La s medidas de austeridad económicas anunciadas por el gobierno de Bélgica han sido respondidas con la paralización casi general del país.
La huelga nacional, de acuerdo a la agencia TeleSur, no solo ha paralizado a gran parte del país, sino que dio lugar a la cancelación de vuelos en aeropuertos y detenciones del transporte público.
La medida, añade el medio de prensa, alcanzó a escuelas y comercios que funcionan solamente con la mitad de sus capacidades.
Los vuelos, anunció elsitio web del aeropuerto de Bruselas, no despegarán hoy desde sus instalaciones, pudiendo afectar, además, a aquellos que pretendan aterrizar, por lo que se informó a los pasajeros que se comuniquen con las aerolíneas correspondientes.
La misma situación, señalan medios locales, se presenta en el aeropuerto de Charleroi, situado al sur de la capital, donde se “comunicó que todos los vuelos programados para operar hoy han sido cancelados”.
En cuanto al transporte y de acuerdo al periódico Le Soir, sólo están operando “la mitad de los trenes y uno de cada tres de los vehículos de transporte.
El paro ha afectado de forma especial a la provincia de Luxemburgo y en el sur de la de Namur, cuyos tráficos ferroviarios están “totalmente detenido”.
En el caso de Bruselas, la capital del país “sólo se encuentran en funcionamiento una línea de metro, cuatro de tranvías y cinco de autobuses”, mientras que, “la región de Valonia (sur), Charleroi está totalmente paralizada en la red de autobuses interurbanos”, operando en la región de Lieja-Verviers menos de la mitad de las líneas, circunstancia “similar ocurre con los autobuses y tranvías de la región norte de Flandes”.
El transporte marítimo, por su parte, tiene a once embarcaciones que “no pueden ingresar ni abandonar el puerto de Gante”.
“Los paros”, detallan los medios de prensa, “también afectaron a la administración pública, las instituciones educativas, los medios de comunicación y el comercio al por menor, y se colocaron piquetes en lugares como la Universidad Libre de Bruselas”.
La huelga general, fue convocada por el sindicato socialista FGTB/ABVV y el sindicato cristiano CSC/ACV, con el propósito de “denunciar las reducciones presupuestarias del nuevo Gobierno de coalición liderado por el flamenco nacionalista, Bart de Wever, que impactan, sobre todo, en las pensiones”.























