Histórico desfile militar por los 80 años del triunfo contra el fascismo japonés y relevante cumbre de la Organización de Cooperación de Shangai.
Por Rony Corbo
Hace 80 años China lograba la victoria contra el fascismo japonés, en una de las guerras más cruentas de la historia mundial, la cual dejó más de 35 millones de chinos muertos, entre militares y civiles. Para recordar de forma solemne a los mártires y la victoria del gigante asiático sobre las tropas ocupantes, el gobierno del presidente Xi Jinping realizó un gran desfile militar. La guerra sino-japonesa, entre 1931 y 1945, se dio en el marco de la Segunda Guerra Mundial, desde la visión china es rememorada como una lucha “contra la agresión y el fascismo”, que tuvo “un inmenso” costo para su pueblo.
Previamente a esta conmemoración se realizó la 25 Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai, donde Xi Jinping se reunió con el premier indio Narendra Modi y con el presidente ruso Vladimir Putin.
El mandatario chino y el premier indio, quien no visitaba China desde 2018, acordaron impulsar la cooperación y la diplomacia entre las dos naciones más pobladas del mundo, confirmó Modi, quien afirmó que alcanzaron un acuerdo sobre la gestión fronteriza. Ambos países comparten 3 mil 500 kilómetros de frontera y, a raíz de un incidente en 2020, tenían las relaciones prácticamente congeladas hasta esta visita de Modi a China.
“Los intereses de las 2 mil 800 millones de personas de ambos países están vinculados a nuestra cooperación. Esto también allanará el camino para el bienestar de toda la humanidad”, comunicó Modi a Xi, quien planteó su aspieración de que los dos países se vean como socios y no como rivales.
Posteriormente el presidente chino se reunió con el presidente ruso Vladimir Putin. Durante el encuentro se analizaron los contactos recientes de Moscú con Washington, y la coordinación estratégica para afrontar las consecuencias económicas de la guerra comercial con Estados Unidos.
25 cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS)
El bloque, presentado a menudo como un contrapeso de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), representa a casi la mitad de la población mundial y una parte significativa del producto interno bruto mundial. Está integrado por China, India, Rusia, Pakistán, Irán, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Uzbekistán y Bielorrusia.
Afganistán y Mongolia participan en calidad de observadores; Azerbaiyán, Armenia, Baréin, Camboya, Egipto, Kuwait, Maldivas, Birmania, Nepal, Qatar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Turquía y Sri Lanka poseen el rango de socios de diálogo.
La 25 cumbre fue totalmente ignorada por las grandes plataformas mediáticas en esta parte del mundo y en particular de Uruguay. También en los denominados “medios alternativos” hubo muy poca información, incluso La Diaria tituló “Alianza autoritaria entre Rusia y China”, así que extraemos lo principal para los lectores de “EL POPULAR”.
La cumbre de Tianjin es la mayor de la OCS en sus 24 años de existencia, con la presencia de líderes procedentes de más de 20 países y jefes de diez organizaciones internacionales. Su discusión giró sobre el nuevo mundo multipolar y el papel de la OCS en él.
Xi Jinping aseguró que el grupo “se ha convertido en la organización regional más grande del mundo” con una cooperación que abarca más de 50 áreas y una producción económica conjunta de casi 30 billones de dólares.
“Los Estados miembros de la OCS han logrado avances innovadores e históricos en el desarrollo y la cooperación”, aseveró Xi. Agregó que las naciones de este foro “deben buscar beneficios mutuos para el avance regional”, al tiempo que se comprometió a proporcionar cerca de 281 millones de dólares en donaciones a los integrantes durante este año.
Xi llamó al grupo a “respetar sus diferencias, mantener la comunicación estratégica, forjar consensos y fortalecer la solidaridad y la colaboración”.
“Debemos defender la justicia y la imparcialidad, promover el punto de vista correcto sobre la historia de la Segunda Guerra Mundial, hacer frente a la mentalidad de la guerra fría, la confrontación y el acoso, y defender el sistema de relaciones internacionales con el protagonismo de la Organización de Naciones Unidas (ONU)”, indicó.
