Paola Beltrán
Sofía Espillar encabeza la lista de edilas y ediles de la 1001 a la Junta Departamental de Montevideo que apoya, a su vez, la candidatura de Verónica Piñeiro a la Intendencia capitalina.
Este será el segundo período de Espillar en la Junta y en su momento fue la edila más joven. Esto, sumado a ser mujer, supuso desafíos que afrontó dando el debate y construyendo un capital político en base al trabajo, la responsabilidad y la articulación.
En esta oportunidad, a la lista se suma Amira Fagúndez, como primer suplente de Espillar, proveniente del movimiento estudiantil y social. En el segundo lugar de la titularidad se encuentra Fátima Vázquez; Diego Revetria en la tercero y Karina Rodríguez y Miguel Velázquez en cuarto y quinto lugar respectivamente. Una propuesta de bancada que combina juventud, perspectiva de género y experiencia.
En entrevista con EL POPULAR Espillar compartió su visión de la tarea legislativa a nivel departamental, la necesidad de acercar la institución al territorio y la relevancia de alcanzar las mayorías especiales para profundizar el proceso frenteamplista en Montevideo.
La Junta como articuladora
En general conocemos a los y las candidatas a Intendenta, poco sabemos de los y las edilas que también son electas el 11 de mayo y tienen la responsabilidad legislativa departamental. Le consultamos a Espillar cuál es el rol que desarrollan: “Los y las edilas somos actores claves a la hora del desarrollo de la política departamental. Somos responsables departamentales que legislamos en torno a todas aquellas normativas y decretos que hacen al acceso a la ciudad, a la construcción de la ciudad, al desarrollo presupuestal que lleva adelante el ejecutivo departamental; somos garantes y contralor del ejecutivo departamental, acompañando en el territorio, en conjunto con el resto de los compañeros y compañeras en cada una de sus responsabilidades, concejalas municipales y en conjunto con los compañeros y compañeras que van a desarrollar y desarrollan tareas a nivel del ejecutivo departamental”.
Para la candidata a edila “no se puede pensar el desarrollo de un plan político, el desarrollo de la ciudad, de un departamento, de una forma que no sea transversal. Para que la política tenga resultados óptimos y efectivos y que su alcance sea real, tiene que tener la capacidad de involucrar a todos los actores que construimos, conformamos, desarrollamos y hacemos parte de la política. Con esto no me refiero únicamente a quienes somos electos y electas a través de las elecciones departamentales, en mi caso como edila, sino también a todas aquellas organizaciones y actores sociales que se nuclean y se organizan en la sociedad civil”.
Para que esto sea posible, entiende que los y las edilas tienen la responsabilidad de “abrir las puertas a los montevideanos y montevideanas a que conozcan el parlamento, que es nuestro espacio de gestión semanal”. El local donde funciona el legislativo departamental y sus comisiones queda en Ciudad Vieja, en 25 de mayo y Juan Carlos Gómez.
Todos los jueves tiene sesiones y éstas se nutren del trabajo que desarrollan los 31 ediles y edilas en las comisiones. Actualmente funcionan en el entorno de veinte que abarcan un amplio abanico de temáticas y son abiertas a recibir a vecinos y vecinas “que llegan planteando demandas, planteando situaciones, planteando también, en algunos casos, soluciones para determinadas situaciones y la idea nuestra es legislar con participación para garantizar un verdadero alcance de la política”, explicó.
Espillar trabajó en las comisiones de asentamiento, género y presupuesto, aunque también participó en otras “y esto es importante a la hora de pensar el trabajo como equipo, que fue una de las características que pusimos sobre la mesa a la hora de laburar con todos los compañeros y compañeras que integramos la lista, un trabajo en equipo”.
En la entrevista destacó los aprendizajes de participar en dos de las comisiones, por un lado la de género en la que constató que “no se reconoce el laburo que hacen ciento de mujeres a lo largo y ancho de nuestro departamento” y por el otro la comisión de asentamientos en la que constatar la profundización de la desigualdad: “llegamos a un asentamiento en el que la gente nos planteaba que vivían por y gracias a la olla popular que se organizaba en ese asentamiento y que la sostenían mujeres, jóvenes, del barrio y cómo frente a un incremento de la desigualdad existía esa solidaridad y organización de los vecinos para comer. Para muchos vecinos era la primera vez que tenían conocimiento de qué era la Junta, quién éramos nosotros, a veces no entendían en general qué era lo que hacíamos”.
