Brasil y Argentina atraviesan una nueva tensión diplomática tras los insultos del mandatario argentino, quien el pasado sábado llamó al presidente brasileño “ladrón” y “presidiario”.
Los insultos de Milei se produjeron durante su discurso de apoyo a la candidatura de Flavio Bolsonaro a la presidencia de Brasil.
Como consecuencia de ello, Brasilllamó a consulta a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, al tiempo que citó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, “a dar explicaciones en el Ministerio de Relaciones Exteriores”.
Según la agencia MercoPress, el embajador brasileño “fue llamado a consulta por los insultos del presidente Milei” durante el acto de apoyo a Bolsonaro, ocasión en que “se refirió a Luiz Inácio Lula da Silva con términos como “ladrón” y “presidiario”, descalificando, además a un juez del Supremo Tribunal Federal.
El llamado a consulta, subraya el medio de prensa, “es una señal formal de malestar mediante la cual un gobierno hace regresar temporalmente a su representante”.
No conforme con sus ofensas, Milei volvió a la carga cuando en una “entrevista radial desde la Exposición Rural de Palermo (…) acusó al gobierno brasileño de haber financiado parte de lo que denominó una campaña antiargentina”.
“¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil. El veinticinco por ciento de los recursos salió del gobierno de Brasil”, expresó el presidente argentino quien realizó sus afirmaciones sin presentar nada que respalde sus dichos.
Los dichos de Milei, despertaron reacciones dentro y fuera de Argentina, en el plano interno, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, dijo “que el país respeta a las naciones hermanas y apuesta a la integración regional”.
Por su parte el gobierno brasileño y la cúpula del Poder Judicial respondieron este sábado al discurso del presidente argentino.
El primero en pronunciarse fue el presidente del Partido de los Trabajadores, Edinho Silva, que en un comunicado expresó que “Brasil es un país democrático y soberano”, y que su democracia “admite el debate de ideas”, no estando “ninguna autoridad está por encima de las críticas, siempre que se formulen de la manera y en el momento adecuados”.
Para el dirigente político resulta “inadmisible que un jefe de Estado extranjero llegue al país y se dirija en términos irrespetuosos hacia sus poderes constituidos”.
“Lamentamos”, lo sucedido, remarcó, “por la Argentina, país amigo de Brasil y que tiene un pueblo excepcional”.
Al referirse al episodio, el ministro de Relaciones Institucionales, José Guimarães, cuestionó en la red social de X, el rumbo económico argentino y subrayó que su país eligió “crecimiento con inclusión, diálogo y respeto a la democracia”.
Brasil, enfatizó el ministro , “no baja la cabeza ante nadie”.























