20220421/ Javier Calvelo - adhocFOTOS/ URUGUAY/ MONTEVIDEO/ Se cumplen 48 años del asesinato de Diana Maidanic, Laura Raggio y Silvia Reyes, que pasaron a ser conocidas como “Las muchachas de abril” asesinadas en la madrugada del 21 de abril de 1974. Para la conmemoración se realizaron varias actividades entres las que se realizó un mural. En la foto: Jorge Mazzarovich, secretario de la comisión de asuntos internacionales del PCU, en el acto conmemoración del asesinato de “Las muchachas de abril” en el barrio Brazo Oriental de Montevideo. Foto: Javier Calvelo/ adhocFOTOS

“Vale la pena luchar por la vida y tomar partido por la esperanza”

Entrevista a Jorge Mazzarovich, sobre los 103 años del PCU, la memoria histórica, los desafíos del presente y el futuro por construir.

Victoria Alfaro

En el aniversario 103 del Partido Comunista de Uruguay (PCU)}, EL POPULAR entrevistó a uno de sus dirigentes históricos y actual secretario de Relaciones Internacionales, Jorge Mazzarovich. Las reflexiones sobre la memoria histórica, la visión del trabajo partidario y los desafíos del futuro, se reflejan en esta entrevista que es solo una parte de una extensa charla.

-En un nuevo aniversario del PCU ¿cómo se encuentra nuestro país?

Todos los aniversarios se hacen en circunstancias distintas y este aniversario nos encuentra en un momento muy particular de la vida de nuestro país, con nuestro pueblo en lucha y movilizado para enfrentar una política económica y social y también represiva de la derecha en el gobierno, que toma cada vez aspectos más duros contra el nivel de vida de nuestro pueblo y se ve claramente en la concepción económica que predomina. Hay que decirlo con todas las letras: es la política de las clases dominantes a como dé lugar y no se detienen en ningún análisis de cómo viven sectores muy importantes de la población. Es un aniversario que no solo registra las luchas, las acciones de nuestro Partido con defectos y errores, por supuesto, los tuvimos y los tenemos, pero estamos ante una construcción humana. Nuestro partido no balconea la situación de nuestro pueblo. Por lo tanto, nuestro aniversario se hace en medio de las luchas populares y de la acción que tiene que ver con toda la historia de nuestro Partido, especialmente la posterior a la década de los años 50, que es la gran lucha por la unidad de los trabajadores, de los sectores sociales más diversos, cooperativas, jubilados, estudiantes, la Universidad, la cultura, entre otros.

Es un aniversario de lucha, en condiciones complejas que esta signado por la cercanía de una elección donde va a estar en juego la suerte de nuestro pueblo, porque en caso de consolidarse la derecha la cuestión es terrible. El gobierno no fracasó como se dice, ganaron la elección para aplicar una política y es la que están aplicando. Esto no quiere decir que hayan logrado aplicarla toda, porque hubo y habrá movilización permanente. 

-En el marco del 103 aniversario: ¿cuáles son los hitos en la historia del PCU que deberían resaltarse?

