De acuerdo a los datos publicados por Reporteros Sin Fronteras, en lo que va del año 2021, un total de “39 profesionales de los medios de comunicación han sido asesinados debido a su labor periodística”.
Aunque comparativamente, la cifra de reporteros asesinados se considera “la más baja de la última década”, hay que considerar que aún restan dos meses para la finalización del año, por lo que se sospecha el número de periodistas muertos pueda ser mayor.
A la fecha, la mayor cantidad de profesionales muertos se localizan en México con un total de 7 periodistas asesinados, seguido de Afganistán con 6 y la India con 3.
De acuerdo al informe que describe la situación mundial de la libertad de prensa y que abarca el análisis en 180 países, el periodismo se encuentra “total o parcialmente bloqueado en el 73% de los países analizados”.
La edición del informe de 2021, señala que, con el argumento de la crisis sanitaria, los periodistas se vieron enfrentados a un “cierre de accesos”, algo que se evidenció en los obstáculos que encontraron para poder acceder “al terreno“ o a “las fuentes de información”.
La clasificación ubica a Noruega en el primer lugar de la lista por quinto año consecutivo, sin embargo, se precisa en el informe, que los medios del país han señalado “una falta de acceso a la información pública sobre la pandemia”.
Otros países bien posicionados fueron: Finlandia, Suecia y Dinamarca, quienes se ubicaron a continuación de Noruega.
Ocupando los últimos lugares se ubican “Turkmenistán (puesto 178) y Corea del Norte (179), ambos en el continente asiático, y Eritrea (180), en África, países que mantienen un control absoluto sobre la información”.
La descripción de la situación por regiones, indica que “Europa y América (Norte, Centro y Sur) siguen siendo los continentes más favorables a la libertad de prensa”, mientras que en “América Latina se registra el mayor desgaste en las puntuaciones regionales este año (+ 2.5%)”.
En la clasificación, Uruguay se sitúa en el lugar 18 detrás de Austria, mientras que Colombia ocupa el puesto 134, Brasil el 111, Paraguay el 100, Ecuador el 96, Chile el 54 y Argentina el puesto 69.
De acuerdo a la metodología de la organización, el estudio se basa en las respuestas recibidas a un cuestionario “que es respondido por expertos”.
“El grado de libertad del que gozan los periodistas en los 180 países se determina con base en estas respuestas”, señala el capítulo metodológico de Reporteros sin Fronteras, que agrega que “al análisis cualitativo se suma un registro cuantitativo de los actos de violencia cometidos contra periodistas en el periodo” objeto de estudio.
En el cuestionario que se envía a los “expertos” se incluyen como temas: “el pluralismo, la independencia de los medios de comunicación, el ambiente en el que los periodistas llevan a cabo su trabajo y la autocensura, el marco legal, la transparencia y la calidad de la infraestructura con que se cuenta para producir la información”.
Más allá del lugar adjudicado a nuestro país, el informe de Reporteros sin Fronteras, no recoge las “alertas” que, en el último año han venido señalando el aumento a las agresiones a periodistas uruguayos, principalmente en redes sociales por parte de actores políticos, ni sobre las instancias judiciales que los han tenido como denunciados por el simple hecho de realizar su tarea de información.
Tampoco incorpora un análisis del marco jurídico en el que los periodistas realizan sus labores que, en el caso uruguayo, se ha visto “metamorfoseado” a instancias de las modificaciones que se pretenden introducir a la Ley de Medios.
En este sentido vale la pena recordar que el pasado 23 de octubre, fecha en que se conmemora en Uruguay el Día del Periodista y las personas trabajadoras de medios de comunicación, en un encuentro organizado por el Centro de Archivos y Acceso a la Información Pública (CAinfo) con el Relator Especial para la Libertad de Expresión, Pedro Vaca Villarreal, y el juez de la Corte Interamericana de DDHH, Ricardo Pérez Manrique, los intercambios se centraron en “el hostigamiento y estigmatización de los periodistas” en nuestro país.
En dicha oportunidad, el Relator Especial, señaló que, si bien Uruguay suele aparecer “en los principales lugares en cuanto a defensa de la libertad de expresión”, han ido llegando “en los últimos tiempos” a la oficina que dirige “más reportes” de problemas que lo usual”.
En atención a ello hizo un llamado a “ser cuidadosos con las acciones para mantener el lugar de privilegio a nivel regional”.
Vaca enfatizó “que defender la libertad de expresión no es un privilegio para los periodistas, sino que es algo que debe involucrar a toda la sociedad” y convocó a que los líderes políticos no usen en sus discursos públicos expresiones que contribuyan a la estigmatización y/o deslegitimación del trabajo periodístico, por lo que convocó a que se adopten “códigos de conductas” en estos temas.
Rolando Arbesún






















