Hace pocas horas el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (SUNCA) informó que logró un preacuerdo en la negociación colectiva en la que se logró la reducción de la jornada laboral, el incremento del salario, el estudio del cómputo especial jubilatorio, avances en la atención de la salud y la salud mental, beneficios vinculados a las jornadas de extremo calor o frío, un quinto Centro para la atención de la primera infancia en Maldonado, entre otras conquistas.
Conquista colectiva
El secretario general SUNCA, Javier Díaz, señaló a EL POPULAR que el convenio es producto de un largo proceso de lucha del sindicato.
“El resultado del preacuerdo es el resultado de un proceso largo que tuvo como protagonistas a los trabajadores y trabajadoras. Hoy se cumplen 126 días desde que se venció el convenio colectivo; pero antes de eso tuvimos la Asamblea General, antes de eso el Congreso, donde discutimos la plataforma, el programa y donde, en definitiva, un día y otro día también, cada vez más compañeros y compañeras se fueron sumando”, explicó Díaz.
Recordó que este preacuerdo se alcanza en un momento “muy particular” ya que el convenio se vence “en una situación de una ofensiva brutal en donde el mundo es más desigual, donde la situación en el continente va retrocediendo en chancletas, por así decirlo, ante los avances de la derecha y la ultraderecha que han tenido como consecuencia el arrebatar buena parte de los derechos conquistados de los trabajadores; en un momento donde llevamos cerca de 50 años de una ofensiva brutal del capital sobre el trabajo y que se da en un momento en que, al mismo tiempo que se abría negociación para la construcción, la Cámara de Comercio y la Cámara de Industria se tomaban un avión e iban a la OIT a pretender cuestionar y eliminar la negociación colectiva en el Uruguay, colocando a nuestro país en la lista corta”, en referencia a la lista de países que la OIT entiende deben ser examinados por posible incumplimiento de convenios y normas laborales.
“Es en ese contexto que se desarrolló el conflicto y la respuesta fue contundente”, aseguró el dirigente sindical, destacando el protagonismo de miles de trabajadores a lo largo y ancho del país que, durante los 126 días que duró la negociación, participaron en movilizaciones de carácter nacional como la del 1ro de julio “con arriba de 20 mil trabajadores”, las acciones en los distintos centros de trabajo y en los zonales”.
El convenio
El preacuerdo que se alcanzó en el día de hoy deberá ser refrendado por una Asamblea General del sindicato que se realizará “en los próximos días”.
Con respecto a los puntos que comprenden ese preacuerdo, destacó que será por cinco años y tiene diferentes capítulos que constituyen un acuerdo de carácter integral, incorporando elementos salariales, la reducción de la jornada laboral, facilidades para la atención de la salud, el cuidado de los hijos e hijas de los trabajadores y una comisión que estudiará el cómputo especial jubilatorio.
Con respecto al salario, informó que “se vuelve a desbordar los lineamientos porque no sólo se mantienen los ajustes anuales, no sólo se mantiene asegurado el salario real de los trabajadores, sino que también se acordó el crecimiento del salario real durante todo el convenio”.
Sobre los “beneficios”, Díaz destacó “una nueva reducción de la jornada laboral en la industria de la construcción sin pérdida de salario”, con el objetivo de alcanzar para 2030 a las 40 horas semanales; actualmente es de 44. La reducción será progresiva, con una hora por año iniciando en 2027. “No sólo se reduce la jornada laboral, el tiempo de trabajo, sino también se avanza en conquistar más libertad porque se abre la posibilidad de que en el nuevo régimen horario también tengamos no menos de dos libres por reducción sin pérdida de salario, lo que significa no menos de 24 días libres más a los efectos de que el trabajador pueda hacer con su libertad lo que entienda”, valoró.
Señaló que en comparación con 2008, cuando el SUNCA logró reducir la jornada de 48 a 44 horas semanales, el impacto podrá ser incluso mejor “porque esto tiene un impacto muy importante sobre la creación de puestos de trabajo, sobre los temas de seguridad y salud laboral, tiene un efecto redistributivo muy importante en tanto y en cuanto es sin pérdida de salario real y es muy importante en estos momentos de un avance extraordinario (provocado) por los cambios tecnológicos”.
El objetivo es que “esa incorporación de nuevas tecnologías jueguen a favor del trabajo de calidad, de mejor condición de vida para los trabajadores y no signifique solamente acumulación para el gran capital”, dijo.
Entre los beneficios que se lograron conquistar en este nuevo convenio aún por refrendar, destacó “la democratización del ingreso al trabajo, al incluir Canelones a los 16 departamentos que deberán tener en cuenta la incorporación de colectivos con mayor vulnerabilidad como mujeres, personas vinculadas a la DINALI, INISA o PRONADIS, que hasta el momento quedaban “fuera de las obras”.
También se acordó que en 2027 se inaugurará un nuevo “Centro Siempre” en Maldonado, para atender la primera infancia; será el quinto de estos centros a los que están vinculados “en el entorno de los 230 niños y niñas, donde un 80% son hijos e hijas de trabajadores de la construcción y un 20%, de niños de la comunidad”.
También se destinará un presupuesto anual de 8 millones de pesos a los efectos de promover una campaña de prevención del cáncer de próstata, para hombres mayores de 40 años, con campañas de prevención y un día libre para realizarse los exámenes, para que “no compita el trabajo con la posibilidad de poder tomar estas cuestiones a tiempo”; en materia seguridad y salud laboral se amplían las horas para los delegados de seguridad en los centros de trabajo y las libertades sindicales para tener “no menos de dos asambleas de dos horas cada seis meses, aparte de las de seguridad y salud laboral, para colocar en el centro los temas de la salud mental” con talleres de capacitación, asambleas informativas e intercambio con profesionales en convenio con la Universidad de la República y, señaló Díaz, con el objetivo de que se sume a la articulación el ministerio de Salud Pública “así como los profesionales contratados por las empresas”.
