En entrevista con EL POPULAR, Giometti analizó los principales elementos del proyecto de rendición de cuentas y profundizó en los elementos políticos.
Por Paola Beltrán
El diputado de la 1001 y el Frente Amplio (FA) Bruno Giometti destacó el incremento de recursos para la primera infancia en la propuesta de rendición de cuentas, el diálogo y la lucha que posibilitó incrementos para la educación, la incorporación de la exoneración del IVA para las Cooperativas de Vivienda y señaló que si bien aún no son suficientes los recursos, es un avance importante que requerirá de negociación con la derecha y movilización para concretarse.
-¿Cuál es tu primera evaluación de la rendición de cuenta que presentó el Ejecutivo y que está ahora a consideración del parlamento?
Para nosotros es un proyecto que tiene mucha fortaleza, muchos avances. Si tuviéramos que destacar alguno, se plantea una inversión incremental destinada a la primera infancia de 31 millones de dólares. Esto además es bien importante destacar que tiene un significado político importante porque implica empezar a cumplir con los resultados del diálogo por la seguridad social que una de las cosas que planteaba era la unificación y el fortalecimiento de los recursos para pobreza infantil.
Hoy los hogares que tienen niños de cero a tres años que están en situación de pobreza reciben una partida que está en el entorno de los cuatro mil, cinco mil pesos por niño dependiendo del lugar donde se encuentren en la distribución del ingreso y esas partidas pasarían a duplicarse aproximadamente, o sea pasarían a ser diez mil pesos por niño, lo cual es un salto significativo, una duplicación y las estimaciones que hay sobre esto marcan que esto podría reducir la pobreza en esa franja de edad, de cero a tres años, en un 25%.
-La mayoría de los niños y las niñas que nacen en el Uruguay nacen y crecen en la periferia, en la vulnerabilidad, eso es así. Un impacto de este tipo genera también no solamente una cuestión del acceso y el derecho a la alimentación, sino también que se vincula con el desarrollo del país, teniendo en cuenta la cuestión demográfica bastante adversa.
Sí, sí, eso es bien importante porque además de un tema ético y de justicia social básico, que es que no deberíamos tener niños pobres en este país, también hay un tema, incluso más a mediano y largo plazo, que es de desarrollo. Ningún país se puede plantear un proceso de desarrollo a mediano y largo plazo razonablemente si tiene un tercio de los niños en la pobreza. Eso es así.
Por eso nos parece muy bien que sea el principal sector social a atender la infancia y dentro de la infancia a la primera infancia, porque sabemos que si tenemos que empezar por una franja de edad, es aquella que va de cero a tres años como se plantea la rendición de cuenta y después, ir incrementando los recursos para el resto de las franjas de edad y también incrementando los recursos para donde ya están, incrementarlos aún más. Eso es clave.
Obviamente que una reducción de un 25% de la pobreza infantil, si bien no es lo ideal, obviamente que es un avance sustantivo, no es una reducción marginal o insignificante numéricamente, sino que implica que una cuarta parte de las familias con niños de cero a tres años, que están en situación de pobreza, salgan, tengan el derecho mínimo a la alimentación y al consumo básico y que eso les permite, desde ese escalón, salir adelante como hogares en materia de trabajo, de educación, de acceso al resto de los derechos.
Si bien hoy puede verse como un gasto entre comillas, como un desembolso de dinero para el Estado, en realidad es una inversión y todos los estudios especializados dicen que la inversión que tiene mejor rentabilidad social es lograr que haya la menor cantidad posible de niños pobres, porque esos niños van a ser los adultos del futuro, los trabajadores del futuro y el desarrollo también depende de eso.
El otro elemento para destacar también es que en el Consejo de Ministros del viernes pasado, donde se dio una discusión política de la rendición de cuentas, se incorporó a la educación pública como una de las cuatro prioridades del proyecto de ley y se incorporaron recursos incrementales para la educación pública.
Obviamente que esos recursos son insuficientes en comparación con lo que han planteado como necesidad los docentes de la educación y los sindicatos, pero bueno, marca un diferencial, por ejemplo, con el gobierno pasado de Lacalle Pou que recortó 300 millones de dólares en la educación durante los primeros tres años. En el gobierno actual tuvimos, en el presupuesto, un aumento importante de los recursos para la educación de aproximadamente 65 millones de dólares, si no recuerdo mal y ahora de 2026 para 2027 se propone un nuevo aumento de aproximadamente 10 millones de dólares que están planteados en el proyecto de ley.
Esos dos elementos me parece que son dos buenas fortalezas que tiene el proyecto de ley de rendición de cuentas y que son una buena señal para los sectores que, en este contexto, más necesitan recursos que son la primera infancia y la educación pública.
Entonces, no estamos hablando de una rendición de cuentas de gasto cero como en un momento se había especulado, sino que es una rendición de cuentas que plantea un incremento de inversión pública social por encima del incremento que ya habíamos votado para cada año en el presupuesto del año pasado.
