El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, decretó un nuevo estado de excepción en diez provincias y tres municipios del país.
La medida, de acuerdo a lo informado por TeleSur, se adopata debido a la “grave conmoción interna” y tendrá una vigencia de sesenta días.
La decisión del Ejecutivo se adopta “dieciséis días después del vencimiento del anterior régimen de excepción”.
En el decreto publicado se autoriza que las fuerzas de seguridad intervengan en aquellas situaciones que impliquen “precautelar la protección interna, el restablecimiento, mantenimiento y control del orden público” y para “neutralizar actividades criminales”.
Junto a ello, el decreto deja en suspenso la inviolabilidad del domicilio, “permitiendo allanamientos sin orden judicial previa ante sospechas de ilícitos”.
La decisión, señala el medio de prensa, contrasta con declaraciones recientes de Noboa desde Estados Unidos, donde el mandatario ecuatoriano aseguró “que no ampliaría el estado de excepción anterior, sino que implementaría uno nuevo si era necesario”.
A pesar del uso de la medida, la violencia en el país no ha disminuido.
De acuerdo a los datos aportados por el Ministerio del Interior, Ecuador “cerró el año 2025 con un récord de aproximadamente 9.300 homicidios”, lo que lo ubica como el país con la tasa más alta de homicidios en Latinoamérica”.























