El acto de cierre de campaña del Frente Amplio (FA) fue enorme, miles desbordaron el parque con sus anchas calles rellenas de banderas tricolores, se calculó la participación de al menos 150.000 personas. La fórmula presidencial fue la protagonista de la noche, la candidata a vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, abrió la oratoria, cerrándola el candidato a presidente de la República, Yamandú Orsi.
Cosse: No da lo mismo
Lo que tenemos que hacer ahora es pensar que cosas que hoy nos parecen imposibles debieran ser posibles y siempre, fíjense, para que eso sea posible, lo que hace falta es que vos no faltes, que vos estés y cómo hacerlo. Ahora se habla mucho, siento que se les da demasiado énfasis a los dirigentes, a los líderes, a los políticos, a los influencers, y lo entiendo, pero en realidad todas y todos tenemos la misma importancia, el tema es como hacerla valer y para hacerla valer creo que tenemos que tener la capacidad de vernos parte de algo más grande. Vernos parte de la sociedad, cuando está sumido en la angustia, en la tragedia, en los problemas, o aún en la felicidad o la alegría tener la capacidad de levantar la mirada, mirar a todo alrededor y encontrar ecos, resonancias y sincronías.
Y cuando levantés la mirada vas a ver que en ese coro falta una voz y no es lo mismo que esa voz esté o que no esté. Todos tenemos algo para aportar, en un maravilloso poema del flaco Zitarrosa dice «hago falta, siento que la vida se agita nerviosa sino comparezco, si no estoy, hago falta». Así es, hacemos falta.
Y hace falta y que presente que está su canto en nuestras consignas, como también están presentes miles y miles de hombres y mujeres de distintas tiendas políticas de nuestro país que han contribuido a lo largo de la historia de nuestro país, a una sociedad más justa, a un Uruguay mejor, a la democracia que tenemos.
Y por eso hoy estamos acá, porque cada uruguayo y uruguaya cuenta, porque no podemos dejar a nadie atrás, no existe ninguna posibilidad de avanzar si no es con todos y todas. Porque no hay posibilidad de la felicidad colectiva si no es con todos y todas.
Por eso es tan importante la participación activa de todos y todas, de distintas maneras, desde distintos lugares, cada uno desde su hogar, desde su trabajo, desde los centros de estudio, desde su grupo de estudio, desde su barrio, desde su relación con los conocidos, pero hace falta que estés.
La educación es muy importante en la vida de las personas, créanme que sé muy bien lo importante que es la educación en la vida de una persona y una familia. Soy hija de la educación pública, fui a la escuela pública, a los liceos públicos y a la Universidad de la República. Nunca hubiera podido ser ingeniera sin la educación pública, soy la primera universitaria de mi familia y sé muy bien todo lo que eso significa.

Hacen falta
Hacen falta las maestras, los docentes para que otra vez las ganas de aprender, la capacidad de leer, de comprender, de seguir adelante para que otra vez eso se convierta en la herramienta poderosa para transitar la vida y no es una mera sumatoria de clic en una planilla electrónica. Hacen falta las maestras y los docentes, hacen falta los estudiantes, los estudiantes que lucharon por la autonomía y el cogobierno en la Universidad, que lucharon por el boleto estudiantil, los que promovimos los cambios de planes de después de la dictadura para que las carreras no fueran un título de cartón. Hace falta los estudiantes de ayer, de hoy y de siempre, porque necesitamos que la Universidad siga avanzando, que la UTEC florezca y crear la Universidad de la Educación.
Pero, uruguayas y uruguayos esto es como decía nuestro compañero Serrat, «todo está listo, el agua el sol y el barro, pero sino estas vos no habrá milagro». En Uruguay queremos trabajar hacen falta las trabajadoras y los trabajadores, los que trabajaron toda su vida y hoy están a la buena de dios sin la certeza de un rumbo y sin un rumbo que les de la certeza de que el crecimiento se ate al crecimiento de las jubilaciones. Necesitamos a los trabajadores de ahora y a los del mañana, los que van a empezar a trabajar mañana.
Necesitamos a los trabajadores de la granja, los peones rurales, a las mujeres trabajadoras rurales, a los trabajadores de las fábricas, de las oficinas, de los comercios, a los trabajadores de las nuevas industrias. La inteligencia artificial llegó para quedarse en todas nuestras vidas y afecta todos los rubros de actividad.