No voy a señalarlos todos, pero podemos decir que, si tomamos como punto de referencia la fundación en 1920, tenemos el orgullo de ser un Partido fiel a los trabajadores en todas las instancias, fiel a las luchas de nuestro pueblo, con una gran fidelidad a las necesidades, a las luchas y a las características de nuestro pueblo. Somos parte de este y en todos los momentos de prueba, en defensa de la democracia, de las libertades y la lucha por la justicia, nuestro Partido ha estado presente desde su fundación. Si miramos en los hitos históricos del Partido, en estos 103 años, siempre la vida nos va a encontrar en acciones múltiples de solidaridad, de internacionalismo, en función de nuestra concepción ideológica y en función de las necesidades de las luchas de nuestro pueblo. Diría que, entre los hitos de la propia formación del Partido y su desarrollo, un poco más de diez años después de su fundación destacamos la solidaridad con España, la solidaridad con nuestros hermanos latinoamericanos. Luego el gran papel jugado con otros sectores democráticos del país en la acción anti-nazi. Siempre con una definición de carácter antiimperialista, teniendo en cuenta que el enemigo de los pueblos de América Latina y del mundo, es el imperialismo norteamericano. Por cierto, no podemos olvidar la concentración en manos de las multinacionales, donde el imperialismo yanqui, pese a su decaimiento, tiene una gran preminencia. Creo que tenemos ante nosotros dos caminos, uno es la de vivir de la historia, el otro es no tenerla en cuenta para nada o remitirse poco a ella, porque la urgencia de los temas de hoy hacen que parezca un lujo innecesario remitirse a ver el conjunto de la historia del Partido y de nuestro pueblo. Ninguno de estos dos caminos son los que recorremos, estamos en el corazón de las luchas de nuestro pueblo, a él nos debemos. Entre los hitos históricos de nuestro Partido está el aporte muy grande realizado en la lucha por la unidad de la izquierda con expresiones múltiples a lo largo de muchas décadas y que tuvo algunos de sus momentos más altos en la constitución del (Frente Izquierda de Liberación) FIDEL en 1962 y la 1001. No es casualidad que tenga esa sigla, hacia tres años que había triunfado la revolución cubana, con la que siempre hemos sido y somos solidarios. Nueve años después tenemos la construcción de un instrumento vital, la construcción colectiva de la izquierda uruguaya: el Frente Amplio (FA). Una fuerza política que tiene 52 años con su propia historia maravillosa. Nosotros junto a otros compañeros somos parte de esa historia y la reivindicamos con orgullo. Por supuesto que el haber estado durante 15 años en el gobierno nacional, es junto con todos los compañeros del FA, otro hito histórico en la vida del PCU. Fuimos parte de eso y de los avances que hubo, más allá de que lo que no logramos hacer. Hay que recordar esos avances, porque la memoria es muy frágil. En ese marco otro de los hitos históricos de nuestro Partido tiene que ver con la lucha contra las dictaduras en Uruguay, porque tampoco fue escaso el papel del PCU en la lucha contra la dictadura de Terra. Pero hacemos especial énfasis en lo que fue la dictadura fascista que acaba de cumplir 50 años junto a la Huelga General que la enfrentó, generando las condiciones para derrotarla. En ese marco el proceso de unidad de la clase obrera con la constitución de la CTU en 1961, que no estaba integrada por todos los gremios, pero fue un paso fundamental para continuar la lucha por la unidad de los trabajadores donde tiene mucho que ver el PCU, hasta llegar a la construcción de la CNT en 1966. 

Construcción del Partido

También tenemos que recordar los cambios producidos en nuestro partido en 1955, cuando en la dirección del Partido se produce un cambio sustancial y comienza a jugar un papel muy importante Rodney Arismendi. No estamos hablando de culto a la personalidad, ya que no se puede negar el papel de Arismendi en la transformación del Partido y en la elaboración política teórica sobre la base del marxismo leninismo, enraizados profundamente en la visión artiguista. Por eso el legado de Arismendi es de una proyección muy grande, tanto es así que hoy sus análisis nos siguen siendo tremendamente útiles. Ese es un gran hito el proponerse la construcción de un Partido al servicio de la unidad de los trabajadores y de la política de la izquierda para comenzar a transformar la situación en nuestro país, para arrancarle el gobierno a las clases dominantes e ir por cambios estructurales profundos con una Democracia Avanzada, con un camino con horizonte socialista. El Partido nos ha educado a todos en la necesidad del análisis colectivo. Arismendi lo decía: “no somos una secta, ni un grupo de conspiradores” y tampoco somos un grupo donde exista el “ordeno y mando”, de ninguna manera. Somos un Partido afianzado en las mejores tradiciones artiguistas, afirmados en la ideología del marxismo leninismo, luchadores constantes y permanentes por la paz. Es parte de la conformación histórica de estos 103 años. No es un tema pequeño y ahora tiene una vigencia enorme, también somos absolutamente solidarios con la liberación de los pueblos. Somos internacionalistas y lo hemos demostrado con nuestra presencia física en lugares de combate. Y claro que somos amantes de la paz, porque los amantes de la guerra son el imperialismo y las clases dominantes. Esto es parte de nuestros principios, que no dejan de lado la solidaridad con las grandes luchas y las guerras de liberación de los pueblos contra ocupantes. 

