Homenaje a Álvaro Balbi

El sábado pasado se realizó el homenaje a Álvaro Balbi frente a Coraceros, lugar donde fue asesinado por el Terrorismo de Estado hace 50 años. Hablaron el senador de la 1001 Oscar Andrade y Sergio Miraballes de la Comisión de Derechos Humanos del Partido Comunista de Uruguay (PCU).

“Hoy es un día de reivindicación de la memoria de las luchas del pueblo, de la memoria de la lucha del pueblo. Y en el marco de la reivindicación de la memoria de las luchas del pueblo, de una de las tradiciones de la lucha del pueblo que es la lucha de los militantes comunistas. Nuestra historia está cargada de heroísmo, de martirio, de compromiso por las luchas populares, en la perspectiva de la emancipación humana”, afirmó el legislador del FA.

Perspectiva histórica

“Y el homenaje a Álvaro es un homenaje que queremos hacer desde ese lugar, ayudándonos a que el homenaje en sí mismo contribuya a incorporar a nuestras luchas al menos tres perspectivas que son imprescindibles. Una, la perspectiva histórica, nada empieza con nosotros mismos, la segunda, es la perspectiva social, no se pueden entender fenómenos tales como el terrorismo de Estado sin incorporar la dimensión social, la aplicación de un brutal ajuste económico sobre los pueblos latinoamericanos. Y otra, la perspectiva global, asociar este fenómeno con otros fenómenos. No es posible pensar en el terrorismo de Estado sin 200 años de injerencia norteamericana en nuestra América, de supremacismo, de racismo, de colonialismo, de intervenciones militares, de intervención en las Fuerzas Armadas nacionales para ponerla al servicio del imperialismo norteamericano, de las Escuelas de las Américas fundadas en la década del 40, en la perspectiva de la guerra fría, de la División de Inteligencia y enlace que en el año 47 se fundaba sosteniendo que uno de sus propósitos era la represión de las huelgas y del movimiento sindical”, apuntó.

“Las fichas de nuestras compañeras y compañeros se encuentran en investigaciones de espionaje desde los años 50, de la represión que fue escalando. En los mismos años en que se creaba en Uruguay la División de Inteligencia y enlace como un instrumento para reprimir al movimiento obrero y que se fundaba la Escuela de las Américas, donde el ejército norteamericano y también el ejército francés, tuvieron mucho que ver en la formación de prácticas de tortura y con esa perspectiva sobre la base del enemigo interno en las fuerzas armadas locales”, agregó.

“En esos años desde EEUU inyectaron con sífilis a más de 2.500 campesinas guatemaltecas para hacer experimentos con seres humanos. Pocos años después vendría el golpe de estado en Guatemala contra Arbenz, donde participó de manera decidida una compañía multinacional, United Fit, que después tuvo mucho que ver con la financiación de los paramilitares en Colombia y que hoy tiene que ver con el estado de sitio en Panamá, en Boyacá Chico, con el despido de trabajadores en medio de la entrega del canal al imperialismo norteamericano”, recordó Andrade.

“Toda esta lógica se incrementa con el triunfo de la Revolución Cubana. Se incrementa, está el golpe de Estado en Brasil, la invasión en República Dominicana, la represión creciente sobre el movimiento popular. Este año se cumple en pocos días el aniversario del asesinato de María del Carmen Díaz en la huelga de Ferromal en el año 55. Poco después vendrían las represiones con muertes a los trabajadores de la industria frigorífica, entre otros y otras que vinieron después”, recordó.

Represión in crescendo

“Entonces el proceso de la represión va in crescendo con una perspectiva la del odio al movimiento social, al movimiento popular, al movimiento sindical, a los comunistas. Feroz. En ese contexto histórico hubo que construir la tradición política de unir pueblo y avanzar, de construir herramientas unitarias para el pueblo, de que la respuesta fuera articular la movilización social y sindical con la movilización estudiantil en el Obreros y estudiantes unidos y adelante del año 58, en trabajar en las bases para una coordinadora de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT), en la elaboración programática del Congreso del Pueblo y el tomar, dos años antes de la fundación de la CNT, la decisión más heroica del movimiento sindical de que si había dictadura en Uruguay, la respuesta iba a ser la Huelga General y que la clase obrera iba a estar a la altura”, repasó Andrade.