“En cierto punto nosotros garantizamos, en la medida de nuestras posibilidades, el derecho a que las personas, particularmente hablando de la comisión de asentamiento, pudiesen reclamar que no tenían acceso a la luz, a agua potable, servicios que uno se imagina y cree que son básicos y no, no son básicos y nos tocaba ir a lugares donde los vecinos reclamaban una conexión regular, por ejemplo, de agua potable, una conexión regular de acceso a la luz, además de que venían peleando por la regularización de un asentamiento, nos tocaba ir a asentamientos donde vecinos denunciaban situaciones de plombemia”, subrayó.
“Sin lugar a dudas que queda mucho por seguir trabajando, por lo cual seguir avanzando y transformando, pero creo que en uno de los grandes desafíos que nos trazamos es cómo hacemos que la Junta sea un espacio de mayor participación para los vecinos y vecinas, cómo hacemos para que la Junta sea esa institución que en algún punto también sea conocida por cómo incide y construye, también, la política del departamento”, manifestó.
Mayorías y renovación
Durante este período de gobierno departamental el FA no tuvo la cantidad de votos necesarios, en las elecciones departamentales de 2020, para obtener una mayoría calificada en la Junta Departamental, obtuvo 16 ediles y edilas y se requieren 18. No tener esta mayoría fue lo que, por ejemplo, impidió la aprobación del préstamo del BID tal como aspiraba el FA para avanzar en una serie de obras de alto impacto en barrios populares de Montevideo. “Para poder llevar adelante nuestro proyecto político como FA es necesario mejorar en la votación de cara a estas nuevas elecciones departamentales”, confirmó Espillar.
Paralelamente, al igual que para el parlamento nacional, la 1001 tiene una fuerte apuesta a la renovación y en ello los y las camaradas de la UJC ocupan un lugar preponderante sin perder la amplitud de su propuesta.
“Siento, en primera instancia, un orgullo por mi Partido y obviamente que también por mi gloriosa UJC y agradezco la confianza de la Juventud, del Partido, por nuevamente estar encabezando la lista con un equipo realmente muy bueno”, señaló al respecto la edila.
Amira Fagundez, con una larga trayectoria de militancia en el movimiento estudiantil y social, Fátima Vazquez que actualmente es suplente y desarrolló un trabajo muy significativo en la comisión de descentralización; Yuliana Iglesias, “que si no me equivoco es la más jóven de la lista”, estudiante de trabajo social, con un gran compromiso en la militancia territorial, formada en el acceso y la garantía de los derechos de las infancias y adolescencias; Diego Revetria, integrante del FIDEL, actual edil, con una gran incidencia y aporte en la comisión de nomenclatura y de derechos humanos, clave a la hora de negociaciones e intercambios y Karina Rodríguez de La Amplia y Miguel Velázquez, cerrando las primeras titularidades junto a un equipo amplio y diverso que articula experiencia, juventud y variadas procedencias de militancia social y política.
Estas características del equipo de bancada habilita “a que uno pueda trabajar y pensar los problemas intereseccionalmente lo cual amplía el lente a la hora de comprender y estudiar los problemas que se presentan en la realidad y en la sociedad toda”, reafirmó Espillar.
Cerrando la entrevista, la joven edila hizo un llamado general a los compañeros y compañeras, vecinos y vecinas: “cualquier granito de arena que cada uno pueda aportar acercándose a su Comité de Base, ya sea acompañando la candidatura de nuestra compañera Verónica Piñeiro, ya sea acompañando la candidatura de Mario Bergara o de Salvador, al fin y al cabo es apoyar al FA y el proyecto político del FA y cualquier aporte de cualquier compañero que hoy está en su casa leyendo esta nota y que crea que no tiene nada para aportar, no es así, en un punto todos tenemos algo que aportar y nos necesitamos a todos y a todas para que el FA vuelva a ser gobierno y garantizar los derechos de las grandes mayorías de nuestro pueblo y ahí tenemos que estar todos y todas; en la suma total del colectivo, es un gran aporte”.