No hay magia ahí, hay una herramienta humana y lo importante es saber cómo funciona. Hacen falta las trabajadoras y los trabajadores que abrazando sus derechos reconozcan los desafíos del hoy y del mañana, sin ello es imposible la construcción del Uruguay del futuro. Hace falta la vivienda digna, hacen falta los constructores, que sea posible tener la certeza de que el derecho la vivienda como un derecho llegará, como llegó la escuela pública que nos aseguró que no importa donde naciera nuestros hijos, iban a tener derecho a la educación.
Hacen falta las cooperativas, los cooperativistas, los emprendedores, las emprendedoras que ven oportunidades donde nosotros no vemos nada, Hacen falta emprendedores que anhelen que sus emprendimientos mejoran la sociedad en su conjunto, que entiendan que dé a uno no son nada. Es muy duro emprender en soledad.
Otra cosa es cuando la sociedad te acompaña, cuando hay una política que te allana el camino. Hace falta el alimento y alimentarse bien, hace falta la seguridad alimentaria de cada mil hogares en nuestro país 146 viven con inseguridad alimentaria. Hace falta alimentarse bien, que las familias vivan de su trabajo y que coman en la mesa de su casa y no tengan que recurrir a las queridas ollas populares.
Tenemos que crecer, queremos crecer, pero no sirve el vale todo, hace falta la ciencia, tenemos que ser cuidadosos y siéndolos vamos a ser más fuertes porque el saber no ocupa lugar y nadie nos lo podrá quitar.
Artigas dijo una vez «nada podemos esperar sino de nosotros mismos» y eso también quiere decir que todo se espera solo de nosotros. Necesitamos tener una máquina de movimiento continuo, un motor incansable y la energía renovable de ese motor es la participación real de toda nuestra gente. La participación activa de toda nuestra gente. Y la capacidad como sociedad de descubrir el funcionamiento del mundo, de la vida, de la naturaleza. Hace falta la ciencia, las científicas y los científicos.
Nos hacemos todos en el Uruguay. Hacen falta las personas con discapacidad, necesitamos su pensamiento y conocimiento para sentir el mundo más allá de lo que podemos percibir, necesitamos a los afrodescendientes, a los afros uruguayos sobre los cuales se forjó la patria a costa de una injusticia histórica y de mucho dolor y angustia, nunca los he visto rendirse.
Hacen falta las mujeres, hace falta cuidar a las personas, a la infancia, a la adolescencia, a los que la luchan, a los viejos … Hace falta que no demos a nadie por perdido, no podemos dar a ningún gurí por perdido porque hace falta también.
No podemos dar a ninguna persona por perdida, hace falta la rehabilitación seria, sistémica, responsable. Hace falta la vida digna, una vida clara transparente.
Hace falta la verdad como pilar de la construcción de nuestra vida. Hace falta que recuperemos territorio, tenemos que recuperar los territorios de la vida y hace falta que recuperemos los territorios de los barrios de todo el Uruguay.
Hace falta que no tengamos que estar sitiados en nuestros propios hogares ni condenados a vivir en la calle. Ningún uruguayo se merece ese destino. Hace falta un Estado presente.
Orsi: Es tiempo de cosecha
Este es un tiempo de celebración, las elecciones en Uruguay son una fiesta, tienen que ser una fiesta. Y digo que es un tiempo de celebración porque el próximo 1 de marzo, si recordamos bien, vamos a estar cumpliendo cuarenta años de vida democrática, cuarenta años de recuperación de la democracia.
Y si nos imaginamos cada uno de nosotros y cerramos un poco los ojos, los que estaban, por supuesto, pero aquellos que nacieron después, imagínense lo que debe haber sido, hace cuarenta años exactos, en este lugar, estábamos en campaña electoral, con compañeros proscritos, con algunos compañeros que estaban presos, con la libertad restringida, pero teníamos la posibilidad, de nuevo, de que el pueblo decidiera quiénes iban sus representantes, su gobierno. Por lo tanto, es un año, una época de celebración de la democracia y de ponerla en valor y valorar mucho lo que son las libertades, la posibilidad de elegir y vivir con libertad de partidos sin que nadie sea restringido, ni exiliado, ni puesto en prisión, ni torturado, por pensar distinto. Sin que nadie desaparezca por llevar adelante un conjunto de ideas que considera que es la mejor para su pueblo.
Pero sepamos bien que estos cuarenta años que celebramos, tenemos que pensarlos también como fruto de un proceso lento como la gota que draga la roca, de resistencia, del voto en el año 80 donde se pensaba que la dictadura seguía, que iba a perdurar por muchos años. De las movilizaciones en el exterior de nuestros compañeros exiliados, de la resistencia en las cárceles, en los gremios. Fue un proceso duro y lento, pero llegó a buen fin.
