Las organizaciones que integran la Plataforma América Latina y el Caribe Mejor sin TLC, emitieron una Declaración conjunta con relación a los resultados de la Cumbre CELAC- UE.
En el documento, las organizaciones agradecen, en primer lugar, la invitación recibida a participar de una serie de actividades alternativas a la cumbre oficial, no obstante ello señalan que ante el interés de algunas organizaciones europeas de “poner de relieve los TLC Mercosur-UE, México-UE, Chile-UE”, la Plataforma América Latina y el Caribe Mejor sin TLC afirma que se torna “necesario visibilizar, además, la existencia de otros tratados similares cuyos impactos negativos afectan a millones de seres humanos, lo que obliga a abordar el tema desde una mirada regional, no focalizada, incorporando al debate los acuerdos con las naciones andinas, de Centroamérica y del Caribe”.
Se agrega que en los momentos actuales, “no es posible obviar la realidad geopolítica presente que afecta y afectará al conjunto de la humanidad y cuyas consecuencias definirán el futuro de miles de millones de personas y del planeta que habitamos” y denuncian que estamos en presencia de “un conflicto entre la OTAN y Rusia”, que ha sido el resultado de “la obstinación de la OTAN de incorporar Ucrania al bloque militar occidental”.
La actual guerra, señalan, “puede extenderse, conducir a un enfrentamiento nuclear y amenazar la propia sobrevivencia de la humanidad. Por eso es preciso movilizarnos para poner fin al conflicto y construir un diálogo por la paz”
Para los firmantes de la Declaración, es necesario que se aborden “las causas y consecuencias del cambio climático”, sobre todo porque si no se producen cambios “sustanciales en el modelo productivo extractivista y depredador”, se pondrá “en tela de juicio la sobrevivencia de la especie humana, así como del conjunto de los seres vivientes”.
Las consecuencias de ello, subraya el documento, “afectarán a miles de millones de personas, especialmente niñas y mujeres, que, en su inmensa mayoría, carecen de toda responsabilidad en los factores que lo han generado”.
“Para nuestra plataforma es ineludible que se tenga presente que las formas de abordar el cambio climático y, las posibles soluciones, debe ser con responsabilidades comunes pero diferenciadas, en las cuales los países causantes de las altas emisiones asuman mayor responsabilidad, sin limitar el derecho al desarrollo de los países del Tercer Mundo”, se lee en la Declaración que denuncia que “las relaciones entre la UE y los países integrantes de CELAC se han caracterizado hasta el día de hoy por una relación asimétrica y de sometimiento, con una herencia de colonialismo y neocolonialismo impuesta por los países más ricos, al así llamado Sur Global”.
Dicho sometimiento, se denuncia, es sufrido por “cientos de millones de habitantes, cuyos países están condicionados por las grandes potencias a la dependencia y el atraso, graves daños al medio ambiente, además de sus nefastas consecuencias en materia de derechos humanos y laborales, desigualdades raciales y de género intolerables. A esto hay que agregar los daños infligidos a comunidades que habitan territorios con abundancia de recursos naturales que son explotados por corporaciones trasnacionales”.
Dichas inequidades se acompañan de una “escandalosa concentración de la riqueza que alcanza niveles récords”, que definen que ya no sea “posible seguir sosteniendo esta forma de relacionarse entre países”, por lo que “los gobernantes de la CELAC”, deben hacer “respetar la independencia y soberanía de las naciones que representan”.
Para la Plataforma, el Foro de la Sociedad Civil, convocado por la UE lo que pretendía era “entregar credibilidad a la Cumbre UE-CELAC y sus resoluciones”, pero este Foro, señalan, “carece de toda legitimidad dada su organización anti democrática y poco transparente”.
En atención a ello, es relevante, afirman, “que las organizaciones que nos hemos convocado en Bruselas tengamos una postura firme en rechazo a los acuerdos oficiales sobre los TLC entre UE-Mercosur, UE-Chile, UE-México, así como cualquier otro acuerdo de similares características”.
“La riqueza de muchos países de la UE es la pobreza del Sur Global. Las páginas de la historia son evidencia categórica de que la riqueza de los países desarrollados en la UE y de los EE UU se construyó en base a la explotación inmisericorde de los países sometidos al régimen colonial”, continúa denunciando el documento que finaliza expresando que, “la política impuesta a nuestros países en los TLC y TBI”, además de ser “de una inmoral lógica neoliberal, son del todo inaceptables. Luchamos por un comercio justo, sustentado en la igualdad, el respeto a los derechos humanos, a un medio ambiente sostenible, y a la diversidad de modos de vida y culturas”.























