una situación de conflicto sindical.
La empresa, en el sector a granel, está hace varios meses trabajando prácticamente con la mitad de la flota porque la otra mitad la tenía en reparación por falta de mantenimiento, entonces, si yo tengo que cubrir una demanda y estoy trabajando con la mitad de mi capacidad por diferentes motivos, falta de mantenimiento o condiciones malas de la flota, no puedo después, echarle la culpa al movimiento sindical y eso es un poco lo que pasa en este sector.
¿En qué momento de la negociación están parados ahora?
Hoy estamos parados en una situación bastante complicada y creemos que puede ir empeorándose. Estamos en una situación de paralización de actividades en Río Gas y lo que desata este conflicto es la manera en que se ha manejado esta empresa en todas las negociaciones que hemos tenido. Tanto en el Consejo de Salarios como en las últimas intervenciones que tuvimos con una empresa tercerizada.
Lo que nos pasó es que tuvimos un despido de un trabajador por notoria mala conducta y lo que pedimos ante esta situación son las pruebas de esta acusación que no aparecieron, tuvimos tres ámbitos en el Ministerio de Trabajo, las pruebas siguieron sin aparecer, a lo cual nosotros dijimos que si no aparecen tendrán que retomar al trabajador.
Esto de que la gente ya sea culpable y después vemos si eso se puede revertir, no es lo lógico; lo lógico es que una persona sea inocente hasta que se pueda comprobar la culpabilidad de esa persona.
Como no teníamos solución lo que le comunicamos a la empresa en el Ministerio de Trabajo es que no ingresaran los camiones de esa empresa a cargar porque sino se iban a detener las tareas. Teníamos un previsto de casi 10 mil garrafas para envasar y la empresa decide entrar el camión de esta empresa que son 200 garrafas, o sea que puso en riesgo el previsto de todas las garrafas que habían para producir en el día por producir las 200 de esta empresa, por cubrir a esta empresa. En ese momento es que se detuvieron las tareas y ahí, Río Gas, toma protagonismo en la situación y toma partido de manera desleal porque presiona a los trabajadores que habían detenido las tareas a que sigan trabajando y los trabajadores le comunican que hasta que ese camión no se retire no se iban a retomar las tareas. Esos trabajadores son sancionados lo cual lo vemos como algo gravísimo porque si esos trabajadores están con una medida sindical no puede ser que sean sancionados, los sancionan con 14 días de suspensión por no hacerle caso al mando medio que estaba en su momento.
¿Qué actitud toma el Ministerio de Trabajo ante esta situación?
No se expide de manera contundente, deja que estas cosas pasen porque, si no lo rechaza notoriamente, está siendo cómplice de esta situación. Entendemos que hay una especie de intereses cruzados, algo pasa, esta empresa se ve que tiene una espalda lo suficientemente grande para hacer estas cosas y no sabemos si es hasta una especie de complicidad, porque de otra manera no lo podemos entender.
Tenemos un trabajador sancionado por declaraciones que dio en la prensa como representante sindical. Nosotros sufrimos todo este tipo de situaciones y tampoco podemos denunciarlas públicamente porque nos sancionan con 14 días de suspensión. Entonces ¿cuáles son las condiciones de juego? Estamos completamente condicionados como movimiento sindical. Estamos en un panorama bastante oscuro, más de lo que podíamos esperar.
Tenemos la información de que la empresa Río Gas tiene como abogados al Estudio Ferrer quienes fueron grandes protagonistas en la redacción de la LUC y, por otro lado, la posibilidad de que ANCAP renueve los contratos con estas empresas y que, eventualmente, esto pueda significar algún aumento de costos por lo que con estas reestructuras lo que se proponen es hacerle pagar a los trabajadores y trabajadoras estos aumentos de costo generando una reducción salarial y flexibilizando aún más las condiciones laborales ¿esto es así?
Es nuestra gran sospecha y termina generando como resultado eso, un respaldo político gigante por una relación que, entendemos, que está instalada entre el gobierno y esta empresa. Tienen un respaldo contundente, lo vemos, y por otro lado también el tema de los cambios en las condiciones de los contratos de ANCAP está teniendo peso también. Si ANCAP les comunica a estas empresas que no va a renovar o que las condiciones van a ser diferentes, en caso de hacer contratos nuevos con ellos, obviamente que lo que hacen las empresas es ajustar para abajo, un poco lo que están haciendo. Recortar, ajustar, sacar el sindicato de este sector; entonces si es el pedido que hace ANCAP, el gobierno mismo, que también viene a ser ANCAP, no van a poner un freno a estos cambios, es la lectura que nosotros hacemos.
Nosotros, del Ministerio de Trabajo, la postura que vemos es lamentable, totalmente flechada, la balanza desequilibrada, porque, como te digo, para accionar una desocupación o un desalojo ante las medidas nuestras actúan con una rapidez impresionante, ahora, cuando la situación es del otro lado, vemos una pasividad tremenda, mismo en las declaraciones que termina dando el Ministro de Trabajo a nosotros nos dan la pauta de que cada vez que vamos al Ministerio nos metemos en la boca del lobo.
Ante esta falta de garantías y de respaldo del Ministerio de Trabajo, esta persecución sistemática que hace Río Gas, que no es la primera vez, sin embargo dos cosas en ese sentido para consultarte: por un lado en relación a que ustedes están tratando de tomar medidas que no afecten la distribución de la garrafa de 13 kg sino que se refieran más a la cuestión a granel y por el otro lado consultarte en relación al respaldo, porque si el Ministerio de trabajo no está dando las garantías y no tiene una posición objetiva en este conflicto como en otros, tenemos una situación de una empresa que está parada en los pedales porque, evidentemente, siente que tiene espalda y respaldo político, lo que queda acá es el respaldo popular, los vecinos y vecinas rodeando los lugares de trabajo cuando se hacen las medidas, el resto del movimiento sindical. ¿Como vienen trabajando en ese sentido y qué respuesta han tenido en relación al apoyo de la gente, del resto del movimiento sindical?
