Entrevista a la Diputada Verónica Mato en la que conversamos sobre el recorrido de la campaña, sus impresiones a partir de lo que conversó con cientos de vecinas y vecinas y la perspectiva luego del 27 de marzo.
¿Qué balance haces de esta larga campaña que arrancó con las firmas y que este 27 culmina con la votación del referéndum?
Esta campaña, sin dudas, ha sido una campaña muy extensa que ha recorrido distintos tramos. Tuvo un inicio, que, si le pusiéramos un nombre, me recuerda la canción «Crece desde el pie”. Creo que se forjó de esa forma frente una Ley de urgente consideración que se discutió entre cuatro paredes, así se gestó, en un momento en que la gente tenía sus preocupaciones en otros lugares fruto del desempleo que produjo la pandemia, de las inseguridades que se produjeron en ese momento y que hacían muy difícil poner la atención ahí.
Obviamente esto no fue porque sí, fue una definición política del gobierno hacerlo en ese momento cuando la gente estaba por otro carril y cuando las urgencias eran otras. Una LUC más acotada, con los pies en lo que estaba sucediendo no se generó, se generó esto.
Ahí se empezó a tejer, en el buen sentido de la palabra, una red social, ante la necesidad de dar una respuesta, pequeñas y grandes organizaciones sociales que fueron a hablar al parlamento esos minutos, por ejemplo, la organización de padres y madres por la educación pública, y muchas más que se fueron movilizando por este tema, algunas desde el comienzo, otras en el recorrido. Se fue construyendo esta trama, este tejido social que cada vez cobró más fuerza, que incluyó a nuestra fuerza política y que fue lo que permitió la hazaña de las 800 mil firmas.
Cuando salíamos a la calle y nos organizábamos, en plena pandemia, explicando algo que la gran mayoría de la gente no tenía la más remota de idea, pidiendo un montón de datos para firmar, poner el dedo para la huella, se generó un nivel de confianza con la gente. Porque no fue a prepo sino que había que entablar una conversación y un encuentro con la gente a partir de tocar puertas, yendo a la capilaridad, tanto en lo que es Montevideo y los distintos departamentos que tienen sus realidades bien diversas.
En ese camino conseguimos estas 800 mil firmas que nos llevaron a esta segunda etapa con el objetivo de empoderar a la gente, de abrir el debate y salir a convencer, también a aquellas personas que te dieron su firma, reforzando, siempre con argumentos. En ese sentido, destaco todo el trabajo que se tuvo que fue desde el argumento válido, con pienso acerca de las cosas y que también atravesó situaciones de violencia hacia la militancia y hacia distintos actores que hablan o se expresan acerca del SÍ, cosa que preocupa muchísimo. Tener un referéndum lo que refuerza es la democracia, entonces salir desde algún pedestal y decir «todos los que no son yo están mintiendo» es de una soberbia que no ayuda ni nos coloca en un lugar de iguales que es lo que tenemos que ser.
En ese sentido en un análisis corto de lo que fue y está siendo esta campaña, obviamente, estas últimas semanas, es el de más adrenalina, con acciones potentes, como las que se vienen realizando en destinos lugares del Uruguay con cierres de campaña, actos, música.
– Una de las características de esta campaña es la amplitud. Nosotros hablamos del bloque social y político. Antes de iniciar este proceso se planteaba la cuestión de una especie de divorcio de estos dos necesarios y complementarios bloques, con sus independencias respectivas, y tanto en el proceso de las firmas como en el proceso de la campaña del Sí venimos trabajando en conjunto, encontrándonos en los territorios, construyendo desde el pie. ¿Cómo ves este trabajo en conjunto, este vínculo con los compañeros y compañeras del PITCNT, FUCVAM, FEUU y de la diversidad de colectivos y organizaciones sociales que integran la Comisión Nacional por el SÍ?