“Todo eso homenajeamos hoy, el haber tenido la capacidad de luchar ante esas situaciones tan duras, que se recrudecerían en el 67 y sobre todo en el 68 a partir de la asunción de Pacheco Areco. Ya en el 67 había bancarios presos, prohibición de congresos sindicales, medidas prontas de seguridad y militarización del puerto, y todo esto se incrementa en el periodo del pachecato. La historia que arranca con el cierre de periódicos, prohibición de partidos políticos, cientos de trabajadores presos, congelamiento de presos y salarios. Una represión generalizada contra el movimiento sindical, estudiantes heridos, la muerte de Líber en agosto de ese año, que seguiría después con Susana, con Hugo, entre otros y otras. Ese momento tan doloroso, duro, liberticida, la tortura sistemática en las comisarías, más de 5.000 trabajadores presos. ¿Contra quién fue la represión?”, indicó.

“Todo eso fue forjando, además, dentro de las Fuerzas Armadas, la creciente influencia de los sectores golpistas. Contra eso, el pueblo uruguayo se organizó, desde antes, desde el Congreso del Pueblo, desde el Congreso de la CNT, desde los Comités por las Libertades que ya existían desde el año ’68 también convocados del paraninfo de la Universidad y forjando una herramienta unitaria que fue el Frente Amplio, en clave democrática y artiguista. Recuperando de alguna manera a Artigas, no solamente en los colores de la bandera que se levantó por primera vez, sino también recuperando conceptos, de solidaridad, de pública felicidad. De poner en primer lugar conceptos de transformación agraria, de democracia, de soberanía particular de los pueblos. Conceptos que tienen que ver con la identidad y con la cultura tantas veces secuestrada”, añadió.

“Pero también, hoy es un día para recordar la perspectiva de la acumulación de pueblo que le puso el pecho a la dictadura, que fue capaz de ir a la Huelga General, la que organizó desde el pie la resistencia, la que ensanchó la campaña de afiliación a los sindicatos de la CNT en el año 73, la que triunfó en las elecciones de la FEUU, la que organizó el 1 de Mayo del año 74. Álvaro fue detenido en medio de esa movilización, la que intentó llevar a la práctica la consigna más difícil que era no darle a la dictadura un minuto de tregua. Hacerse cargo que la vida de uno es ponerla para las causas. ¿Por qué es tan importante pensar en este recorrido? Bueno, en parte porque tiene que ver con el hoy, que es el imperialismo quedándose con el Canal de Panamá. El imperialismo amenazando a Brasil de que, si pone, en juicio a un golpista, le sube los aranceles y va a tener repercusiones económicas”, explicó el senador.

“Pero peor aún, porque hoy el imperialismo le da respaldo a la situación más trágica que nos ha tocado vivir, no podemos olvidar que Gaza es el lugar con mayor cantidad de niños amputados, muchos de ellos, sin anestesia per cápita de la historia de la humanidad. Eso es lo que está pasando hoy, también con el apoyo del imperialismo, que es capaz de llegar a la perversidad más absoluta con total deshumanización”, acusó.

No es ajeno

“Ningún sufrimiento de la humanidad nos es ajeno, nos es indiferente, levantar las banderas de la memoria de las luchas de nuestro pueblo, es hoy levantar las banderas en contra del genocidio. Levantar las banderas de la lucha del pueblo, es hoy levantar las banderas de la perspectiva artiguista, es tener la capacidad de incorporar a la lucha dignidad, perspectiva de la liberación, de la libertad profunda, de la democracia profunda, que tiene que ser con enormes contenidos populares”, explicó.

“Álvaro hacía muchas cosas, era padre de cuatro hijos, músico, dentro de su prontuario en las fichas de los temas que lo acusan es haber firmado cartas de trabajadores de la cultura, vaya pecado, militante sindical, como debe ser, comprometido y partidario. Que, aún en ese contexto de la dictadura, se organizó en la clandestinidad para ir encontrando, al decir de ese notable escritor, los subterráneos de la libertad, los espacios de la libertad”, recordó.

