La jornada del domingo en Buenos aires fue testigo, a pesar del abrasador sol de una histórica e imponente movilización popular que reafirmó, una vez más que el pueblo argentino no aceptará ni el olvido ni el perdón a los criminales del terrorismo de Estado.
A plena luz del día los miles de manifestantes, calculados en unos 40.000, fueron la muestra más vehemente de oposición al mensaje negacionista del gobierno de Javier Milei, que mediante un material de video presentó su cobarde postura al negar los alcances monstruosos de un terrorismo de Estado llevado adelante mediante la coordinación del Plan Cóndor.
La jornada, al decir de Página 12, no solo fue significativa por la actualidad de lo que se defiende, sino porque en ella hubo, además, “encuentros, abrazos, patas en la fuente, grupos de gente rancheando en las calles aledañas”.
Fue conmovedora, reseñó el medio de prensa, “por sus dimensiones, por la multitud que en este domingo de sol desbordó la Plaza y sus alrededores”, los manifestantes, se añade, llegaron “saltando y cantando (…) en los subtes y trenes”, se marchó de forma “suelta o encolumnada” con la presencia de “una cantidad de organizaciones gremiales, sociales, barriales, identitarias”, que coparon “las calles y avenidas (…) a su modo”.
“La marcha del Día de la Memoria en este 24 de marzo”, resume el diario argentino fue diferente porque “superó las expectativas de organizadores y manifestantes” y permitió cumplir “con esa suerte de mantra que circuló como un desafío en los días previos: «Esta vez hay que reventar la Plaza»; «Más que Nunca, Nunca Más». Y así fue, con creces”.
Desde horas tempranas los manifestantes se fueron convocando y desplegando, mediante banderas y pancartas, los colores y clamores de una convocatoria que llamó a desterrar el olvido condenando las impunidades.
«Son 30 mil y están presentes», «Luche como una abuela», «Memoria siempre», «Ni Milei ni nadie va a borrar lo que somos», «Memoria y futuro», «Hebe vive en la Plaza» y «No a la Junta Mileitar», fueron algunas de las consignas que este 24 de marzo estremecieron la memoria histórica de un país que una vez más rechaza los negacionismos y las impunidades que hoy, mediante el gobierno de Milei encuentran cobarde cobijo.
Allí estuvo como símbolo siempre vivo la voz de Estela de Carlotto quien al hacer uso de la palabra preguntó ¿dónde están los cuerpos de nuestros desaparecidos? ¿dónde está Julio López?.
Para la presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, ante la pretensión del actual gobierno argentino de restablecer la teoría de los dos demonios que reivindica el terrorismo de Estado, los argentinos continúan “reclamando una ley contra el negacionismo, que sancione a funcionarios y funcionarias y representantes elegidos que desestimen los crímenes y a sus víctimas”.


