Creo que fundamentalmente el proceso se dio desde un lugar muy horizontal, se fueron sumando las distintas voces, incluso de otros partidos políticos, sin especular, sino honestamente, de ver cuáles son las cosas que a las distintas organizaciones y espacios sienten que las afectan esta LUC. Esto nos da una respuesta de qué situaciones están viendo, cuáles son las áreas más preocupantes, qué sucede en los barrios de Montevideo, qué se plantean para este después, más allá de lo que suceda en el referéndum, que obviamente estamos trabajando y dando lo mejor para que triunfe el SÍ, y que triunfe un SÍ que sea de todas. Pienso que la cadena que hizo la Comisión Nacional por el SÍ, lo resume, son voces amplificadas, distintas tramas, gente que vive en distintos lugares, la voz de Troncoso con una calidez enorme y eso, resume lo que fue el proceso y da un punta pie para lo que va a ser el futuro con las organizaciones de ver qué cosas hay que seguir transformando en el Uruguay, en qué cosas ponemos los énfasis y el cómo.
Mucha gente necesita ser escuchada y sin dudas la fuerza política tiene que estar atenta charlando con la gente te dice «yo le pongo esto, capaz esto es por acá» y desde ese lugar va a ser más fértil para seguir atravesando y profundizando los cambios que el Uruguay necesita y que tienen que ver con la calidad, en sus contenidos y también en la forma; de esa forma que nos tiene que abrigar a todos, en la cual tenemos que estar todos y todas en un sentido profundo y real y que no sea simplemente una palabra bonita para colocar en un discurso o un texto.
¿Qué percibiste de la gente? ¿Qué es lo que más reivindican o necesitan y qué se ve reflejado en estos artículos que hay que derogar?
Depende del lugar en el que uno esté. Se pueden colocar en distintos ejes; por ejemplo, me encuentro hablando con alguien intentando explicar los desalojos expres y que te dicen que es lo que le está pasando o estar hablando con un grupo de mujeres explicando el artículo de inclusión financiera por el cual se le puede pagar en efectivo y que eso se tiene que establecer en el comienzo del proceso laboral y te dicen «si, es como era antes». Cuando se lo empezás a contar y enseguida se comprende, se reconocen los derechos que se habían alcanzado de tener el recibo, de tener a tus hijos en FONASA…
En distintos lugares del interior uno de los temas que más resuena es el impacto del precio de los combustibles y la falta de trabajo que atraviesa y qué es lo que propone la LUC a esa falta de trabajo, la gente siente que es la precarización laboral. Se percibe mucha incertidumbre. En los barrios más alejados del centro de Montevideo son temas que la gente se pone de punta.
– Quienes tienen la vida resuelta que son quienes impulsan el NO, no necesitan del Estado, no necesitan la salud pública, la educación pública. Quienes lo necesitamos somos los y las trabajadoras y dentro de estos las mujeres trabajadoras más pobres. Esta LUC lo que hace es dejarlas solas, sin protección del Estado. Por eso hablamos de dos modelos de país, uno que cuida a quienes más necesitan y otro que cuida a los que más tienen, los «malla oro».
En los barrios, hablás con los gurises más jóvenes y el tema de los abusos policiales es muy fuerte. Recuerdo en el barrio Marconi a un muchacho que nos venía siguiendo en una moto que quería firmar y como él un montón. Los jóvenes de los barrios más pobres y estigmatizados, lo sienten día a día y no hay que explicar tanto. Hay artículos que hay lugares en los que sí tenés que explicar, pero en otros es plantar el tema porque lo están viviendo, porque está sucediendo porque esta LUC está impactando en la gente. Por eso la vamos a derogar y vamos a poner en este último tramo de campaña todas las acciones necesarias: puntos fijos, barriadas, pintadas. Ni que hablar de lo que será el trabajo de cara al propio 27 de marzo en los distintos puestos, en los circuitos, eso es fundamental.
¿Qué le decimos a la gente y a la militancia en estos últimos días que nos quedan de campaña?
Tenemos que recibir a todos los compañeros, no importa si militaste un mes, un año, lo importante es que para conseguir el objetivo nos necesitamos a todos y todas. Ser creativos, apelar a nuestra memoria de a quiénes no le llegamos todavía y poder acercarse a los distintos puestos que están trabajando, tenemos las ferias en estos días que la gente se moviliza y mucho, ven y sufren los aumentos de precios al igual que el que tiene el pequeño comercio que no pone el precio y tiene que poner la cara y recibir las quejas.
Pese a todo hemos hecho una campaña con mucha alegría y más allá de encuestas sabemos que hasta el último momento no está todo dicho y con toda la fuerza y la honestidad de que sí se puede.
Paola Beltrán























