Nuevo hallazgo en el Batallón 14

El martes se supo que los antropólogos forenses habían encontrado nuevos restos óseos en el Batallón 14. Todavía no sabe el sexo, ni la edad.

Victoria Alfaro

El esqueleto fue encontrado boca abajo, con las manos a los costados bajo mucha cal y una losa de cemento por encima, la diferencia con los restos de Amelia Sanjurjo es que aquí se detectaron restos textiles de lo que parece ser una camisa y una tapita de metal al parecer de una botella que cayó o pusieron en el enterramiento.

Están acá

Si, otra vez boca abajo, otra vez bajo quilos de cal, otra vez bajo una losa de cemento, a poco más de un año del hallazgo de la primera mujer que fue encontrada enterrada en un predio militar, asesinada por la dictadura, la tierra hizo brotar otra incógnita de casi 50 años bajo el Batallón 14, en Toledo, Canelones, donde ya van cuatro desaparecidos encontrados, a pocos metros del arroyo Meireles. Allí surgió otro cráneo, aparecieron otros huesitos, otro ser humano sepultado para el olvido por quienes no desean, ni les importa la justicia y se sienten impunes incluso ante el paso del tiempo, pero que, sin poder hacer nada al respecto (aunque les gustaría y vaya si lo han intentado), la memoria sigue trabajando porfiada y perseverante, la misma que cada 20 de Mayo desfila en el corazón de miles de almas por las calles y en cada rincón del país. Esa memoria fue la que sacó otro cuerpo del helado suelo para darle identidad y consuelo a sus familiares que hace años los buscan.

EL POPULAR ingresó al predio ayer jueves junto al resto de la prensa luego de que así lo hiciera Familiares temprano en la mañana. Otra vez en invierno, “es algo extraño que siempre sea en invierno” me dijo una familiar el año pasado y esta vez nuevamente la tierra habló y fue tremendamente conmovedor ver y sentir la emoción de todos los allí presentes. Los integrantes de Familiares llegaron en un ómnibus de Coetc e ingresaron al predio casi sin bajarse del mismo, el dolor se traspasaba en sus rostros, la angustia de llevar décadas detrás de una respuesta que todavía no llega. Mientras, cada vez que se encuentran restos el calvario vuelve a repetirse, una historia que parece no acabar y que hace mella en los hombres y mujeres que ayer en silencio ingresaron al batallón 14, casi un calco de cuando encontraron los huesos de Amelia.

El hallazgo se produjo a 170 metros del último conseguido hace un poco más de un año (Sanjurjo), cerca del arroyo Meireles y a un metro de una zona que fue ya excavada en el año 2005 y 2009. Los familiares se colocaron alrededor de la tumba clandestina y ver aquellos huesos de lo que alguna vez fueron piernas que corrían seguramente detrás de un sueño saliendo de la cal y sobre todo aquellos trozos de camisa sintética fue demoledor.

Al finalizar salieron del Batallón y allí Ignacio Errandonea habló con los periodistas. “Los militares nos han mentido toda la vida, pero, para que una mentira fuera un poco creíble hay que ponerle una cuota de verdad. No olvidemos que se mencionó al 14 como sitio de enterramiento precisamente para decirnos que habían sido desenterrados, quemados y sus cenizas tiradas al mar. La gran mentira para decirnos no busquen más muchachos porque no los van a encontrar y la prueba está: están acá. Los vamos encontrando, los encontramos en el 13, nos dijeron que los habían desenterrado y traído para acá y resulta que los encontramos en el 13. Ahora, la pregunta, la angustia y la bronca ¿cuál es? ¿Cuándo las Fuerzas Armadas van a decir toda la verdad? las actuales Fuerzas Armadas, porque ellos tienen toda la información, ellos saben dónde están, ellos pueden saber toda la información y terminar con este calvario de una vez por todas. Es hora de exigirles, porque a las Fuerzas Armadas les pagamos nosotros el sueldo y se les debe exigir que proporcionen toda la información y que no sigan con este silencio cobarde”, afirmó con indignación.


Hallazgo de restos óseos humanos en un predio del Batallón 14 en Toledo, Canelones. Foto: Daniel Rodriguez /adhocFOTOS.