Xi llamó a los miembros del grupo a oponerse a una “mentalidad de Guerra Fría, a la confrontación entre bloques y a la intimidación”. Dijo que la organización debe “avanzar con determinación” en medio de la “agitación global”.
La parte central del discurso de XI fue la de la Iniciativa para la Gobernanza Global (IGG), haciendo un llamado a todos los países presentes a trabajar conjuntamente para crear un sistema de gobernanza global más justo y equitativo.
La Iniciativa de Gobernanza Global constituye la cuarta iniciativa global propuesta por Xi en los últimos años, después de la Iniciativa para el Desarrollo Global, la Iniciativa para la Seguridad Global y la Iniciativa para la Civilización Global.
Xi destacó cinco principios para Gobernanza Global: adherirse a la igualdad soberana, respetar el Estado de derecho internacional, practicar el multilateralismo, promover un enfoque centrado en las personas y enfocarse en emprender acciones reales.
La cumbre aprobó de la Declaración de Tianjin en donde se señala que los principios de no injerencia en asuntos internos y de no uso de la fuerza son la base para el desarrollo de las relaciones internacionales.
En el documento se advierte que la confrontación geopolítica, así como los desafíos y amenazas a la seguridad y la estabilidad, se están intensificando en el mundo, incluida la región de la OCS.
También aboga por reformar a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para adecuarla a los retos y realidades del mundo actual.
Sobre Palestina acordaron que la única vía para garantizar la paz y la estabilidad en Oriente Medio es una solución justa al conflicto y causa Palestina. En este sentido condenaron las acciones que provocaron víctimas y una situación humanitaria catastrófica en la Franja de Gaza.
80 aniversario de la victoria china sobre el fascismo japonés
China celebró este miércoles, un masivo desfile militar en el centro de Beijing para conmemorar el 80º aniversario de la victoria en la Segunda Guerra Mundial, contra Japón.
El presidente chino, Xi Jinping, también secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China y presidente de la Comisión Militar Central, presenció el desfile y pasó revista a las tropas. En la Tribuna de Tiananmen, junto a Xi, se encontraban el presidente ruso, Vladímir Putin; el líder de la República Popular Democrática de Corea, Kim Jong Un, y más de 0 jefes de estado o representantes de países entre los que resaltaban Venezuela y Cuba.
Helicópteros sobrevolaron la Plaza Tiananmen con pancartas que decían «La justicia prevalece», «La paz prevalece» y «El pueblo prevalece».
Más de 10.000 efectivos militares, junto con más de 100 aviones y cientos de armamentos terrestres, se organizaron en formaciones de acuerdo con un sistema de mando de tiempos de guerra. En el armamento mostrado sobresalieron drones equipados con inteligencia artificial, aviones de alerta temprana de nueva generación, nuevos misiles hipersónicos antibuque como el YJ-20, el YJ-21, o el DF-61, considerado el intercontinental más avanzado y el misil nuclear DongFeng-5C de «alcance global». También se presentaron sistemas de defensa antimisiles como el HQ-29 y el HQ-20, así como el KJ-600, el primer avión chino de alerta temprana diseñado para operar desde portaaviones. Destacaron igualmente el tanque Type 99B, con protección activa contra drones o el lanzacohetes PHL-16.
XI pronunció un discurso antes del desfile, destacando la importancia del triunfo de hace 80 años, que marca la primera victoria de China contra la agresión extranjera en la era moderna. Tras señalar que el pueblo chino hizo una importante contribución a la salvación de la civilización humana y a la defensa de la paz mundial con un inmenso sacrificio en la guerra, Xi instó a las naciones a «eliminar las causas profundas de la guerra y evitar que se repitan tragedias históricas».
“Hoy, la humanidad se enfrenta nuevamente a la elección entre la paz o la guerra, el diálogo o la confrontación, y los resultados de ganancia compartida o los juegos de suma cero, advirtió el presidente chino. El pueblo chino se mantendrá firmemente en el lado correcto de la historia y el lado del progreso humano, adherirá al camino del desarrollo pacífico y unirá fuerzas con el resto del mundo para construir una comunidad de futuro compartido para la humanidad”, culminó Xi.
Fuentes: Diario del Pueblo, Xinhua y Agencias.