Por lo tanto, pongamos en valor y sepamos que es muy valioso lo que tenemos entre manos y que tenemos que cuidarlo muchísimo. Es también, hoy, tiempo de cosecha.
Cosecha que no empezó hace cuatro meses, sino que empezó cuando el compañero Fernando Pereira, junto a la Mesa política salió a recorrer cada punto del país poniendo la cara y junto con nuestros compañeros de la fuerza política, la primera pregunta que le hacían, en cada rincón del país con las organizaciones que fuere, por qué consideran ustedes que nuestro FA perdió.
Es un tiempo de cosecha de esas 1815 reuniones que se tuvieron desde aquel año 19 en adelante, con el FA te escucha, con reuniones con los productores rurales, es un proceso que hoy estamos culminando. Fueron 1800 reuniones, pero, además, en la campaña interna o en las primarias, tanto Carolina como yo, en total tuvimos 240 reuniones y actividades por todo el país para llevar adelante el mensaje de nuestro FA. Y después, en esta campaña, desde junio hasta acá, contabilizamos más de 150 actividades, que las hicimos juntos con Carolina, como un puño.
Manifestando y mostrando la honda síntesis que es nuestro FA y ahí rincón, tras rincón, recorriendo cada una de las localidades, incluso aquellas donde es más difícil llegar o donde quizás y sin quizás, tenemos poco compañero militante, pero ese puñadito que ahí estaba nos mostró lo importante del contacto, del mano a mano, tal como nos decía Tabaré y una y otra vez, no hay nada que sustituya el contacto personal con nuestra gente.
Y sepan, que fue muy enriquecedor este trabajo último y que aprendí mucho de mi compañera Carolina y que aprendimos mucho de nuestro pueblo y que aprendimos mucho del valor de la unidad y del mensaje frenteamplista. Lo que está claro, que es tiempo de cosecha, pero jamás, puede ser este, un tiempo de carnaval de promesas, que después son incumplidas. Nos preguntan qué cosas les prometemos, no hay nada que prometer, no es así, porque ya lo dijo un poeta que ya «no llenan con cuatro mentiras los maracanases que vienen del pueblo a elogiar divisas ya desmerecidas y hacernos promesas que nunca cumplieron».
Cinco compromisos
Este tiene que ser, además, un tiempo de compromisos y yo les planteo que quiero hacer con ustedes y con el pueblo uruguayo cinco compromisos puntuales y básicos. El primero, el compromiso de acudir permanente al diálogo para llegar a los acuerdos necesarios para la construcción de un país mejor que no se construye solo entre nosotros, sino que tenemos que dialogar mucho, la historia es muy rica en acuerdos, en diálogo. Lo experimenté en mi departamento, cuando pudimos avanzar en el diálogo con otros actores, logramos cosas mucho mejores, pero lo fundamental es el diálogo con nuestros actores sociales, con nuestros sindicatos, con las cooperativas, con las comisiones de fomento.
También, por qué no, hablar y hablar y establecer un diálogo fluido con todas las empresas, los empresarios uruguayos que quieren seguir creciendo, el diálogo es también con los demás actores políticos para lograr la mayor cantidad de acuerdos posibles, más allá de que cada uno de los partidos tiene su política concreta y sus propuestas concretas.
Un segundo compromiso, es el compromiso del crecimiento económico y la estabilidad. La única forma de que nosotros podamos distribuir mejor los recursos para poder resolver los problemas de esta sociedad es que tengamos más riqueza y eso lo vamos a hacer con nuestro trabajo, con el esfuerzo, con la mente, con la academia, con los sindicatos, con los trabajadores, con los empresarios. Y esa estabilidad, y ese crecimiento pasa, por ejemplo, por apoyar a las PYMES, para apoyar a las pequeñas y medianas industria que no tiene palenque pa recostarse.
Ese crecimiento tiene que pasar por hacer crecer la riqueza, por supuesto la material, la que históricamente ha hecho o ha promovido, pero también todo lo nuevo que ha llegado como, por ejemplo, las tecnologías de la información, por ejemplo, la industria vinculada a la ciencia de la vida, como por ejemplo la infraestructura y la logística, todo eso en nuestro país tiene que crecer.
Sin crecimiento este país tiene un techo y cuando nos planteamos, por ejemplo, fortalecer el Uruguay XXI, cuando nos planteamos, por ejemplo, tener 25 mil hectáreas más para el instituto de colonización para que nuestros productores puedan tener más tierra, cuando nos planteamos un plan nacional de riego para que cuando venga una sequía no queden un montón de productores con las ruedas para arriba, este crecimiento está también cuando nos plantamos un acuerdo nacional del agua y por el buen manejo del agua y cuando promovemos, como lo dijimos en Colonia, doce mil empleos para jóvenes porque son el sector de la sociedad que tiene mayor porcentaje de desempleo.
