El COVID 19 crece y la situación se complica

Miguel Fernández Galeano advirtió que “el 30% de los casos se dieron en las últimas dos semanas”. Lacalle Pou admite “crecimiento exponencial”.
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La situación del COVID 19 se complica en Uruguay. En las últimas dos semanas los casos crecen día a día, y se registró en ese lapso de tiempo el 30% de los casos. El gobierno anunció medidas especiales hasta el 18 de diciembre. Miguel Fernández Galeano analizó para EL POPULAR los números y las perspectivas.

Este martes 1 de diciembre el gobierno nacional realizó una conferencia de prensa en la que reconoció que se ha complicado la situación con el COVID 19. “No queremos ser autocomplacientes con la situación actual. Hay un crecimiento exponencial”, admitió el presidente Luis Lacalle Pou. El presidente estuvo acompañado por el ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, y los integrantes del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) Rafael Radi, Henry Cohen y Fernando Paganini.
El gobierno anunció medidas que se aplicarán entre el 2 y el 18 de diciembre, entre ellas: Teletrabajo en oficinas públicas, suspensión de actividad deportiva en lugares cerrados, aumento de controles al transporte público, límite horario a bares (hasta las 12 de la noche) y estricto control a fiestas no autorizadas; también se emitieron recomendaciones para teletrabajo en el sector privado y mantener las reuniones sociales reducidas; esto se agrega la cancelación de los actos de fin de cursos en los centros educativos.
EL POPULAR volvió a dialogar con el doctor Miguel Fernández Galeano, ex vice ministro de Salud, consultor de la Organización Mundial de la Salud, que ha seguido el desarrollo de la pandemia desde sus inicios para conocer cuales son los elementos nuevos. También las medidas que se deberían tomar y la situación con la vacuna.

-¿En qué situación estamos hoy?, hemos venido haciendo entrevistas sobre la evolución del COVID 19, este lunes afirmaste en el program En Perspectiva que hubo un cambio radical en la situación.

Si eso es así porque lo que venía pre anunciando se termina de concretar con la rapidez que habitualmente en términos epidemiológicos se producen determinados hechos. En EL POPULAR justamente habíamos manejado que tanto el promedio de Harvard, como el promedio de siete días por cien mil habitantes venían subiendo, ya estamos en la zona amarilla subiendo a la naranja en varios departamentos, en Montevideo, Canelones, Colonia, Artigas, Cerro Largo, Soriano, Maldonado y Tacuarembó. Rivera con 10.29 y Rocha con 10.22 ya están en Naranja. También el índice acumulado por cien mil habitantes está creciendo. Lo más importante que tiene esto, porque no es que los colores no sirvan para definir arbitrariamente la situación, sino sirve para saber qué tan lejos o cerca estamos del tema clave, que es no perder el control en el seguimiento de la epidemia.
Cuando se disparan los números, cuando el índice de positividad supera el valor de cuatro, como se superó en esta semana que pasó dos veces, llegando un día a ser un valor de cinco por ciento, quiere decir que el cinco por ciento de los test son positivos, con un número enorme de test, porque si eso nos pasara al inicio de la pandemia con un bajo número de test era un tema hoy estamos frente a una situación diferente porque diagnosticamos más.
Y además hay que tener en cuenta que en epidemiologia siempre estamos viendo el pasado de la epidemia, no estamos viéndolo hoy sino lo que pasaba con el virus, con la circulación del virus y con la enfermedad Covid hace diez días, hace catorce días.

-¿O sea que la situación actual puede ser incluso más compleja de lo que hoy tenemos registrado?

Más compleja y sobre todo si no actuamos, yo creo que se vuelve un elemento absolutamente decisivo tomar un conjunto de decisiones, y sobre todo, mejorar en el rastreo, ver qué lugares están con problemas principales de transmisión de la enfermedad.