-¿En ese sentido se puede decir que el rumbo que estaba planteado en el programa del FA en relación a cuáles deberían ser las prioridades de un gobierno del frenteamplista están encaminadas?
Sí, el rumbo está bastante claro que va en esa línea. Si uno mira las prioridades son las que podríamos decir que estamos de acuerdo dentro de todo lo que es el Frente Amplio y el bloque social, digamos. Estamos hablando de infancia, estamos hablando de educación, estamos hablando de personas en situación de calle.
También el tema de la seguridad, que si bien es un tema que tiene sus particularidades, notoriamente es una preocupación que tiene la sociedad muy relevante y también que tenemos que asumir que tenemos muchos problemas en esa área, sobre todo vinculado con lo que es el crimen organizado y la cuestión de la penetración del narcotráfico en los territorios. Tenemos que incrementar también los recursos para combatir la inseguridad desde esa perspectiva y también desde una perspectiva integral. El programa Más barrio, todos los programas que están llevando adelante.
Obviamente que para nosotros sería bueno contar con más recursos para estas prioridades y por eso vamos a seguir empujando nuestra agenda de planteos más estructurales que tienen que ver, por ejemplo, con el planteo del impuesto al 1% más rico que va en la línea de encontrar más recursos, valorando los que están planteados en la rendición de cuentas, para destinar, principalmente, a la pobreza infantil y también otros planteos que hemos hecho como revisar el tema de las exoneraciones fiscales; por ejemplo, ahora se plantea revisar algunas exoneraciones fiscales a los coches eléctricos de más de 30.000 dólares, que nos parece muy bien; el tema de la reducción de la jornada laboral, que el PIT-CNT lo ha planteado con mucha fuerza el día de ayer (por el miércoles 1 de julio) y para nosotros es un tema también de discusión política importante.
A posteriori de la aprobación de la rendición de cuentas vamos a tener los otros resultados del diálogo social que van a ir teniendo forma de proyectos de ley como por ejemplo recuperar la posibilidad de jubilarse a los 60 años con un formato que sea sustentable desde el punto de vista económico, que ya el gobierno lo presentó en la última interpelación como sería y también el tema de los cambios en el pilar de ahorro individual, de la AFAP, hay toda una agenda que va más allá de lo que vayamos a hacer en esta rendición de cuentas.
En 45 días en diputados y después 45 días en el Senado vamos a estar con la tarea de defender el proyecto de ley de la rendición de cuentas que para nosotros tiene avances importantes, que tampoco tenemos garantizado que se vayan a aprobar porque el Frente Amplio no tiene los votos en diputados de manera autónoma; va a tener que salir a negociar con los partidos de la oposición y eso va a implicar que quizá no podamos avanzar todo lo que nos gustaría en la rendición de cuentas propiamente.
-En los anteriores gobiernos del FA apostamos mucho a las transferencias y se generó toda una campaña por parte de la derecha en relación a esta cuestión de “le dan plata a los que no quieren trabajar”. La derecha no participó en el diálogo social, salvo Cabildo Abierto. ¿Es posible que este artículo de la rendición de cuenta pueda llegar a tener resistencia de parte de la derecha y qué tenemos que hacer para forzar que esto efectivamente ocurra y cuál es el trabajo político a desarrollar luego, en caso de ser aprobado?
Ese trabajo político es fundamental. Nosotros entendemos que las transferencias monetarias, si bien no resuelven el tema de la pobreza estructural, lo que hacen es acercarse a asegurar el cumplimiento de un derecho humano fundamental que es el tema de la alimentación. Cuando estamos hablando de transferencias monetarias hablamos de eso, que un hogar tenga los recursos mínimos como para acceder a una canasta alimentaria para todos los componentes del hogar.
En Uruguay tenemos algunas cifras de inseguridad alimentaria alarmantes para un país que es productor de alimentos. Eso se resuelve asegurando que las familias puedan consumir los productos alimenticios como para sostenerse. Si bien no es lo único que hay que hacer, las transferencias monetarias es algo de mínima junto a otras políticas que también se hacen y que seguramente haya que reforzar como el tema de los CAIF, incrementar el tiempo en el que actúan, más políticas de trabajo protegido para las personas desocupadas.
A veces se dice que la gente no quiere trabajar y cada vez que hay un programa de empleo con 5.000 o 10.000 cupos se anotan 10 veces más. En el último llamado de Uruguay Impulsa eso se vio claramente, se abrieron 5.000 cupos y se presentaron 130.000 personas.
Entonces no es que la gente no quiera trabajar, es que estamos en un sistema que no es capaz de asegurar trabajo de calidad para los poquitos que somos en este país, porque además somos un país bastante despoblado. En todo eso hay que seguir avanzando, pero claramente no es que la gente no quiera trabajar o que la gente se aproveche o desee estar en un hogar pobre para recibir una partida del Estado. Más bien es al revés, ningún hogar de los que tiene que recibir partidas del MIDES o del BPS está deseando hacerlo. Le gustaría trabajar, le gustaría poder no recibir esa partida porque tiene un ingreso acorde o medianamente satisfactorio.