Un tercer compromiso, la protección y el bienestar necesario porque solo con crecimiento no tenemos desarrollo, el desarrollo es posible si la sociedad crece de manera pareja, equilibrada. Nuestra sociedad avanza si los mecanismos de protección social hacen, por ejemplo, que nuestros gurises no deserten de la educación, que ya no solo desertan de la secundaria, también de la primaria.
Una verdadera protección social, una verdadera cohesión social es cuando, por ejemplo, planteamos, hacer crecer la Tarjeta Uruguay social un 50% en su monto, o cuando planteamos que las becas para los estudiantes de secundaria, en vez de ser 14700 sean 70000 y se aumente la cantidad.
La verdadera protección social es cuando le prestamos atención a nuestros viejos, fundamentalmente a aquellos que se sienten solos, si le prestamos atención a lo que nos plantea la ONAJPU, aquella organización histórica que tanto ha hecho por el pueblo uruguayo. Esa protección necesaria también pasa por mejorar nuestro Sistema Nacional Integrado de salud que hoy nos dicen que en un montón de lugares del país no llegan los medicamentos o que, para conseguir hora con un especialista, con un médico, tenés que pasar meses. Esa necesaria protección social que viene tan lejos, de la historia del Uruguay, también pasa por una nueva fase del Sistema de Cuidados de este país y prestándole atención a un Plan Caif, esta verdadera protección social también pasa por generalizar y universalizar la educación a partir de los tres años.
Significa, además, prestarle un poco más de atención al INAU que está haciendo agua por todos lados. Es la verdadera protección social del Uruguay que nos merecemos. Este tercer compromiso implica que no sean tantos y tantas que viven en situación de calle, que hoy superan las tres mil. No hay derecho, no hay derecho.
Un cuarto compromiso es hacernos cargo de la seguridad porque en definitiva, la seguridad también es un derecho humano y ahí, es claro que hay que ser muy duro con el delito y ser muy con las causas de ese delito y ahí la intervención en nuestro barrios del Estado es fundamental, porque cuando el Estado se retira, ese espacio lo ocupa otro y por lo general. quienes lo ocupan, le está haciendo la vida imposible en barrio a nuestra gente.
Ya lo decía Carolina, tenemos que recuperar territorio, tenemos que recuperar a quienes caen en la desgracia de ser privado de libertad por haber cometido un delito, no estamos rehabilitando a nadie, de verdad, hay que decirlo con todas las letras, treinta uruguayos salen por día de nuestras cárceles y de rehabilitación, sin duda recibieron muy poco. Nuestra frontera es un colador, en espacio aéreo, los controles que tenemos son insuficientes. Tenemos que tener más control en los puertos, tenemos que hacer inteligencia a la hora de actuar, la seguridad es un problema que te lo dicen en todo el país, ya no es sólo, los núcleos urbanos más grandes, es en todos lados y ahí nos tenemos que hacer todos cargo, por supuesto que sí, y además, con una justicia que funcione y que tenga recursos para que el acceso a la justicia también sea un derecho fundamental.
Un quinto compromiso, que gobierne la honestidad y la decencia. La transparencia como guía permanente, nuestro FA fue quien llevó adelante y creó la Ley de acceso a la información para que ediles, ciudadanos comunes, periodistas, puedan pedir información y los organismos públicos las tenemos que dar. La transparencia implica decir la verdad y no la verdad a medias. No puede haber nada para ocultar, no se puede barrer bajo la alfombra, la transparencia implica asumir que los número que son reales, los mostremos a pesar, de que del punto de vista del marketing, no nos favorecen mucho.
Y en esto de gobernar con honestidad, también implica ser claros a la hora del ingreso y el acceso a la función pública y tenemos que avanzar, desde el punto de vista legislativo, para que el acceso al empleo público sea transparente y sea generalizado el uso del concurso y el sorteo.
Y para eso también, para ser más transparentes, estar más tranquilos, hay que fortalecer a la JUTEP que es el organismo que permite analizar y examinar, también la ética a la hora del ejercicio de la función pública.
Compañeras, compañeros, quiero ser Presidente y voy a ser Presidente porque quiero cumplir este compromiso. Quiero hacerme cargo de cumplir con cada uno de esos cinco compromisos básicos junto al equipo del FA.






















