Uruguay y el Covid 19

Fernández Galeano: “En el último mes se produjo el 50% de los casos”
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Los contagios están creciendo, han surgido varios brotes, tenemos a Uruguay en zona amarilla según el estándar de la Universidad de Harvard, con 10 departamentos en esa situación.

En El Popular en Radio realizamos una entrevista al ex subsecretario de Salud y asesor de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), Miguel Fernández Galeano, si bien las cifras pueden varias con respecto al pasar de los días, las tendencias, que es lo que importa se mantienen.
En la entrevista Fernández Galeano habló de la necesidad de un enfoque integral, de un consenso nacional, destacó las fortalezas preexistentes y analizó la situación de la región.

-¿Cuál es la situación al día de hoy de la pandemia de la COVID 19 en Uruguay?

Bueno efectivamente como lo habíamos pronosticado en notas anteriores y en trabajos que venimos realizando de seguimiento, el aumento de la actividad social, seguramente las dificultades que está planteando la pandemia a nivel global, hacen que en las últimas semanas se haya planteado una situación que preocupa. Para decirlo en una manera sintética, prácticamente en el último mes se produjo el 50 % de los casos en nuestro país, eso habla del peligro y la potencialidad del crecimiento exponencial, que no es otra cosa que una vez que empieza a crecer los números no crecen de manera lineal, sino en una curva de manera ascendente, que muchas veces trae un problema para el sistema de salud, para, por un lado rastrear e identificar los contactos, y lo peor, a donde no queremos llegar, es a la imposibilidad atender, desde el punto de vista de asistencia hospitalaria, los cuidados críticos, porque en general hay un porcentaje pequeño, pero importante, de personas que ingresan a las UCI (cuidados intensivos) y fallecen.

-Vamos a los casos confirmados, ¿dónde estamos en zona amarilla, zona naranja? ¿Uruguay está globalmente en zona amarilla, verdad?

Exactamente para el índice que mide los contagios promedio en siete días está en 2.12, está por encima de 1, amarillo es hasta 10. Alguien podría decir: bueno estamos en 2, estamos lejos de pasar a naranja. Pero no es así el razonamientos, cuando se entra en amarillo, en pocos días se puede pasar a una situación muy complicada, entonces ya el hecho de estar en amarillo es complicado. Por eso es que la Universidad de Harvard ha fijado este índice semanal que mide la cantidad de casos cada cien mil habitantes. Estamos en 2 y algo más de personas cada cien mil habitantes que están contagiadas, en los últimos siete días, no es la evolución que tuvo la epidemia en todo el periodo. Y si lo miramos en el estándar más conservador, menos exigente, que es el de la Unión Europea, Uruguay está en 25,38 ¿Qué quiere decir esto? que ha superado por poquito, pero ha superado el límite para pasar de verde a amarillo. También para la Unión Europea estamos en amarillo. Alguien podría preguntar ¿pero cuál es el rojo? ¿cuánto tiene España hoy? Hoy España tiene 500, veinte veces más que Uruguay. Pero, lo que hay que saber es que en el punto en el que se está hoy y el que sigue, no alcanza con analizar los números solos. Por eso es que el dato diario de 75 contagiados, 80, produce la infodemia, la epidemia de información. Hay que tener la información que nos muestre que está creciendo con riesgo de perder la capacidad de control y que eso es un problema.

-Hay un problema, la abundancia de información no ayuda a percibir las cosas sino se tiene claro de qué estamos hablando. Entonces digamos para que quede claro: según los estándar de la Unión Europea y el de Harvard, que es más estricto, Uruguay está en zona amarilla.

Si así es tomado globalmente. Para Harvard están en amarillo 10 departamentos, los más avanzados en el amarillo son Montevideo, Rivera, Colonia, Canelones y Cerro Largo, y otro cinco departamentos también están en amarillo. Por el índice de la Unión Europea está en amarillo Montevideo, con 37.18, Rivera que tiene 46 y que viene bajando y se ha ido controlando, y Cerro Largo que está en 87 y está bajando y empieza a detenerse. Evitar la infodemia es un proceso que tiene que ir acompañado de evitar el miedo y la culpabilización, me gustaría que tuviéramos un espacio para hablar de eso, porque acá se sale todos por consenso o no se sale. Y hay señales que son muy complicadas en ese sentido. Y hay que hablar de esto en clave de Salud Pública, clave de técnica, clave de base científica, pero clave política, o sea la ciencia, la política, la salud y la economía están en una relación dialéctica.
El día que perdamos eso de vista, perdemos de vista una forma de analizar la realidad que tiene que ser apegada a la ciencia, pero también apegada a la ideología, a que es lo que privilegiamos.

-Es exactamente así y tú lo decías con mucha claridad, es necesario un enfoque integral, pero hablemos con ese enfoque integral de las medidas, ¿qué es lo decisivo hoy?

