Senadores republicanos dudan de la designación de William Pulte como nuevo Director de Inteligencia Nacional

La decisión del presidente Donald Trump de nombrar como sucesor de Tulsi Gabbard a William Pulte como director interino de Inteligencia Nacional (DNI), ha sido cuestionada por senadores republicanos.

De acuerdo a Prensa Latina (PL), los republicanos no dudaron en expresar su desconcierto ante la decisión del presidente debido a la falta de calificación para el cargo que tiene Pulte.

Al respecto el legislador John Cornyn (de Texas), quien es miembro de alto rango del Comité de Inteligencia, dijo que aunque “el Senado no desempeña ningún papel en lo que respecta a la confirmación de funcionarios interinos”, no se verificaba “ninguna prueba de que este candidato posea las cualificaciones necesarias para ese cargo”.

En esa misma dirección se manifestó, agrega la agencia de noticias, el republicano de Luisiana Bill Cassidy, quien no solo dijo conocer poco a pulte, sino que además “le parece carente de las calificaciones para ejercer como asesor principal del presidente en todos los asuntos relacionados con la seguridad nacional”.

“Lo único que puedo decirles es que no está cualificado; más allá de eso, no sé nada sobre él”, afirmó Cassidy.

Las calificaciones del nombrado sustituto de Gabbard, también fueron puesta en entredicho por la senadora Lisa Murkowski (de Alaska).

El nombramiento de Pulte implicaría su supervisión de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA) y ciertos elementos de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), por lo que su nombre ha causado varias sorpresas.

“Me sorprendió ver ese nombre. Desconozco si posee algún tipo de experiencia previa en el ámbito de la inteligencia, por lo que, evidentemente, tendré que informarme un poco más al respecto”, acotó Murkowski, quien enfatizó “que no tiene constancia de que haya nada en sus antecedentes que lo califique para ocupar el cargo de jefe de nuestra inteligencia nacional”.

Otro miembro del Comité de Inteligencia del Senado, Susan Collins (R-Maine), señaló “que ni siquiera sabe si Pulte (heredero de los fundadores Pulte Homes, una de las mayores constructoras de viviendas del país) tendría una autorización de seguridad”.

Pulte, quien funge como director de la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda, ha sido, señala PL, “un leal colaborador del presidente Trump que ha formulado acusaciones de fraude hipotecario contra algunos de sus adversarios políticos”.

De acuerdo a los senadores republicanos, el nombramiento de Pulte “podría enfrentar obstáculos en la Cámara Alta para obtener los 51 votos necesarios para su confirmación”.

El candidato que es considerado “como un inexperto en cuestiones de espionaje, pero un ultra MAGA”, fue calificado por Trump como alguien que cuenta con “vasta experiencia en la administración de activos críticos y la seguridad de los mercados financieros”, habiendo tenido un destacado “rol como presidente de Fannie Mae y Freddie Mac, empresas patrocinadas por el gobierno que compran hipotecas a prestamistas”.

El nombramiento de Pulte se produce en momentos en que la comunidad de Inteligencia de Estados Unidos enfrenta algunas fisuras luego de que la CIA dejara de contribuir en algunas valoraciones claves de inteligencia.

En dicha comunidad y de acuerdo a Rusia Today (RT), se han ido acumulando “tensiones entre organismos de inteligencia, que se prolongan desde hace más de un año”, hecho este que afectan los “análisis de seguridad nacional en los que tradicionalmente se han apoyado los presidentes”.

De acuerdo a RT, las tensiones emergieron, luego de “un conflicto de la CIA con la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI, por sus siglas en inglés), provocado por un grupo de trabajo creado en abril de 2025 por la ahora saliente directora de la ODNI, Tulsi Gabbard”.

Para el director de la CIA, John Ratcliffe, dicho Grupo de Iniciativas del Director “ha actuado de forma imprudente, sin seguir los protocolos de intercambio y desclasificación de información”, en tanto los “funcionarios de la ODNI afirman que la agencia bloquea el acceso del grupo a informes de inteligencia”.

Los desacuerdos existentes, añade RT, han implicado la interrupción de la colaboración en análisis críticos, al extremo “que la CIA llegó a dejar de publicar informes del Consejo Nacional de Inteligencia (NIC, por sus siglas en inglés) en el sistema interno, limitando brevemente su acceso”.

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