“Dimitiré como líder del Partido Laborista. He hablado esta mañana con Su Majestad el Rey para informarle de mi decisión”, anunció este lunes Keir Starmer ante los medios frente a la residencia de Downing Street.
La decisión de renunciar, abre la puerta,d e acuerdo a lo informado por la agencia MercoPress, “para que el exalcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, lo suceda al frente del partido y del Gobierno”.
Starmer, añade el medio de prensa, dio a conocer su decisión, luego de “perder el respaldo de su grupo parlamentario”.
A pesar de dimitir como Primer Ministro, Starmer permanecerá en su “funciones hasta que se elija a un nuevo líder”.
La renuncia del Primer Ministro, de acuerdo a sus propias declaraciones se produce luego de haber consultado a “sus ministros si era la persona más adecuada para encabezar el laborismo en las próximas elecciones generales”.
“He escuchado la respuesta de mi grupo parlamentario a esa pregunta y la acepto con buena disposición”, afirmó Starmer.
“La presión sobre Starmer”, recuerda la agencia de noticias, fue intensificada luego que “Burnham regresara al Parlamento al ganar la elección parcial de Makerfield, en el norte de Inglaterra, el 18 de junio”.
Ahora se abre el proceso a partir del cual será elegido el nuevo líder del laborismo, “que será también primer ministro”.
Dicho proceso tendrá su apertura el próximo 9 de julio y culminará “antes del receso parlamentario de verano”, si hubiese “más de un aspirante, la votación se resolvería hacia septiembre”.
De acuerdo a lo establecido para el proceso de definición del nuevo líder, los aspirantes precisarán concitar el respaldo del 20% de los diputados laboristas.
Al referirse a su posición respecto a su sucesor, Starmer prometió darle su “apoyo total e inequívoco” y aseguró que el mismo “heredará una Gran Bretaña más fuerte y más justa que la que él recibió hace dos años”.





















