“En el primer trimestre del año pasado tuvimos 13 accidentes mortales y en el mismo período de este año bajamos a 6”, resaltó el inspector general de Trabajo, Luis Puig, en conferencia de prensa al ser presentado el balance del primer año del Compromiso Nacional por la Vida, la Salud y la Seguridad en el Trabajo, con énfasis en la evolución de la accidentalidad laboral.
Los datos registrados, expresó Puig, aunque evidencian “una reducción sustancial de la siniestralidad (…) no pueden generar conformidad”, por lo que es necesario “profundizar las acciones”.
La actividad, donde fue presentado el balance anual contó, de acuerdo a lo informado por el portal del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), con la participación de la subinspectora Andrea Bouret y del ministro Juan Castillo, quien realizó el cierre de la misma.
El compromiso, recordó el inspector general de Trabajo, fue lanzado el 1 de abril del año pasado y contó con la participación del Poder Ejecutivo, el Banco de Seguros del Estado, cámaras empresariales y organizaciones sindicales, teniendo como objetivo “instalar una estrategia nacional sostenida en la defensa de la vida y la salud en el trabajo”.
“Uno de los principales desafíos iniciales”, subrayó Puig, “fue trasladar ese compromiso al territorio, promoviendo el tripartismo, la capacitación y la sensibilización en todo el país”.
Durante su exposición el inspector general informó que el país, de acuerdo a los registros del Banco de Seguros del Estados (BSE) “registraba más de 40.000 accidentes laborales anuales”, teniendo una frecuencia de accidentes mortales cada 7 a 10 días”.
Estos datos, añadió configuraban “una problemática persistente que requería visibilización y acción coordinada”, por lo que fueron lanzadas “campañas específicas, particularmente en sectores de riesgo como la construcción, así como instancias de respuesta rápida ante situaciones críticas”.
Puig informó, señala el portal del MTSS, “que en 2025 se registraron 42 accidentes mortales, con una reducción marcada en el último trimestre del año. En el primer trimestre del año pasado se contabilizaron 13 fallecimientos, mientras que en el mismo período del presente año la cifra descendió a 6”.
Aunque destacó la tendencia, Puig “insistió en que la situación continúa siendo grave y que la reducción debe consolidarse en el tiempo”.
Por su parte, en su intervención, la subinspectora Andrea Bouret resaltó “que la gestión de la IGTSS en 2025 se centró en promover un cambio cultural en materia de prevención de riesgos laborales, tomando como base la política nacional de seguridad y salud en el trabajo”, destacando el fortalecimiento que se ha producido con la “presencia inspectiva en el interior del país,” así como del “desarrollo de instancias de capacitación descentralizadas”.
Este año, dijo Bouret, “se incrementarán las acciones de fiscalización territorial, con foco en mejorar tanto la cantidad como la calidad de las inspecciones, y se ampliarán las instancias de información dirigidas a trabajadores, empleadores y estudiantes”.
Como parte del trabajo a realizarse, “se priorizarán colectivos en situación de mayor vulnerabilidad y se intensificarán los controles en sectores como el rural, la construcción, el transporte y el ámbito portuario, así como en lo relativo a violencia y acoso laboral”.
Al cerrar la actividad, el ministro Juan Castillo dijo que la misma era “una rendición de cuentas” y enfatizó “que los avances registrados son resultado de un esfuerzo colectivo”, destacando con ello “el rol de trabajadores, empleadores y del cuerpo inspectivo”.
Para el ministro, “la mejora en las cifras no debe ocultar la persistencia de situaciones evitables” y “sostuvo que la defensa de la vida en el trabajo es una prioridad transversal”.
No alcanza con mejorar salarios o condiciones de trabajo, subrayó, “si no se garantiza la integridad de las personas”.
“Es bueno”, reiteró Castillo, “que haya menos siniestros laborales, pero sigue habiendo una cantidad enorme que podían haberse evitado”.