“Álvaro fue brutalmente asesinado, la carta de su padre a Bordaberry conmueve al verla hoy con en ese abrumador sentido común”, afirmó. “Hoy es un día para reivindicar la lucha contra la impunidad. Porque la acumulación del pueblo, esa que permitió reorganizar sindicatos en la clandestinidad, la que permitió triunfar contra la reforma constitucional que quiso imponer la dictadura, que vaya si tuvo apoyos económicos, y vaya si tuvo apoyos políticos, tantas veces olvidados. Los apoyos económicos como el comité coordinador de políticas económicas que integraban las gremiales empresariales, que entre otras cosas aprovecharon el decreto para los despidos en la Huelga General. Vaya si hubo apoyos mediáticos de los principales medios, dándole coberturas, poniendo en su tapa la cara de nuestros compañeros para ayudar a la persecución, intentando de todas maneras darle cobertura al terror y a la barbarie”, recordó.

“Hoy es un día que nos tiene que servir para pararnos en esa denuncia. No hubiera habido, ni golpe de Estado, ni 12 años de terrorismo en Uruguay sin el apoyo internacional y nacional de amplios sectores económicos, mediáticos y políticos, que contribuyeron al terrorismo de Estado. Y del otro lado tenemos a los que fueron capaces de pagar un altísimo precio, integrantes de nuestro pueblo. Ningún partido tiene el patrimonio, pero vaya si el Partido Comunista y la Juventud Comunista pagaron un precio altísimo en ese enfrentamiento a la dictadura. A la derrota de la dictadura viene una larga batalla que es la lucha contra la impunidad, que tuvo un primer momento en el plano judicial, pero después en la recolección de firmas y en el voto verde, y en el plano internacional y en la Corte Interamericana. Y cuando quedamos con las tripas en la mano ese 16 de abril del año 89, porque no alcanzamos los votos suficientes. Al poco tiempo, de vuelta y desde el campo popular y desde Madres y Familiares, cada 20 de Mayo se empezó a clavar como una estaca que la memoria del pueblo uruguayo no se rendía y que iba a seguir la búsqueda y que iba a seguir la lucha contra la impunidad”, recordó.

Compromiso con la búsqueda

“Ante una tragedia de esta naturaleza no hay otra que la resolución plena de las demandas en materia de combate a la impunidad y generar una cultura de compromiso. Hoy es un día de homenaje a la lucha contra la impunidad. La lucha contra la impunidad es encontrarnos con Lille, con su compromiso, con su búsqueda, con su militancia, con su perspectiva incansable de ir encontrando caminos que permitan que no pueda haber liberación plena con el olvido y que por lo tanto hay que apoyarse en la memoria, enriquecerla. Hoy es un día para comprometernos en no fallarle a Álvaro que entregó su vida por las causas del pueblo, en un día que es de homenaje a las causas del pueblo. Honor y gloria”, finalizó Andrade.

Sergio Miraballes de la Comisión de Derechos Humanos del PCU fue el siguiente orador en el acto de homenaje a Balbi, “porque lo entendemos realmente vital para la lucha de los pueblos de nuestro pueblo, porque como decía Lille el otro día en la entrevista de EL POPULAR, gracias a la lucha de Álvaro y su generación, hoy gozamos de democracia. de libertades, de derechos políticos, sociales.

Hoy disfrutamos y podemos seguir luchando para seguir avanzando en derecho gracias a esas luchas”.

Construcción de la memoria

“Por eso estos actos de homenaje son de construcción de la memoria, de conexión del pasado con el hoy, para mantener el rumbo claro de hacia dónde queremos que vaya dirigido nuestro futuro. De Lille he aprendido muchas cosas, entre ellas la importancia de la construcción de la memoria colectiva, de conocer las causas y las consecuencias de lo que fue el terrorismo de Estado, pero también de conocer lo que fueron las causas y la organización de un pueblo para resistir esa dictadura y el terrorismo de Estado”, afirmó Miraballes.

“La democracia al Uruguay no volvió por ley, no volvió porque hubo una elección. Volvió porque hubo un pueblo que batalló durante 12 años contra una dictadura de corte fascista y la derrotó. Y la derrotó porque se organizó y porque no claudicó en su lucha. Y por eso va hacia ustedes el agradecimiento y el reconocimiento de que, si hoy gozamos de democracia y de libertades fue por su lucha”, dijo con emoción. Miraballes recordó la constante militancia de Lille Caruso.