El monte de roble

Alicia Lusiardo jefa del equipo de antropólogos (GIAF) contó a los periodistas presentes como se dieron los hechos. “El 30 de julio como parte de nuestra tarea, trabajábamos con dos retroexcavadoras en simultaneo, un equipo que está hacia el lado Este del predio y otro que se encontraba en esta zona del monte de roble. Durante la excavación de ese día a las 13.05 de la tarde, en esta cuadricula y particularmente en la trinchera 892 se ubicó un enterramiento. Eso hizo que se detuviera la tarea con la máquina y se comenzara a trabajar con materiales finos, por eso hemos estado desde el 30 hasta el día de hoy 1 de agosto trabajando y queremos terminar hoy la tarea del retiro de los materiales”, contó.

“Estamos a diez metros del arroyo Meireles y este sería el cuarto enterramiento con abundante cal, dos presentan esa losa que sería el de Amelia Sanjurjo y este de hoy y que quedan de este lado del arroyo, del otro lado donde se encontró a Castro y Blanco hay muchos elementos textiles, pero no hay losa por encima”, contó Lusiardo.

Sobre la identificación de los restos o por lo menos saber el sexo la especialista dijo que debían esperar a llevar los restos al laboratorio. “Se lo dijimos a los familiares, sabemos lo importante que es saber la edad y el sexo, pero queremos tener la absoluta certeza para dar esa información”. 

“Tenemos el resultado de esta tarea de tres días, el hallazgo del enterramiento primario e individual que en su momento fue excavada una fosa a 90 centímetros de profundidad, allí se colocó un lecho de cal posteriormente el cuerpo que se colocó boca abajo, con las manos en los costados y por encima una capa de cal y posteriormente una losa de materiales como pedregullo, cal, arena, y por supuesto cemento y eso termino formando una estructura rígida por encima del cuerpo”, explicó.

“Se ve la silueta de su cabeza, de sus hombros, de sus brazos en los laterales y de sus piernas hasta este lugar donde hemos excavado. Incluso en esta área de ahí (dijo señalando un costado de la tumba) están algunos huesos de los manos incrustados en la cal que tenemos que retirar de manera cuidadosa en el laboratorio. Es un individuo al que le estaremos practicando análisis para saber su rango etario, su sexo, estatura, datos que nos van a ayudar un poco en la hipótesis de identidad. Estaremos viendo el examen de análisis de posibles lesiones traumáticas que pueda tener y algunas características que nos ayude en la identificación de poder reconstruir como fueron esos momentos”, agregó.

“Acompañan estos restos óseos lo que es la cal y la estructura del enterramiento varios fragmentos textiles, todavía no sabemos si todos corresponden a la misma prenda. Hemos reconocido una camisa hay parte de ese textil adherido a esta losa, otra parte está asociada a los brazos, puede ser que estén contenidos los huesos en mangas de camisa pero eso recién lo vamos a poder ver en laboratorio que acompaña este material textil y también el hallazgo de una tapita de chapa metálica como de una botella que todavía no sabemos si va a arrojar más información que si está asociada directamente al enterramiento, eso fue colocado en su momento o cayo ahí en su momento y quedó tapado por esta estructura de cal”, explicó la antropóloga.

“Pretendemos terminar hoy (por ayer) el retiro de parte de la losa que todavía permanece en el sitio, la parte de los tobillos y los pies que todavía están cubiertos por la losa, ya que el resto del esqueleto ya está expuesto. Tenemos que retirar ese fragmento de losa, registrar todo el esqueleto en su posición anatómica como fue ubicado y hacer el levantamiento de esos restos con su respectiva cadena de custodia y traslado al laboratorio. Pretendemos hacerlo en el transcurso del día, para la noche podemos estar en condiciones de retirarnos de aquí con toda esa evidencia y culminar con esta primera etapa de la tarea”, afirmó.

Sobre las piezas dentales encontradas en el lugar indicó que “son muy informativas en términos de comparación si es que hay información de los desaparecidos y su disposición dentaria en términos de presencia o ausencia de dientes, restauraciones, todo lo que nos pueda aportar en las fichas ante-mortem para poder comparar. A los efectos de una hipótesis de identidad es muy informativo. Además, las piezas dentales si están sanas, si no tienen restauraciones, si no tienen caries se pueden seleccionar para un envío al laboratorio para la elaboración de un perfil genético a los efectos de identificación”, agregó Lusiardo.

