Argentina solicitó integrarse al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico.
La solicitud, informó la agencia MercoPress, en caso de concretarse, significaría avanzar hacia un acuerdo comercial en el que está incluido el Reino Unido.
El pedido argentino fue comunicado por el canciller, Pablo Quirno, “durante una gira por Europa”, ocasión en la que “entregó la nota formal de intención al país depositario del tratado, Nueva Zelanda”.
“Le entregué la nota de intención formal para integrarnos a uno de los acuerdos comerciales más amplios, modernos y dinámicos del mundo”, declaró el Canciller argentino.
De acuerdo al medio de prensa, no se trata de una adhesión “inmediata”, ya que “el proceso puede demorar entre dos y cinco años”, pues precisa “que todos los miembros acepten abrir negociaciones”, particular que no está garantizado.
El CPTPP, recuerda la agencia de noticias, está integrado por doce economías, Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Reino Unido y Vietnam, las “que concentran cerca del 15% del comercio mundial de bienes y unos 600 millones de personas”, siendo “una de las mayores zonas de libre comercio” del mundo.
El acercamiento argentino, se afirma, forma parte de la “apertura comercial del presidente Javier Milei, que ya impulsó un acuerdo recíproco con Estados Unidos, respaldó el pacto entre el Mercosur y la Unión Europea y busca el ingreso del país a la OCDE”.
Los países que integran el Tratado, permiten posicionarlos como una plataforma alternativa en el actual escenario de tensiones por el alza de aranceles de Washington.
Para Argentina, en particular, la solicitud “tiene una dimensión política singular” ya que sería el primer marco comercial con el Reino Unido desde la guerra de 1982.
Como dicho Tratado no admite reservas, algunos expertos han remarcado que, de acuerdo a la Convención de Viena, “Argentina debería formular declaraciones especiales sobre su reclamo de soberanía”,respecto a las Islas Malvinas, algo que no ha sido explicado por el gobierno del vecino país.
Aunque una eventual adhesión británica, se produzca, ello no supone al presente la inclusión de las Malvinas, aunque “existe un mecanismo que permitiría una eventual extensión futura”.
La solicitud despertó observaciones a nivel interno, ya que, de acuerdo a “fuentes parlamentarias y empresariales (…) el Gobierno no convocó al Congreso ni a los empresarios para explicar los alcances del CPTPP, a diferencia de gestiones anteriores”.
La solicitud del gobierno de Milei fue cuestionada por la oposición política, quienes cuestionaron la solicitud “por razones de soberanía”.





