Es una discusión política también con la derecha porque si bien creo que ellos hacen un acuerdo general de que tiene que haber más recursos para primera infancia, después, a veces, también alimentan ese discurso de que el Estado gasta demasiado dinero en estos rubros.
Ahí hay una contradicción que tienen ellos a veces, dicen que hay que recortar el gasto del Estado pero después dicen que hay que aumentar el presupuesto en seguridad, en infancia, en educación. Entonces hay una inconsistencia en el discurso de ellos. Pero bueno, creo que tenemos que dar el debate tanto en la sociedad, en este proceso, como también con los partidos de la oposición, buscando elementos de acuerdo para poder sacar adelante la rendición de cuentas con una mayoría en diputados.
También teniendo en cuenta un hecho que no es menor, que es que para poder ingresar en la discusión de los incrementos, de las resignaciones y de las propuestas que tengan los partidos políticos, primero se tiene que votar en general. Y eso no está garantizado todavía porque los partidos no han dicho que la vayan a votar. Entonces lo primero sería asegurar que haya votos para votarla en general, como pasó con el presupuesto.
Creo que sería muy incómodo para los partidos de derecha no votar la rendición de cuentas en general porque quedaría en evidencia que ellos estarían bloqueando incrementos para la infancia, para la educación y para la seguridad, que es lo que después reclaman. Entonces sería una posición un poco incómoda también para ellos votar en contra de la rendición de cuentas y que la rendición de cuentas no pueda aprobarse en general porque eso impediría entrar a la discusión de los artículos y de las resignaciones y de los incrementos para sectores prioritarios. Esa es un poco la situación de negociación que se irá dilucidando en los próximos días.
Creo que el FA también tiene un poco la impronta de hablar con todos. No vamos solamente a conversar con un partido político para tener 50 votos y ya está, sino que tenemos que conversar con todos y ver también las propuestas que haya en la vuelta.
Ahí se dará la negociación de qué propuestas de otros partidos se pueden incorporar que no desnaturalice el contenido general del proyecto de rendición de cuentas y las prioridades que tiene y que permita aprobarlo, porque es un proyecto que avanza respecto a lo que tenemos ahora. O sea, si el proyecto no se vota, seguiríamos con el presupuesto tal cual viene del año pasado sin estas mejoras que vienen planteadas.
-Está incorporada en la rendición de cuentas la exoneración del IVA a los materiales de construcción de las cooperativas de vivienda, una reivindicación histórica del movimiento cooperativo que finalmente se incorpora en la rendición de cuentas. ¿Cuáles fueron las condiciones para que finalmente esta iniciativa esté incluida en la rendición?
Creo que los temas de vivienda se vienen discutiendo bastante a través de los planteos de Andrade, el proyecto de ley de facilitación de los trámites para la expropiación de inmuebles vacíos y degradados.
Después también los planteos de Gustavo González vinculados con el tema de los monoambientes. Hay una bancada del FA en la Comisión de Vivienda del Senado, sobre todo, que tiene mucha fuerza y estos temas han estado sobre la mesa.
Obviamente que esto también viene de una larga lucha histórica de FUCVAM que se cristaliza hoy en esta resolución, pero que viene de muy lejos y es muy transversal a la clase trabajadora, porque trabajadores de ingresos medios, de ingresos medio-bajos, son los que después se involucran en la resolución de su vivienda por la vía de las cooperativas y van a tener una ventaja que está bien direccionada también.
En ese sentido es bien valioso, creo que está bueno que se haya planteado tanto esto como la rebaja de los combustibles, por ejemplo, que se haya planteado en el mismo marco de la rendición de cuentas para pasar a la ofensiva con algunas cuestiones que son sustanciales para su base social, para la gran mayoría. El mismo día que anunciamos la rendición de cuentas, que tiene 31 millones de dólares incrementales para infancia también anunciamos que hay una baja en los combustibles, principalmente en el tema de la garrafa, que es el combustible. Bueno, bien. Avance, entonces.
-Es una rendición de cuentas de avance en un contexto bastante complejo, que venía de especulaciones de incremento cero y que ese ambiente podría haber generado bajas expectativas…
Es una señal positiva que tenemos que poder capitalizar, en términos generales, como de avance. Esto que decías es bien importante también, de que en el último mes se mejoraron algunas cosas respecto de lo que se había anunciado inicialmente, o sea, pasamos de rendición de gasto cero a una rendición con incremento; pasamos de que educación no aparecía dentro de las prioridades a que se incorporara y eso también hay que resumirlo como parte de la lucha general, porque eso ocurrió porque hubo reuniones, hubo movilizaciones, hubo planteos públicos de que se necesitaba un esfuerzo para que la rendición no fuera gasto cero y dar una señal a la principal prioridad que es la infancia.
Ahora hay que seguir y siempre para adelante.






