Bueno, que hay mucha cosa que se repite, la repetición genera el síndrome del pastor mentiroso, o sea esto ya me lo dijeron. El otro tema es el cansancio, las medidas de precaución y de prevención, ni hablar del confinamiento, son medidas que desgastan. El evitar el abrazo, estar entre mucha gente por un tiempo prolongado, y la protesta que no puede nunca perderse de vista. El Covid no puede ser el caballito de batalla para armar el estado policíaco o justificar la represión. Toda mi convicción respecto a advertir de los problemas sanitarios, que la hemos estado haciendo con los compañeros frenteamplistas, anoche tuve una hermosa reunión por zoom con la Mesa Política Departamental del Frente Amplio de Canelones, con más de 40 compañeros, un intercambio muy interesante, porque el frenteamplista cuando escucha, cuanto entiende, cuanto tiene los elementos, cuando no está maniatado por el cerco mediático, reflexiona, entiende, ve los peligros que tiene, ve la importancia de la responsabilidad del Frente Amplio. Las preguntas eran cuáles son las medidas, básicamente son dos. No perder la capacidad de rastreo, de testeo, donde tenemos una muy buena capacidad, por los logros de la Universidad de la República. El apoyo que le dio el gobierno en estos 15 años permite que hoy tengamos la capacidad de producir test. La Universidad y el Instituto Pasteur, que también fue muy apoyado por nuestro gobierno frenteamplista, estuvieron a la altura. Entonces el rastreo y el seguimiento y para eso nos parece muy importante que el rastreo se haga a nivel local, jugando un papel muy importante con los actores locales. Hay que tener mucho cuidado con el síndrome del Gran Hermano, donde hay que tener a todo el mundo controlado. La gente tiene que saber que tiene que aislarse cuando es positiva, informar cuando hay un positivo, o sea contribuir a la política de seguimiento y de control a través del rastreo.
Y la segunda medida tiene que ver con el control para evitar fundamentalmente la interacción física intensa y sostenida, en lugares cerrados, mal ventilados, sin el tapaboca, que se ha vuelto una herramienta muy importante.
Eso sigue siendo decisivo.
Porque hay que alertar ante la euforia que hay con las vacunas, una euforia muy capitalista, nos alegramos que haya vacunas en proceso y que puedan ser habilitadas en un período no muy largo de tiempo, pero es importante aclarar que para llegar a tener la cobertura universal, para llegar a cubrir los sectores prioritarios, vamos a tener por lo menos hasta el segundo semestre del 2021. Por lo tanto, hay un año para mantener medidas que no son fáciles de implementar, por eso es muy importante el consenso, el involucramiento y la convivencia. Por eso sigo reclamando en este espacio la importancia de un acuerdo, de un consenso nacional de convivencia en torno al Covid, que permita que no se den situaciones de conflictividad social que son evitables, ningún país que está sufriendo la pandemia se ha permitido el lujo de tener confrontación social, ni ha aplicado medidas draconianas, como a veces tenemos en el país. Entonces cuando se dice que el país está manejando bien las medidas del Covid, yo digo bueno ha manejado, y bienvenido sea y lo vamos a reconocer siempre, medidas muy importantes en el control de la epidemia, pero esto es integral. Si yo no manejo bien la economía voy a estar frente a un problema.

-Como lo decíamos el otro día, hablar de desempleo es hablar de la pandemia, hablar de informalidad es hablar de la pandemia, hablar de cobertura efectiva de la salud es hablar de la pandemia. Tener un primer nivel de atención donde poder atenderse, en el caso de Guatemala cuando le decían a la gente que vaya al centro de salud más cercano y el centro de salud más cercano estaba a 200 kilómetros.

Ahí viene una de nuestras fortalezas, tenemos un sistema de salud descentralizado, podría estar más, siempre se puede más y me sumo a todos los que digan que tenemos que seguir avanzando, pero en Uruguay las claves del éxito no están en el milagro, ni en tomar exclusivamente buenas decisiones un día en una conferencia de prensa, las claves son las condiciones preexistentes que el país tenía en materia de respuesta del sistema científico nacional, en materia de tener un primer nivel de atención, donde, ya que tú mencionas la realidad de Guatemala y Centroamérica, que conozco también porque me tocó trabajar como consultor de la OPS, Uruguay tiene a menos de 60 minutos caminando un Centro de Salud. Eso surge de un estudio que hicimos en la fase final de la gestión de ASSE con Marcos Carámbula, donde justamente pudimos medir con el Instituto de Teoría Urbanística y con el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial, con Eneida de León y con José Freitas y Verónica Pastore, un trabajo interesantísimo para medir la accesibilidad que tiene la gente al sistema de salud. Y eso para enfrentar el Covid es fundamental. Tenemos fortalezas, pero no podemos dormirnos en los laureles, sino decir esto es un compromiso de todos, el movimiento social organizado tiene un papel muy importante para jugar, el movimiento social organizado. No me cansare, y lo cuento cuando hablo en el exterior, de la madurez de un sindicato como el SUNCA, nuestro querido SUNCA, cuando en un momento determinado dijo bueno la actividad de la construcción tiene que seguir, nosotros no queremos el seguro de paro, pero queremos ver cómo vamos a organizar la tarea para tener garantías y aplicar los protocolos. Allá fue la dirección del SUNCA a consultarnos y le dijimos bajo qué protocolo se puede retomar la actividad, pero los protocolos son imprescindibles.