También hay que poner en la mesa, al recordar estos 103 años, la construcción del Partido. Es cierto que es una construcción diaria, humana, y por eso mismo tenemos todos los riesgos y errores que los seres humanos cometemos, individual y colectivamente. Esto también tiene un fondo con un valor inmenso el acostumbrarnos a pensar en colectivo, analizar juntos los temas, a intercambiar ideas sobre las grandes cuestiones que conmueven a la humanidad, comenzando con lo que sucede con nuestro pueblo. Todo eso es un enorme aporte al Partido del Partido. Nuestro razonamiento y nuestras opiniones, a veces con errores, por supuesto, nos han sido marcados por otros compañeros en la izquierda y no tenemos problemas en analizar, son un aporte enorme del Partido para la conformación de una mentalidad relacionada a la lucha, la unidad y la independencia del movimiento sindical y social. Tampoco es bueno solo compararse con otros países. No somos mejores que ningún otro pueblo, si aquí se encontró ese camino tiene un valor enorme, pero rebajar el valor de eso es no comprender el mundo en el que vivimos y las obras construidas entre todos. Toda América Latina ha sufrido el embate del imperialismo yanqui de una u otra manera con miles de muertos. Es hora de que nosotros seamos capaces de denunciarlo más. Esto se hace en medio de discusiones ideológicas, salvo que se tome la ideología como un tema de use y tire, la ideología es un conjunto muy amplio de ideas en un mundo absolutamente cambiante, que tiene un avance en lo científico y tecnológico impresionante, que no beneficia a las grandes mayorías del planeta. En estos 103 años ¿hemos hecho todo lo que se necesitaba? Claro que no, tenemos un largo camino por delante porque es una tarea permanente y colectiva, en medio de la lucha de ideas, que es algo absolutamente natural, lo otro seria inmovilismo que es muy negativo en cualquier aspecto de la vida, pero si se produce en el terreno de las ideas es un retroceso constante.

-Existe una bastardización de la ideología, se la intenta denigrar desde los sectores del poder, como si fuera algo que no importa, que no existe, la deificación de la no política, lo vemos en Argentina.

Si, en Argentina, pero también lo estamos viendo con enorme preocupación en el avance de la ultraderecha en casi toda Europa y en otros países del continente. Hay que defender los principios de los que queremos un mundo mejor y eso supone la derrota del imperialismo, de las multinacionales y de las clases dominantes, que se enriquecen constantemente en el medio del agravamiento de la situación de pobreza y miseria de nuestros pueblos. 

-Dentro de toda esa historia del Partido ¿qué puntos quisieras destacar dentro de tu vida?

