Ecuador decide entre proyecto progresista o neoliberal este domingo

Segunda vuelta de las elecciones presidenciales en el país se disputa el candidato correísta Andrés Arauz y el representante del sector financiero Guillermo Lasso
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El domingo 11 de abril, los ecuatorianos deben elegir al candidato progresista Andrés Arauz o al representante de la derecha liberal Guillermo Lasso, vinculado al sector financiero y empresarial, para la presidencia del país.

La primera década del siglo XXI en América Latina estuvo marcada por gobiernos antiliberales en Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia y Ecuador. La segunda década trajo una nueva vida a la derecha en Argentina, Brasil, Bolivia y Ecuador. Los proyectos neoliberales, sin embargo, no cumplieron con lo prometido y las fuerzas progresistas reaparecen como alternativa en un escenario de mayor desigualdad en los países.

Las victorias de Alberto Fernández en Argentina, López Obrador en México y Luis Arce en Bolivia indican un segundo ciclo de gobiernos progresistas. La visión política dividida entre izquierda y derecha es simplista en algunas ocasiones, pero en la disputa en Ecuador las diferencias en el plan de gobierno sugieren un enfrentamiento más entre los campos neoliberal y conservador contra la propuesta de un Estado más activo y progresista.

Andrés Arauz

Andrés Arauz, de 36 años, obtuvo prácticamente un tercio de los votos válidos en la primera vuelta de las elecciones, que contó con 16 concursantes. El candidato a la coalición progresista Union For Hope (Unes) tiene una licenciatura en economía de la Universidad de Michigan, una maestría en economía del desarrollo de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO-Ecuador), y también un doctorado en Economía Financiera. de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam).

Durante la campaña, Arauz prometió revertir las políticas neoliberales del actual gobierno, crear bonificaciones para los trabajadores afectados durante la pandemia, apostar por la industrialización y, a nivel internacional, rescatar a organizaciones como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (Celac), progresivamente abandonada por los gobiernos de derecha de la región.

La proyección política de Arauz comenzó durante el gobierno de Rafael Correa, cuando era director del Banco Central del Ecuador y ministro de Conocimiento y Talento Humano y ministro de Cultura. Es reconocido como el candidato de la izquierda y cuenta con el apoyo del expresidente, que gobernó Ecuador entre 2007 y 2017.

Rafael Correa llegó a la presidencia en el movimiento Alianza PAIS (Patria Altiva (y) Sovereign) en las elecciones de 2006. Durante los dos mandatos, el político y economista denominó la “Revolución Ciudadana” al conjunto de amplias reformas políticas y sociales con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de la población y mayor soberanía en el país. Durante su gobierno, la pobreza disminuyó del 36,7% al 22,5% y el crecimiento anual del PIB per cápita fue del 1,5%, contra el 0,6% de las dos décadas anteriores. Las desigualdades, medidas por el índice de Gini, disminuyeron de 0,55 a 0,47

La popularidad de Correa ayudó a que Lenín Moreno, su vicepresidente, fuera elegido en 2017. Prometiendo continuidad durante la campaña, Moreno cambió drásticamente el plan de gobierno después de asumir la presidencia. En los primeros meses de su mandato adoptó un estilo conciliatorio y tuvo en cuenta las demandas neoliberales.

Durante los últimos 4 años, Moreno ha actuado para aprobar las reformas sugeridas por el Fondo Monetario Internacional, adoptó el discurso anticorrupción y acusó al gobierno de Correa de ser autoritario y complaciente con las prácticas administrativas ilegales. El expresidente alega inocencia y asegura que Moreno practica la persecución política. Correa dejó el movimiento Alianza País un año después de la elección de su sucesor.

Siguiendo la cartilla neoliberal, el actual mandatario se centró en la austeridad fiscal con una reducción del gasto público, afectando las políticas de desarrollo y redistribución del ingreso de la anterior administración. La prioridad era incentivar el retorno de los inversores, otorgando privilegios fiscales a las grandes empresas.

Guillermo Lasso

Las acciones del gobierno de Lenín Moreno están más cerca de las propuestas del candidato que fue derrotado en 2017 y que se postulará a la segunda vuelta contra Arauz: Guillermo Lasso. En lados opuestos de la disputa en 2017, Moreno ahora está más cerca del empresario de 65 años que se postula para presidente por la coalición de derecha llamada Movimiento Creando Oportunidades, o el Movimiento CREO.

Lasso obtuvo el 19,74% de los votos válidos en la primera vuelta y la diferencia para el tercer lugar, el representante del partido indígena Pachakutik, Yaku Pérez, fue de menos del 0,4%. Pérez, Lasso y otros concursantes pidieron un recuento y cuestionaron los resultados de la primera vuelta de las elecciones, los cuales fueron confirmados luego de un análisis por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Ecuador.

Lasso fue candidato por primera vez en 2012, cuando se postuló para el cargo con Rafael Correa y es reconocido como un representante del conservadurismo y el sector financiero. Es accionista del Banco Guayaquil y estuvo expuesto en el episodio de derrame conocido como Panama Pappers como dueño de 49 sociedades offshore, utilizadas para esconder capital en paraísos fiscales.

En política, Lasso ocupó el Ministerio de Economía del país durante un mes en 1999, cuando impulsó el Feriado Bancario, que congeló las cuentas de millones de ecuatorianos, devaluó la entonces moneda nacional y provocó la dolarización de la economía. El empresario está acusado de haber aumentado sus activos en millones de dólares debido a la especulación financiera durante una de las peores crisis financieras del país.

El plan de gobierno de Guillermo Lasso se basa en la privatización y nuevas reformas administrativas que apuntan a disminuir aún más la responsabilidad y la capacidad del Estado para promover el bienestar social. La trayectoria profesional de Lasso y su propia campaña no dejan lugar a dudas sobre la intención de continuar el proyecto neoliberal iniciado por Moreno. En política internacional, Lasso también debe buscar alinearse con Estados Unidos y adoptar una postura más agresiva contra Venezuela, Cuba, Rusia y China.

El asesor de campaña de Lasso, Jaime Durán Barba, sirvió en la década de 1990 al Partido Liberal Alternativo liderado por el narcotraficante Pablo Escobar Gaviria y fue secretario de Administración Pública durante el gobierno del neoliberal Jamil Mahuad, cuando se produjo el mencionado feriado bancario. país. Durán Barba también asesoró a los empresarios Álvaro Noboa, en Ecuador, y Maurício Macri, en Argentina, ambos relacionados con el sector financiero.

Para llegar a la mayoría y asegurar la elección, los candidatos deben ganar una gran parte del electorado que no acudió a las urnas ni votó nulo. Juntos, estos dos grupos representan la mitad de los posibles votos.

Con información de BrasilDeFato y Alainet