Se reactivan, también, un conjunto de comisiones de trabajo, se crea una comisión para discutir en concreto la viabilidad del cómputo especial jubilatorio y sobre todo lo que tiene que ver con el financiamiento para lograr que los trabajadores de la construcción se puedan jubilar con 55 años de edad y 25 años de trabajo.
Agregó que se acordaron “modificaciones al Fondo de Sanidad y Retiro; se promoverá la modificación del decreto 125-14, estableciéndose un plazo de 120 días para acordar un protocolo para los días de calor, estas son pausas obligatorias a la sombra sin pérdida de salario, así como también protocolos específicos para cuando hay alertas meteorológicas, tanto alerta roja como alerta naranja; se amplían beneficios que tienen que ver con el Fondo de Vivienda, generando nuevos beneficios para abarcar a más trabajadores, se adecúa todo lo que tiene que ver en cómo se distribuyen los recursos que surgen de los trabajadores y los empresarios para toda el área social a los efectos de seguir aumentando la entrega del set de útiles escolares”, entre otros.
“La idea, explicó, es seguir ensanchando todo lo que tiene que ver con el área social, con la familia del trabajador de la construcción y buena parte de la comunidad, por lo tanto hoy alcanzamos un preacuerdo que recoge buena parte de la plataforma presentada ante la Asamblea General en el Teatro de Verano, donde resolvimos no sólo aprobar la plataforma sino luchar por ella”, resaltó.
Al calor de la lucha
“Este preacuerdo se dio al calor de la lucha de miles de trabajadores, de trabajadoras que, con firmeza, con compromiso, no sólo aprobaron la plataforma, sino que cuando resolvieron luchar por ella, todos fuimos parte, todos vimos lo que ha sido el gremio movilizado en estos más de 126 días, que en definitiva hicieron parir este preacuerdo”, dijo.
Producto de esta lucha hubo cientos de trabajadores enviados al seguro de desempleo en ese sentido, el preacuerdo establece el reintegro de estos.
“Ahí lo que hubo fue una actitud clara de represión sindical por parte del sector empresarial y lo que acordamos en el preacuerdo hoy, es que antes de este próximo viernes 7 se tiene que reintegrar a la totalidad de los trabajadores cesados”, informó.
La negociación, que en determinado momento parecía no lograr una salida, tuvo la participación directa del ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo y la del presidente de la República, Yamandú Orsi. Consultado al respecto, Díaz reconoció “hay un papel muy importante en el sentido de que el Ministerio de Trabajo no solo puso la mesa y las sillas, sino que hubo una actitud muy activa por parte del ministro de Trabajo, de la Directora de Trabajo, de los representantes del ministerio que atiende en el Grupo 9 (…) también hubo preocupación y ocupación por parte del Poder Ejecutivo, y en este caso el mismo Presidente de la República”.
Para Díaz se explica por el impacto del sector de actividad que involucra “no solo a los trabajadores directos” sino también a sus familias y por ser !uno de los sectores de actividad que es una de las principales palancas de la economía”.
“Claramente que no es lo mismo tener convenio colectivo a no tener convenio colectivo, por lo que implica también en la economía del país, porque si hay crecimiento del salario del trabajador de la construcción, crecen las jubilaciones, hay un impacto directo en el trabajador, en su familia, pero también en la economía del lugar. El trabajador de la construcción, cada pesito que gana, no las invierte en “Las Caimán”, la gasta en el almacén de la esquina, en la tienda del centro. Claramente que este es un sector de actividad muy importante también para el país, entonces en ese sentido no solo hubo preocupación, sino que hubo ocupación”.
“Florecer la esperanza”
En un momento de ofensiva de los intereses económicos, del capital; de enorme incertidumbre, de individualismo exacerbado, el preacuerdo que alcanzó el SUNCA es presentado como histórico en la agenda pública.
Al ser consultado sobre cómo se lee esta conquista y avance obrero en esta coyuntura, Díaz sentenció: “este es un sindicato que pelea por las causas colectivas, que no se mira el ombligo, que no se cuece en el primer hervor, que tiene muy claro que las cosas no son de la noche para la mañana, y que en momentos donde hay una ofensiva brutal del capital sobre el trabajo, en momentos donde un día y otro día también se intenta precarizar aún más el mundo del trabajo; en un momento donde hay una profunda desigualdad; creo que esto nos florece la esperanza del pueblo, del trabajador, de que se puede, de que es posible, y de que en definitiva podemos pensar en un mundo del trabajo, no sobre la base de la precarización, la desregulación, la rebaja salarial, sino que es posible avanzar en trabajo de calidad, en una mayor distribución de la riqueza, donde crezcan los salarios, donde crezcan las jubilaciones, donde mejoren la calidad de vida del pueblo trabajador, que es quien genera la riqueza de este país”.
En este marco el Ejecutivo del SUNCA emitió un comunicado exhortando «a las empresas a cumplir lo acordado en el artículo 17 del presente preacuerdo que establece que: las empresas deberán esforzarse para reintegrar a todas y todos los trabajadores que fueron cesados y, enviados al seguro de desempleo a causas de las medidas sindicales adoptadas en el conflicto por los consejos de salarios no más allá del día viernes 7 de agosto».























