Por Victoria Alfaro (*)
El pueblo vietnamita celebró el 80° aniversario de la Revolución de agosto de 1945 y la posterior declaración de independencia conocido como el Día Nacional de Vietnam. Allí estuvo presente una delegación del Partido Comunista de Uruguay (PCU), integrada por su secretario de organización, Guillermo Rehermann y el secretario general de la UJC, Claudio Arbesún.
Ambos, todavía en viaje hacia nuestro país, manifestaron a EL POPULAR sentirse “honrados por poder participar, a raíz de una invitación del Partido Comunista de Vietnam. Tuvimos la oportunidad de estrechar lazos con un pueblo que nos recibió con profunda calidez y fraternidad”.
“Un pueblo que en los días previos a la celebración vistió la ciudad de fiesta, con miles de banderas, remeras y vestidos rojos con la estrella amarilla que mostraban el orgullo por lo conquistado, resaltando el valor de su unidad y lucha; complementado además por miles de banderas partidarias con la hoz y martillo, así como la presencia permanente de la figura de Ho Chi Minh (el tío Ho como lo apodan cariñosamente), mostrando la identificación generalizada con el rumbo marcado desde el Estado y el Partido en el presente, que los encuentra en medio de un proceso de desarrollo económico y social sostenido y sorprendente”, apuntaron.

La independencia
“La reivindicación de la conquista de su independencia contra el colonialismo japonés, francés y la lucha librada contra la intervención norteamericana de la que salieron victoriosos, se enlaza hoy con la reciente eliminación de la precariedad habitacional y la disminución a mínimos históricos de la pobreza. Así como con su objetivo de hacer de Vietnam un país de renta alta para 2045, año del centenario de la república. Conquistas y perspectivas que se agigantan al considerar que, luego de más de 3 décadas de guerra, atravesaron hasta 1995 un duro bloqueo económico por parte de los Estados Unidos”, expresaron.
“Vimos un pueblo profundamente pacífico, que se volcó por cientos de miles a las calles durante varios días antes del 2 de setiembre, fecha marcada para la gran celebración, buscando asegurarse un lugar en el recorrido del desfile. Llegando desde diversas regiones del país, en un clima de fraternidad y sin incidente alguno, los vietnamitas pasaron días y noches conviviendo en esquinas y cuadras, haciendo de la fecha un verdadero suceso que conmocionó la vida del país”, agregaron.
“El desfile, evento central de la celebración, contó con la representación de contingentes que mostraban la diversidad de la sociedad vietnamita, unida por la celebración, la voluntad de defender su patria y de continuar construyendo colectivamente su modelo socialista. En él se pudo ver la diversidad religiosa y étnica, representación de trabajadores, campesinos y estudiantes, militares y civiles, organizaciones de mujeres y jóvenes, que recorrieron las calles de Hanoi haciendo del evento una verdadera demostración de orgullo y unidad nacional”.
Más adelante agregaron que “la celebración estuvo también marcada por la presencia de numerosas delegaciones internacionales de diversos países del mundo, manifestando en la práctica la concepción del Pueblo, Gobierno y Partido, de construir un futuro de desarrollo y prosperidad en el marco de estrechas relaciones con los demás pueblos del mundo, sobre la base del respeto a la independencia, la promoción de la paz, la integración y la solidaridad. Valores que contrastan con la perspectiva hegemónica planteada para las relaciones internacionales en nuestra porción del planeta”.

Fortalecer lazos
Rehermann y Arbesún informaron que, como parte de su participación en los diferentes eventos festivos, “pudimos además compartir reuniones con el Miembro del Comité Central y del Buró Político secretario de propaganda y movilización de masas Nguyen Trong Nghia, el secretario general del Partido, compañero Tom Lam y el secretario general de la Juventud Comunista Ho Chi Minh, compañero Le Quoc Phong. Así como formar parte junto a las demás delegaciones de la recepción de Estado encabezada por el secretario general, el presidente, compañero Luong Cuong y el primer ministro, compañero Pham Minh Chinh”.
Y agregaron que “en cada uno de dichos encuentros recibimos una actualización de los desafíos asumidos en el presente por el pueblo vietnamita, así como la voluntad de continuar estrechando vínculos de amistad, intercambios culturales, políticos y comerciales. Manifestando por nuestra parte el profundo sentimiento de gratitud y honor por ser parte de tan importante celebración y acordando distintas líneas de trabajo común que continúen acercando a los pueblos y Partidos de ambos países, priorizando la difusión de la heroica historia de resistencia y victoria del pueblo vietnamita, sus logros actuales en la construcción de su modelo socialista y el intercambio de experiencias políticas que enriquezcan las labores de ambos Partidos. Al tiempo que nos comprometimos a continuar desplegando iniciativas que rindan justo homenaje a la figura y obra de su líder histórico Ho Chi Minh, cómo el recientemente nombrado espacio público República Socialista de Vietnam en Montevideo, la próxima colocación de un busto de Ho Chi Minh allí y la futura colocación de una placa en recuerdo a su presencia en el Puerto de Montevideo en 1912”.
En el encuentro de la delegación uruguaya con Trong Nghia este “dio la bienvenida a los visitantes y valoró altamente su presencia en esta efeméride histórica de Vietnam. Agradeció la solidaridad y el apoyo del PCU, el Frente Amplio y el pueblo uruguayo durante la lucha por la independencia y reunificación nacionales, así como en el proceso de renovación (Doi Moi), destacando sus profundos sentimientos hacia el Presidente Ho Chi Minh. Reconociendo la posición política del FA y del PCU en Uruguay, expresó su confianza en el desarrollo de ambas fuerzas políticas y del país sudamericano en el futuro”, según publicó el portal Vietnam Plus.
(*) Periodista. Directora de El Popular.























