“No hay recursos para la UDELAR, la institución que más estudiantes universitarios tiene y la que más conocimiento genera”
Hay una popular frase que se le conoció a Aparicio Saravia que decía “La Patria es Dignidad arriba y Regocijo abajo”. Esta frase se utiliza para hablar de un pensamiento, si bien de un gran propietario de tierras, que representaba una preocupación por las desigualdades que reinaban y reinan aún en nuestro país. Podría ser la muestra de cierta sensibilidad social que alguna vez marcó a algún sector del Partido Nacional, pero, que, ya no existe más. Marcado por el Herrerismo este gobierno hace carne, con una nueva Rendición de Cuentas, la idea de que los únicos que tienen derecho al regocijo son los “malla oro”, aquellos que más tienen y para los que se legisla constantemente. Podemos resumir el proyecto en un aumento de los beneficios fiscales para los que más tienen, un nuevo golpe a la educación y la investigación, así como una devolución de favores a los dueños de los medios de comunicación del Uruguay. Las prioridades vuelven a estar donde no debieran, quienes vivimos de nuestro salario somos una vez más postergados.
En el capítulo denominado “Recursos” no se encuentra ninguna medida para alivianar la situación de quienes más lo necesitan. No hay recursos para ollas populares, no hay más recursos para generar oportunidades de trabajo. ¿Dónde está la famosa inversión en vivienda para asegurar ese derecho y reducir la condición precaria en que viven tantos y tantas uruguayas, sobre todo mujeres jóvenes? ¿Dónde está el dinero para solucionar los déficits claros que existen en salud pública? ¿Seguirán haciendo negociados con las empresas privadas perjudicando a las públicas y la soberanía nacional? Solo encontramos beneficios fiscales para los mismos de siempre. Lo que se produce en ese capítulo son rebajas en impuestos a los inmuebles rurales, aumento de la devolución del IVA al gasoil a los productores ganaderos, así como rebaja de alícuotas del IRPF al capital. También encontramos en este capítulo una reducción de los aportes que se da en el Impuesto a la Renta de No Residentes, ¿será casualidad?
Este proyecto además le da la espalda a la educación y la investigación. No hay ni un peso más para la Universidad de la República, la institución que más estudiantes universitarios tiene en este país y la que más conocimiento genera ve reducido su presupuesto en términos reales. Ya lejos queda ese tiempo en que la ciencia era imprescindible para combatir la pandemia, en que nuestros científicos contribuían de manera invaluable para salir de la pandemia. En cuanto ha podido el gobierno le ha dado la espalda a la educación pública. La universidad había pedido recursos para atender el incremento de matrícula estudiantil, el desarrollo en el interior, el Hospital de Clínicas y la construcción de nuevas sedes, además del financiamiento de más becas para estudiantes de grado y posgrado. No parece nada que vaya contra los intereses de la sociedad, más bien todo lo contrario, seguir fortaleciendo el acceso a la educación universitaria, la ciencia, la investigación, la salud con el Clínicas es una estrategia de desarrollo con justicia social y que brinda soberanía a nuestro país. Las prioridades han sido claramente otras. Dignidad abajo, regocijo arriba.
Cada año que pasa el pedido de becas que hacen los estudiantes aumenta, dejarlas sin cubrir implica truncar las posibilidades de desarrollo de muchos y muchas. En 2021 más de 800 estudiantes no pudieron acceder a becas porque no se contaban con los recursos para ello. Por si fuera poco, proponen eliminar el adicional del Fondo de Solidaridad, un pago que es verdad que es controvertido pero que se utiliza para financiar becas para estudiantes que ingresan a la universidad. Es clara su maniobra, eliminan recursos que sirven para que los estudiantes se desarrollen y no brindan ninguna alternativa, más bien las recortan.
Además, con el crecimiento de la cantidad de estudiantes vamos rumbo a la peor relación de docentes/estudiantes, lo que empobrece la calidad educativa de nuestra principal casa de estudios. El Hospital de clínicas, uno de los centros de atención que más gente recibe, se queda sin recursos para mejorar su funcionamiento y ni hablemos de la posibilidad de generar un centro de investigación de vacunas. Otra vez, la experiencia de hace pocos años no ha sido suficiente. Es ya una estrategia de destrucción de lo público, de aquellos instrumentos de construcción democrática.
Es tan magro el compromiso del gobierno con un desarrollo virtuoso, con cadenas productivas y con valor, es tan clara la apuesta de ser únicamente exportadores de materias primas, de depender de aquellos que más tienen sin querer profundizar en un modelo más inclusivo, que hacia otros espacios de ciencia y tecnología tampoco se le ha dado presupuesto. Rafael Radi, líder del GACH, señalaba en los días previos a conocerse el mensaje presupuestal que era el momento de “dar señales” a los científicos, sin embargo, la Rendición de Cuentas trae un 0,006% de aumento del PBI, casi 4 millones de dólares, muy inferior de lo que se necesita para construir conocimiento de calidad. Ya se han posicionado contra este magro presupuesto la Academia Nacional de Ciencias del Uruguay, el Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas (Pedeciba), InvestigaUy, la asociación que nuclea a los investigadores e investigadoras del Uruguay y la Asociación Uruguaya de Posgraduandas y Posgraduandos (AUPP).
Frente a toda esta situación de ataque al desarrollo nacional, de perdida salarial, de ataque a los derechos laborales es que celebramos la masiva movilización del PIT-CNT de este 7 de Julio. Es el camino, la organización contra la injusticia, una injusticia que no es tolerable y es promovida por los sectores que más poseen en nuestro país. Por eso cuando se ataca a la Universidad, a los docentes, a ANTEL, al salario de los y las trabajadoras, a los jubilados, a los estudiantes, a las grandes mayorías nacionales, decimos que este gobierno que busca el regocijo arriba va a tener un abajo que se mueva para luchar contra sus políticas regresivas. Sumate, no te conformes.
UJC






















