Desde hace poco más de 15 días Guatemala vive momentos de tensión incrementado por las reacciones oficiales ante el paro cívico nacional en defensa de la democracia impulsado y sostenido por organizaciones indígenas que han dado un plazo para arribar a una solución.
«Estamos analizando, usando los últimos recursos, tanto legales como en otras instancias y si no hubiera respuesta estamos analizando en estas 48 horas traer a la capital, a toda la nación de la que tenemos apoyo», anunció Alberto Tuy, alcalde indígena de Los Encuentros, municipio del departamento de Sololá (suroeste), según consignó TeleSur. En sus declaraciones el alcalde indígena responsabilizó “a los principales funcionarios del Ministerio Público (MP) de agravar la crisis” a raíz del retiro por parte de los fiscales de los documentos originales con los resultados de las pasadas elecciones del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Las organizaciones de los pueblos originarios mayas y de otros sectores de la sociedad exigen la destitución de la fiscal general y jefa del MP, Consuelo Porras, así como de los fiscales Cinthia Monterroso y Rafael Curruchiche y el juez Fredy Orellana, identificados como impulsores de las acciones que se proponen alterar los resultados de los comicios.
De acuerdo a Tuy, todas las instancias legales han sido recorridas sin que ello haya producido una solución, en vista de ello, se ha dado un plazo de “48 horas para analizar y concientizar, pero si en este momento hubiera una respuesta por parte del gobierno o de otra instancia, con mucho gusto, todas las carreteras estarán liberadas». Giammattei amparado en supuestos procedimientos ha planteado que no puede destituir a los funcionarios tal y como reclaman los manifestantes y se ofreció a interceder para que se produjera un diálogo con el MP, lo que no ha sido concretado.
En medio de la tensión, en la noche del lunes el ministro de Gobernación, general de Brigada David Napoleón Barrientos presentó su renuncia a Giammattei luego de negarse a reprimir a los manifestantes.
La renuncia de Barrientos, fue aceptada de inmediato por Giammattei.