Del movimiento sindical, por suerte, hemos tenido un gran apoyo y creemos que puede ir creciendo en la medida que vayan pasando los días, lamentablemente no es así con el apoyo popular pero lo entendemos, porque la gente tiene sus problemas familiares, de la vida, laborales y a veces uno llega cansado a su casa y pide una garrafa, el gas no llega y hace el análisis corto de que el sindicato otra vez tiene problemas y se queda con eso.
Lo que le damos como mensaje a la gente es que hemos tratado de colaborar con la gente y los más complicados en la pandemia y hasta ahora, y lo hemos hecho de una manera contundente. Donamos arriba del millón de pesos, seguimos saliendo a la calle colaborando con ropa, comida, con gente que realmente está en situaciones vulnerables y también, en las medidas que estamos tomando, estamos contemplando la situación de esta población y del frío que hace.
La situación que estamos teniendo de persecución sindical no la hemos visto nunca, creo, que en el sector del supergás, es algo único, está cada vez peor la situación. Que la gente entienda que, si de repente, hoy tenemos un conflicto, podría ser peor, porque creemos que tenemos la razón como para hacerlo pero no lo hacemos por la gente. Hoy tenemos dos plantas de supergas trabajando con normalidad y con turnos extras para cubrir la demanda, pero no podemos permitirle a esta empresa que siga trabajando así.
Vamos que está pasando algo totalmente ilegal como estas sanciones y el Ministerio no hace nada, entonces, ¿qué herramienta tenemos nosotros? ¿generalizar el conflicto? Creo que también es un poco lo que se está buscando, porque, a la vez, estas empresas son competidoras y el gas que no vende Río Gas lo vende la empresa de al lado entonces ¿qué dice Río Gas? Bueno, vamos a generalizar el quilombo y nadie vende. Hay un poco eso y un poco que si generalizamos obviamente que nos va a caer la esencialidad. Hoy hay una campaña antisindical, no solo del lado de las empresas, entonces, nos están esperando para caernos con la esencialidad escudándose en la gente, diciendo que la gente ya no aguanta más los conflictos del supergas, esa es la realidad.
También están siendo punta de lanza que sienta un precedente. Este tipo de reacción de las empresas, la falta de respeto a las libertades sindicales que tenemos, independientemente de los artículos de la LUC que hace referencia a otras cuestiones, también son precedentes y van midiendo la capacidad de reacción y hasta dónde pueden ir en esto de querer pasarlos por arriba con una aplanadora.
Exactamente, creo que nos están usando de punta de lanza para, bueno, instalar una situación que es anormal pero, a medida que se les vaya permitiendo, puede resultar algo normal y cotidiano en el movimiento sindical. Si nosotros hoy permitimos estas sanciones por medidas gremiales, abrimos una puerta enorme para que todos los demás compañeros y compañeras del movimiento sindical lo sufran y no sufren solo compañeros del movimiento sindical, lo sufren todos, porque debilitar al movimiento sindical debilita a todos los trabajadores, porque el movimiento sindical cuando pelea por algo pelea por todos los trabajadores más allá de su condición de afiliados, entonces, ese también es el análisis que debería hacer la gente más allá de su situación individual e inmediata, más allá de que en este momento me quede sin gas; analizar de que cuando están debilitando la herramienta, están debilitando a todos los trabajadores.
Y que cuando se lucha para fortalecerla y defenderla también se está defendiendo a todos los trabajadores y trabajadoras independientemente de que estén afiliados o no al sindicato.
Exactamente, nos encontramos en una discusión de Consejo de Salario en donde nuestra principal reivindicación es la recuperación de salario, porque habíamos firmado un convenio a pérdida, un convenio puente y nos encontramos con la realidad de que hubo una sobre demanda de las empresas que crecieron por encima de un 10% y la pelea de la recuperación de salario no es solo para el sindicato, es para todos los trabajadores del sector, todos esos trabajadores que perdieron salario que igual cumplieron con la sobre demanda que hubo, que recuperen su salario y la propuesta de la empresa era recuperar un 1.6 de salario nada más cuando la pérdida había sido de un 4.8. Entonces cuando plantean este tipo de situaciones, no las plantean solo para el sindicato, la plantean para todos. Contaron con nosotros durante la pandemia y después no quisieron devolvernos lo que nos correspondía y el sindicato estaba reivindicando eso, entonces uno esas cosas las tiene que analizar y ver de qué lado está. Porque cuando no está apoyando al sindicato no solo que le quita fuerza al sindicato sino que está fortaleciendo a la otra parte, a la otra parte que después está sentado en la mesa buscando la manera de perjudicarnos.
Los compañeros y compañeras que son dirigentes sindicales, que a veces cuando vienen estos conflictos están a mil, son padres, son madres y también ahí se juega un montón de lo que uno tiene que dar de energía para defender los derechos, para tratar de sostener a los compañeros y los puestos de trabajo, el salario y demás, hay una vida atrás de eso y damos un aguante desde ese lugar más humano, para vos, para tu familia y para todos los compañeros y compañeras que están dando esa lucha.
Reafirmo lo que decís porque esto te lleva tiempo, no solo de tu trabajo y es un poco la realidad que nos ha tocado en estos días haciendo de padre y representante a la vez porque los tiempos no dan.
Paola Beltrán





