Hallazgo de restos óseos humanos en un predio del Batallón 14 en Toledo, Canelones. Foto: Daniel Rodriguez /adhocFOTOS.

Abundante cal

Más adelante explicó el trabajo de hormiga que vienen realizando en el terreno. “Lo que tenemos que hacer es una cobertura exhaustiva del área por eso planteamos cuadriculas de diez por diez metros y esa cuadriculas la vamos abordando de manera sistemática y ordenada y con un registro que nos permite posicionar geográficamente cada intervención de manera que tengamos la certeza de que estamos interviniendo todo el terreno de la cautela. Ustedes vieron que tenemos intervenciones del año 2005, y del año 2009 algunas a un metro de este hallazgo. Entonces para evitar que sucedan este tipo de cosas tenemos un registro muy exhaustivo y una cobertura total del área”, explicó.

La especialista explicó que el área cautelada por la Justicia son 34 hectáreas y todavía falta excavar en 23 hectáreas. Los cuatro hallazgos en el Batallón 14 “comparten el rasgo de ser fosas clandestinas de no mucha profundidad, pero sí con la presencia de abundante cal. La diferencia estaría en que hacia el norte del arroyo Meireles hay unas condiciones distintas a las del sur. Al norte del arroyo tenemos lo que fueron los hallazgos del 2011 y 2012, del maestro Julio Castro y Ricardo Blanco que también son enterramientos individuales, primarios, pero con abundante vestimenta y con mucha cal. Hacia el sur del arroyo tenemos el hallazgo de Amelia Sanjurjo y el de hoy que no sabemos de quien son, que presentan similitudes en cuanto a la profundidad y comparten el rasgo de tener cal al igual que los otros, pero tienen una losa por encima entonces hay una diferencia entre unos y otros”, añadió.

Consultada por los medios de comunicación sobre si podría tratarse de distintas modalidades de enterramientos dijo que, si y que “puede responder a distintas temporalidades, a distintos operativos, una vez que se identifiquen seguramente sumaremos información para entender más”, agregó.

Lusiardo también contó que faltan muchos exámenes por hacer como verificar que las fracturas que tienen los huesos sean por causa de la violencia ejercida sobre la persona o por la remoción de la tumba.

“Una vez que sepamos el perfil biológico de estos restos que ya de por sí va a ser muy informativo, pero sobre todo la identidad de los restos nos va a permitir saber el año de desaparición, que cercanía o lejanía tenía con Amelia Sanjurjo y con los otros dos cuerpos de detenidos desaparecidos. Esa información es vital para entender sobre el contexto represivo. Este hallazgo está a 170 metros de Amelia, a 200 metros del maestro Castro y Ricardo Blanco Valiente y a 100 metros de lo que fue el llamado punto G aquel donde estarían ubicados los restos de María Claudia García de Gelman y que no aparecieron y todo esto a pocos metros de intervenciones de 2005 y 2009”, añadió.

“Esta cautela viene de inicios del año 2020 y era un poco más pequeña, después la fuimos ampliando justamente porque nuestro interés es que esas intervenciones anteriores se realicen de manera exhaustiva en esta ocasión. Por eso estamos procurando hacer contacto con esas excavaciones viejas y justamente eso fue lo que nos dio la posibilidad de este hallazgo”, indicó. 

“Es el segundo cuerpo que aparece boca abajo, con esto se constata que los cuerpos están, el problema es que son enterramientos individuales en predios muy grandes y donde no tenemos la información certera para buscarlos. Entonces se vuelve una tarea muy tediosa y larga en el tiempo buscar los cuerpos, pero están”, afirmó Lusiardo.

Además de integrantes de Madres y Familiares de Detenidos- Desaparecidos se hicieron presentes en el lugar el alcalde de Toledo, José Luis Gini, el intendente de Canelones, Marcelo Metediera, la presidenta de la departamental del FA de Canelones, Susana Muñiz, el dirigente del SUNCA, Daniel Diverio, la secretaria de DDHH del PIT-CNT, Fernanda Aguirre, el director de la INDDHH, Wilder Tayler, el ministro de Defensa, Armando Castaingdebat, entre otros y otras.

Foto portada

Alicia Lusiardo explicando el trabajo realizado en el hallazgo de restos óseos en el Batallón 14. Foto Diego Correa Bayarres. EL POPULAR.

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