El lio para contestar esa pregunta es tener tantos años, de cualquier manera, hay algunas cosas que siento como parte sustancial de mi vida y tienen que ver con las luchas y con lo que el Partido me enseño y fui capaz de aprender. Los hitos son mi vinculación temprana a los 14 años a las luchas del movimiento sindical, el encuentro natural allí con militantes comunistas y otros queridos compañeros que no lo fueron nunca. Mi incorporación a la UJC es de un valor importante para mí, luego mi promoción al Partido, pero continuábamos militando en la UJC. Luego las enseñanzas colectivas y personales que recibí una y otra vez en el seno del Partido. La posibilidad de conocer el país, la labor en el interior que se me encargó, me permitió conocer el país real y no solo las capitales de los departamentos. Desde aquí no se conoce el interior y no lo digo como critica a quienes no han ido. También puedo agregar la posibilidad de representar a la UJC y al Partido fuera del país. Conocer la experiencia de lucha de otros pueblos enriquece mucho. El haber podido llegar a Cuba también es muy importante. Después la continuidad en la acción de la UJC primero y del Partido después, que me confió responsabilidades muy importantes. Con las responsabilidades no se te puede llenar la cabeza de papelitos, ni tampoco sentirte abrumado. Tenes que tener la capacidad de trabajar con el colectivo y la necesidad de escuchar, de lo contrario no vas a avanzar en cuanto al aporte que tenes que brindar a la lucha colectiva. Escuchar a los compañeros es fundamental. En el Partido así lo aprendí, aunque ya venía desde mi familia, mi padre militante sindical primero anarco y después comunista, mi madre católica no practicante, siendo una de las mujeres más solidarias que he conocido. El Partido me formó de tal manera que me permitió superar la crisis de los años 90, en realidad retiro lo de superar, porque todavía me duele. Pero si tenía claro el no perder el rumbo, contra el Partido jamás. Muchos años después la mano tendida, la renovación de confianza. También recordar la acción permanente del Partido a lo largo de todos los años de la dictadura, que nos permitió a quienes estuvimos presos y aislados, la confianza en la lucha de nuestro pueblo que nos había sembrado el Partido. Los compañeros que trabajaron en la clandestinidad de forma ininterrumpida o los que tuvieron que salir del país con un sufrimiento enorme. El Partido nos dio una visión que nos permitía tener confianza en que se había acumulado fuerzas como para luchar permanentemente contra la Dictadura. Ahora se sigue en esta batalla por verdad y justicia. La tierra se sigue expresando por la acción permanente y sufrida de los Familiares y de miles dentro y fuera del país para poder encontrar la verdad sobre donde están los desaparecidos. Hablando de hitos, también hablemos de los golpes que nos hemos llevado como la derrota del Voto Verde que fue muy dura porque golpeó en medio del corazón democrático. El habernos enseñado que sobre esas cosas no alcanza con llorar, aunque el llanto sea imposible de contener más de una vez. Otro hito es conocer compañeros de decenas de países por los que siento mucho cariño y esto es bueno de decir: en la lucha cuando se pierde el cariño por los compañeros se pierde mucho y esto no quiere decir que no haya debate de ideas, pero cuando se pierde esa particularidad se pierde mucho. Y por supuesto, en mi vida personal influye las décadas que llevamos con Delia, mis hijos y nietos, además de los que conocí gurises y ya son hombres y mujeres que también impulsan la lucha. Aprendí en el Partido a discutir y hay que discutir porque la lucha ideológica no es fácil. Contra la derecha por supuesto que se facilita todo para enfrentarla y contra el imperialismo, pero también en la lucha ideológica que se libra en el corazón mismo de la izquierda y siempre en el marco de un respeto que hay que dar para también exigir. Esa concepción de respeto profundo por otras convicciones en el seno de la izquierda la aprendí en el Partido. Y también a no bajar las banderas cuando las situaciones son difíciles. 

Son 103 años para celebrarlos con mucha alegría. ¿Al desarrollar las luchas que estamos librando que nos proponemos? Pues nos proponemos en estos 103 años aportar todo para sin vacilar y sin ningún tipo de cuestiones menores, en la boca del 104 aniversario que celebraremos dentro de un año, estemos en la puerta de una nueva victoria popular para arrancar el gobierno a las clases dominantes, a los latifundistas, a los banqueros, a los que son los dueños del país y abrir camino a un Uruguay solidario, artiguista, con soluciones a los problemas concretos de la gente, que empiezan a perfilarse en este debate programático que se está realizando en el corazón del Frente Amplio.  

Y, por último, más de una vez me han preguntado si valía la pena, y tengo una sola respuesta: vale la pena la participación en las luchas para que el pueblo al que uno pertenece y todos los pueblos del mundo puedan realmente vivir en paz, vivir con los problemas principales resueltos, con las posibilidades abiertas, para que no sea un delito ser joven ni una desgracia, para que los niños de hoy tengan un futuro mil veces mejor que el que tienen ahora junto a millones de niños en el mundo. Entonces, si vale la pena celebrar con enorme alegría estos 103 años de un Partido que llama la lucha por la vida y que pide, efectivamente, tomar Partido por la esperanza.

Foto de portada:

Jorge Mazzarovich. Foto: Javier Calvelo/ adhocFOTOS

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