-Sí, efectivamente se hicieron, también fueron consultados el Sindicato Médico, la Federación de Funcionarios de Salud Pública, la FUS, la Federación de Magisterio.

La madurez del movimiento social uruguayo es un activo, en Uruguay nadie tira piedras, hay más de uno diciendo que los frenteamplistas de la salud estamos deseando que cuanto peor mejor. No nos conocen y hacen grieta en las redes. El frenteamplista siempre va a tener la ética de responsabilidad arriba de la mesa. Estamos muy preocupados porque hemos sido muy cuidadosos de respetar la vocería única del Ministerio de Salud, pero estamos en la tesitura de jugar la responsabilidad, de que cuando una cosa requiere ser mencionada y planteada, hacemos los planteos necesarios de forma permanente. Quiero decir hoy que hicimos, coordinados por Tabaré Vázquez, con Ricardo Ehrlich, un plan estratégico nacional para enfrentar el COVID que se lo entregamos al gobierno. El presidente fue a la casa de nuestro presidente Tabaré a recibirlo y además lo comentó, quedó de hacer un contacto de forma permanente, pero no hubo ese diálogo. Alguien ha querido señalar que es una vocación del Frente Amplio de tras perder el gobierno querer seguir, individual o colectivamente, gobernando. Nada de eso, pero frente a una emergencia sanitaria y social se gobierna con todos, no estableciendo diferencias.
Y además te digo que se está cumpliendo lo que señalamos en ese plan, dijimos que la economía podría entrar en actividad, podíamos salir de la situación de confinamiento, porque nunca nos atamos a que fuera eterno, pero también dijimos con mucha claridad que era imprescindible si se retomaba la actividad tener los controles necesarios para poder efectivamente volver atrás.
En ese escenario estamos y en ese escenario convocamos, desde este espacio que sabemos que es muy escuchado por los militantes reproductores del punto de vista del Frente Amplio, convocamos a combinar actividad responsable, sin caer en el miedo, sin la estigmatización, sin dejar de movilizarnos y de expresar nuestro punto de vista, pero sabiendo que entramos en una situación complicada, que es responsabilidad de todos, no solo del gobierno, responder con la ética, con el punto de vista y el conocimiento con el que los frenteamplistas desde siempre hemos actuado.

-Para terminar una mirada a la región, ¿estamos con dificultades muy grandes alrededor?

Estamos con dificultades muy grandes de tipo diverso, y que no tiene que ver con que uno acomode el discurso al signo político de los que están.
Te digo a boca de jarro dos cosas: el negacionismo de la derecha conservadora fascistoide en Estados Unidos y Brasil es letal. Ahí tenemos el peor resultado general de América Latina. Tenemos grandes problemas donde los sistemas de salud son débiles y donde no hay institucionalidad, en buena parte de América Latina se ha desmontado el sistema de salud. Y lo tengo que decir con mucha claridad, con una Argentina que si bien ha tomado las medidas como las tomó Uruguay en su momento, Argentina creó un Comité académico del más alto nivel, tanto en Argentina como en el Uruguay tenemos la suerte de tener académicos que triunfan en el mundo, entonces Argentina convocó a esa inteligencia sanitaria y Uruguay también lo hizo, pero claro Argentina tiene una situación social de pobreza, y una interacción social, tiene condiciones demográficas y sociales muy fuertes, que han hecho que pesar de que se hicieron las cosas bien, estuvo durante mucho tiempo mejor que toda América Latina, pero cuando se desbordó el tema se complicó mucho.

-¿Cuál sería la síntesis final para nuestro país?

Sin caer en el fatalismo, en Uruguay si se desborda vamos a tener problemas serios también, porque los hospitales por mejor equipados que estén, por mayor capacidad de respuesta que tengan, cuando se desbordan se desbordan. Y esto lo quiero decir con mucha responsabilidad, porque hay que tener mucho cuidado.
Los brotes últimos, como en Cerro Largo, se están empezando a detener, lo que habla bien de cómo está funcionando el sistema de vigilancia, hay que decirlo todo y hay que ayudar al sistema de vigilancia.
Pero esto no es solo controlar cuando aparece el brote, hay que evitar los brotes y hay que evitar la simultaneidad de los brotes.