“Hoy estamos acá a 40 años de retorno de la democracia y a 50 años del asesinato de Álvaro y de lo que fue el comienzo de la Operación Morgan. En el 75 intentaron un golpe que tenía las características de un golpe relámpago en contra del partido. Eso nos dejó una cantidad de compañeros, de camaradas, asesinados, desaparecidos, presos, torturados y aun así, se siguió organizando en la clandestinidad la resistencia a la dictadura”, afirmó.

“Y como bien decía, Oscar, las luchas de Álvaro siguen vigentes hoy y nos compromete a nosotros seguir levantando esa bandera y vaya que si será importante sobre todo hoy en un planeta que a menos que cambiemos la lógica y de sistema será inhabitable para futuras generaciones. Y vaya si toman importancia estos actos de construcción de la memoria, sobre todo si vemos al otro lado del charco, nadie podía discutir que Argentina era la capital de la memoria a nivel mundial, y sin embargo, cuando estaba cumpliendo 40 años de democracia ininterrumpida, gana en las elecciones una fórmula presidencial negacionista del terrorismo de Estado y encima lo justifica. Vaya también de acá el saludo y el apoyo a los compañeros y compañeras argentinos”, añadió Miraballes.

“Toma mayor importancia en estos tiempos la construcción de memoria colectiva, porque es necesario, y esto también lo he aprendido, en la militancia con Lille y los demás compañeras y compañeros de la Comisión de Derechos Humanos, la batalla sigue siendo por hacer que la consigna Memoria, Verdad, Justicia y Nunca más terrorismo de Estado esté presente en la conciencia de las y los uruguayos, que sea parte de nuestra identidad como país. Porque cuando recordamos a nuestros mártires, a nuestros desaparecidos, recordamos también a la patria que no es un territorio delimitado por la frontera solamente. Primero, son las personas que están en ese territorio delimitado y por eso decimos que lo mejor de nuestra patria fueron los Álvaro Balbi. Son aquellos y aquellas compañeras que todavía estamos buscando, que siguen enterrados en los cuarteles”, dijo con emoción. “Estamos aquí para recordar a Álvaro, para recordar su lucha, sus causas, para recordar lo que Lile ha venido todo este tiempo luchando para mantenerlo presente”, agregó.

Memoria y reparación

“Es bueno recordar que la memoria histórica y la reparación se la exigimos al Estado y se la vamos a seguir exigiendo al Estado en materia del daño causado por las Fuerzas Armadas, pero también hay otra reparación que también que ver con hacer justicia, no sólo frente a un juez, sino hacer justicia en la historia, y esa justicia, es poder mantener viva en la memoria la vida y la lucha de nuestros compañeros y compañeras, como Álvaro”, añadió.

“Tenemos que recordar que la dictadura fue civil y militar, esto significa que hubo civiles que además de cooperar se beneficiaron y se enriquecieron en algunos casos gracias a la dictadura. Y esto también nos lleva, capaz, a las discusiones que hoy nos damos desde el movimiento sindical y desde los sectores de la izquierda. Y es que tiene que ver con ese, impuesto del 1% al 1% más rico.

Y aclaro, no estoy diciendo que en la plenitud de ese 1% más rico sea el que se haya beneficiado, pero fue ese terrorismo de Estado el que generó las condiciones también para que en este país creciera la desigualdad, donde poquitos acumulan mucho mientras una gran mayoría, no pueda acceder a veces ni al plato de comida. También es hora de que aquellos que se enriquecieron gracias al terrorismo de Estado comiencen a repararle a esta población, a este país el daño que provocaron”, criticó.

“El terrorismo de Estado no estuvo dirigido, directa y únicamente contra el movimiento sindical, contra el Partido Comunista, sino que fue contra la masa de pueblo organizado. Pero no puedo dejar de recordar para finalizar la carta de Félix Ortiz a Sebastián, cuando estaba en la clandestinidad. Y era aquello que le decía de que estos canallas nos hacen aparecer como tipos desalmados y sin familias. Nosotros los comunistas somos seres muy sensibles, profundamente humanos y esto también lo quiero traer porque Álvaro era como comunista, profundamente humano”, finalizó Miraballes.

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