-Vayamos a esos niveles, veníamos en un análisis todas estas semanas en que por lo menos nuestros lectores y nuestros oyentes tienen claro que planteabas el peligro que de que siguieran creciendo. Estamos en esa situación cada día es un nuevo récord. ¿Por qué importa mirar esos índices y no quedarse en los valores de cada día?

Justamente al tomar no solo el nivel último sino la medida que permite ver cómo evoluciona, yo creo que hay una cosa que es la que más cuesta que es decir cuánto creció el total desde que se inició la pandemia, el número de casos en las dos últimas semanas, bueno ese número lo tenemos muy preciso, creció un 30 %, y seguramente si no logramos contener, el nivel de multiplicación, la tasa de reproducción de la pandemia de la epidemia a nivel de Uruguay, vamos a tener como les pasó a Asturias en España que había estado toda la primera ola con control, como le pasó a Costa Rica, antes a Paraguay, o sea a nosotros no nos está pasando algo muy distinto a lo que pasó en el mundo, el tema es cómo frente a eso que empieza a pasar tomamos las medidas de prevención. Tomamos el camino por un lado de prevenir la transmisión, y, por otro lado, de identificar antes y tempranamente los hilos de contagios para evitar que esto se multiplique.

-Tú has insistido claramente sobre cuales son las medidas de prevención, no hay que hacer inventos, planteabas el seguimiento epidemiológico y recuerdo que hacías un centro muy grande en el tema de la descentralización, ¿se mantiene vigente eso?

Totalmente, ha aumentado el equipo central de rastreadores, ahora con un equipo de gente del Ministerio de Defensa Nacional, no se trata de quien lo hace, el tema es que no hay nada más eficaz que un seguimiento epidemiológico hecho a nivel local. Por eso es que nosotros hemos propuesto equipos locales de vigilancia epidemiológica, que desde la cercanía, desde la empatía, puedan efectivamente llevar adelante un seguimiento, que no es cómodo, porque de alguna manera se trata de hacer una encuesta epidemiológica que se aproxima a la gente, que le pregunta los contactos, o sea el seguimiento epidemiológico es una tarea de investigación cuanto mayor cercanía, cuanto mayor confianza mejor. Yo creo que lo mas importante seria utilizar esa vasta red de primer nivel de atención que tenemos en todo el país, porque tenemos un centro de salud al cual se puede acceder caminando en 60 minutos en todo el país, esa es una fortaleza que el Frente Amplio ha consolidado, bueno, utilicemos esa capacidad de cercanía, esa empatía, esa proximidad que tienen los equipos locales de salud, no solo los médicos, las enfermeras, los auxiliares de enfermería, los trabajadores sociales, todo ese equipo haciendo el rastreo y teniendo una mayor llegada.
Todo eso es una herramienta fundamental, nosotros le hemos propuesto al Ministro Salinas, como equipo asesor del Frente Amplio de salud, esta propuesta, pero estamos funcionando con un equipo centralizado, lo vemos, yo no voy a cuestionar de que haya un equipo del Ministerio de Defensa Nacional que contribuya en el área de rastreo, pero vamos a fortalecer grandemente la posibilidad de rastreo y la proximidad, incluso hasta la promoción de la salud, desde los equipos locales para parar el contagio.
La segunda cuestión es fortalecer mucho el control de las condiciones de trabajo, acá se habla mucho del tema de la prevención, de tomar la prevención y distanciamiento físico, del uso de la mascarilla facial, del lavado de manos etc., está muy bien, son las medidas de prevención, pero tenemos que generar condiciones de trabajo que las permitan, incluso con apoyo económico de otra forma no se pueden hacer la labor en el trabajo. El 60% de los focos, esto no lo dije yo, directamente surge de declaraciones del Ministro en las últimas horas, se origina en el ámbito laboral y familiar, es ahí donde se está jugando el partido.

-Eso es muy importante Miguel, porque había todo un planteo con el tema de las aglomeraciones públicas, de los peligros de las movilizaciones, etc. y finalmente no fue allí donde se han desatado todos los contagios, por lo menos los focos principales, eso no quiere decir que haya que tener cuidado.

Creo que hay que ser muy claros, esto no se trata de que el virus no es un tema que podamos ideologizar, o sea hay una dinámica de que lo que no se puede hacer es lo contrario, es separar los hechos biológicos, de la economía de la salud y de la ideología, eso sí. Política salud, economía salud, son pares dialécticos que siguen siendo y están en la base de cómo parar las epidemias y cómo enfrentar los temas de Salud Pública.
Pero dicho esto si bien hay que mantener las condiciones sin dudas de cuidado y no de aglomerarse y que no se impida la posibilidad de manifestarse y movilizarse, hay que saber que los riesgos mayores se generan en los lugares cerrados, en la permanencia prolongada, en ambientes en donde los aerosoles generan la posibilidad de contagio.
Entonces hablemos de evitar aglomeraciones innecesarias mantengamos la distancia en el espacio abierto, pero cuidemos las condiciones de trabajo, generemos condiciones de trabajo por la vía de generar prevención y apoyar una renta básica de emergencia, como han hecho muchos países, que permitan que cuando no hay condiciones de trabajo por un periodo de tiempo, tener las condiciones de evitar y prevenir.
De esto se sale con el compromiso de todos, no se sale diciendo cuando esto me va bien es por la autoridad de gobierno y cuando va mal es responsabilidad del descuido de la gente.
Acá hay un tema de todos y también de acuerdo nacional, yo saludo que hay alguna autoridad de gobierno que esté planteando la importancia de un compromiso nacional, que de modo alguno elimina todo lo que desde la izquierda y del movimiento popular tenemos que cuestionar, con lo que tiene que ver la política económica, que paradójicamente es una política económica liberal en un contexto de pandemia, realmente una situación muy cuestionable.

-Hay como una cierta sensación de que había más conciencia y más cuidados cuando en realidad la pandemia recién había empezado, y no teníamos tantos riesgos, que ahora que estamos en la situación más compleja, inclusive en tema de campañas públicas, ¿vos percibes algo de eso?

Si, y eso tiene que ver con varios factores, uno es el factor desgaste, es muy difícil mantener medidas de manera prolongada, ese es un factor difícil, y hay que buscar la manera de fomentar la participación, de tener conciencia, ahí tiene un papel muy importante la izquierda uruguaya, una izquierda que es muy participativa y que es la mitad del país, tenemos que contribuir. A veces hay algunos puntos de vista, yo los respeto todos, de bueno este tema de la pandemia ya no puede ser un tema que nos paralice, bueno hay compañeros que lo viven de esa manera. Yo lo digo con toda claridad, hay que seguir manteniendo la idea de que esta es una enfermedad que es complicada, que genera fallecimientos evitables. Muchas veces se dice comparando las muertes que tiene la Covid con otras causas, yo no me niego a hacerlo, pero quiero decir que tomando en cuenta el caso de España, en la primera ola hubo 55 mil muertes añadidas producto del Covid.
Donde se producen brotes epidémicos generales, se producen olas epidémicas, el impacto de muertes es importantes y eso hay que marcarlo.
Pero volviendo a tu pregunta, yo creo que hay una parte por el tema del desgaste, y por otro el de la conducción, una cosa es estar marcando a la gente señalando la situación que tenemos y planteando medidas, y otra es empezar a decir esto ya pasó. Yo no tengo, y perdón la cuestión auto referencial, una perspectiva de tipo higienista, disciplinadora, desde la medicina, pero nosotros hace dos meses y medio que venimos diciendo si la actividad económica aumenta sin regular factores y si no potenciamos la capacidad de rastreo vamos a tener problemas.

-Y eso es efectivamente lo que está ocurriendo, vamos a otro aspecto, que se abordó al principio, luego se abandonó y ahora resurge con fuerza. Tu planteabas en las primeras conversaciones que una de las cosas que estaban planteadas en esta pandemia es la necesidad de darle tiempo a la ciencia para avanzar en las vacunas, ahora parece que hay algunas que están empezando a presentarse, pero también planteabas un elemento central, que no deberían haber patentes y lo planteaba la Organización Mundial de la salud, sin embargo todo parece indicar que no va a ser así. ¿Cómo está esa situación de la vacuna Miguel?

Y está con el mercado a full, tenemos la pandemia en el contexto en el que el capitalismo genera las desigualdades que se generan y con un mercado de la salud complicado.
Yo creo que hay que levantar desde nuestro pueblo la bandera, y ahí están los organismos internacionales de la salud para levantar la bandera, del acceso universal de la vacuna, porque en el momento en que la vacuna entre en la lógica del mercado va a ser una situación enormemente complicada para el manejo de la pandemia a nivel global.
Por lo tanto yo creo que hay que levantar la bandera de la salud como derecho humano esencial y como bien público, no como mercancía, y pararse muy fuerte en ese punto de vista universal.
Desde el punto de vista técnico hay una cantidad de oferta todavía no consolidada, todavía no hay ninguna aprobada, y además los tiempos de producción, lo que se llama el escalamiento de la vacuns, también son grandes.
De la vacuna hay algunas cosas grandes para decir a cuenta de poder profundizar: la primera, es que la solución vacuna nunca va a ser la solución total, siempre va a haber que estar manejando un conjunto de medidas que nos permitan detener al menos el problema de la epidemia.
La segunda, es que no es una solución inmediata, vamos a tener que mantener condiciones de respuesta como las actuales por lo menos por un periodo largo de tiempo, por lo menos hasta el 2021.
La tercera, es el gran debate de cuál es la vacuna que se aprueba o cuáles son las vacunas que se aprueban y las condiciones de acceso y de capacidad de pago por parte de los países. Ahi hay batallas enormemente importantes desde la perspectiva progresista, desde la perspectiva de izquierda, hay que mantener bien en alto las banderas del derecho a la salud, y creo que hay un papel, a tanto local como global, importante, para garantizar el acceso universal a la vacuna y más en medio de lo que es una pandemia; sería el peor espectáculo que podríamos tener la segmentación de las respuestas en función de la capacidad de pago de los países, de la capacidad de pago de las personas dentro de los países, sería un factor de incremento de la desigualdad nada deseable.
Lo que está habiendo ahora son pujas de mercado, o sea el manejo y la estrategia que pueden estar haciendo los laboratorios con esos anuncios son pujas de mercado. No hay que perder de vista que manejar un número de reducida aumenta costos. El viejo principio de oferta y ajuste en los costos.
Las vacunas son consideradas bienes públicos no transables y esa batalla, hoy en nuestro país con Covid, hay que darla fuerte y de manera informada. Yo me quedo con una frase que le escuchaba Alejandro Chabalgoyti en una de estas conferencias tan esclarecedoras de la UDELAR, nuestra Universidad de la República defendiendo sin intereses de mercado estos temas y decía “La posibilidad de tener una vacuna es una posibilidad que está en el campo de la ciencia, en el campo de la investigación científico técnica, la posibilidad de acceder a la vacuna está en el campo de la política” .
En ese campo tenemos que incidir para que Uruguay lo haga de la mejor manera.

-Intentemos un breve resumen de la situación epidemiológica en Uruguay para terminar.

En cuanto a las cifras: el 30% de los casos se generó en las últimas dos semanas. De seguir la tendencia que tenemos va a seguir creciendo. Hay que tener siempre presente que tenemos que evitar el umbral en el que los casos superen la capacidad de respuesta del sistema de salud. Ahí nos estamos jugando buena parte del pronóstico.