Hacia una gran jornada de movilización el 7/7

En un documento que fundamenta la convocatoria el PIT-CNT anunció que la consigna es: “Con el pueblo, por nuestros derechos, contra el ajuste regresivo”.

En un documento titulado “Elementos para valorar la importancia de la movilización del 7 de julio”, conocido al cierre de nuestra edición, el Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT realiza una valoración política de la importancia de dicha jornada.

Se señala que la consigna de la jornada del 7 de julio será “Con el pueblo, por nuestros derechos, contra el ajuste regresivo”, que habrá movilizaciones en todo el país y que en Montevideo y la zona metropolitana se parará de 9 a 13 horas, se concentrará a las 10 horas en la Torre Ejecutiva y se marchará hacia el Palacio Legislativo, donde se realizará un acto sobre Avenida del Libertador.

En el documento se destaca la importancia de las movilizaciones realizadas a partir del referéndum contra 135 artículos de la LUC, en particular el 1° de Mayo y se recuerda que el gobierno hizo “caso omiso” de las propuestas realizadas por la central sindical en esa oportunidad.

Se destacan las movilizaciones de los sindicatos de la industria, de la Educación, de la salud, de COFE, los vinculados a ANCAP y la Mesa Sindical Coordinadora de Entes. También se resaltan las movilizaciones a venir, en particular el paro y marcha del SUNCA.

En el documento se señala que hay una aceleración de proyectos regresivos del Poder Ejecutivo, la reforma de la ley de negociación colectiva, la reforma de la seguridad social, el proyecto Neptuno y la privatización del agua, las medidas contra la industria del portland y ANCAP y el golpe a ANTEL con la habilitación de la venta de datos a los canales de cable de Montevideo.

Se señala que hay un escenario de agudización de la lucha de clases y “de disputa entre dos perspectivas, de un lado, la de las clases dominantes; del otro, la de los sectores populares y un vastísimo sistema de alianzas, perspectiva popular de radicalización de la democracia encabezada por el movimiento obrero”.

Por todo ello califica a la jornada de movilización nacional del 7 de julio como una de las más importantes del año y termina con una frase de José Artigas y otra de José Enrique Rodó, convocando al paro.

El documento del PIT-CNT

Por considerarlo de relevancia, EL POPULAR reproduce íntegramente el documento del PIT-CNT.

“Bajo la consigna “Con el pueblo, por nuestros derechos, contra el ajuste regresivo”, el jueves 7 de julio, se desarrollará una enorme movilización de carácter nacional. En cada departamento nuestros compañeros y compañeras de los plenarios departamentales están preparando el desarrollo de una red de movilizaciones. En el área metropolitana, paramos de 9 a 13 horas, nos concentramos a las 10 en la Casa de Gobierno, marchamos por 18 de julio hasta Paraguay, tomando hacia el Palacio Legislativo, en donde se desarrollará el acto central. Esta movilización se hace con la plataforma de defender el trabajo, la negociación colectiva, las empresas públicas, la seguridad social, contra la carestía y el desempleo. Se desarrollará de cara a la Rendición de Cuentas, por un Estado que asuma un rol en la generación de puestos de trabajo de calidad, y por recuperación salarial de los trabajadores públicos y privados.

Es una de las movilizaciones más importantes del año. En efecto, el balance de las acciones desarrolladas, al influjo del movimiento obrero, para anular 135 artículos de la LUC, nos señala que, si bien no llegamos a los votos necesarios para concretar el objetivo, nos dejó un saldo positivo desde la perspectiva de la acumulación de fuerzas del campo popular, del estado de ánimo, la militancia y la red de relaciones. El trabajo capilar en los centros de trabajo y en los barrios se puso de manifiesto en el desarrollo de un gran 1° de mayo. En ese marco, el movimiento sindical llevó adelante una serie de propuestas para que en pleno ajuste del capital contra el trabajo se desarrollaran medidas para promover el trabajo de calidad, defender el salario y establecer mecanismos de protección para los sectores más vulnerables. El Poder Ejecutivo hizo caso omiso a estas propuestas, demostrando un alto grado de insensibilidad ante los problemas de grandes sectores de nuestro pueblo, postergados por las políticas públicas de este gobierno.

Esta trasformación positiva del estado de ánimo y la lucha del movimiento obrero y popular fueron respondidas por el Poder Ejecutivo (abanderado de los ¨malla oro¨ y las principales cámaras empresariales que en último término representa). El presidente de la República convocó a los principales dirigentes de la coalición de gobierno para plantearles: “parece que nosotros hubiéramos perdido el referéndum”, “hay que recuperar el centro del ring”, “es necesaria la reforma de la seguridad social”. Ellos consideraron que habían perdido la iniciativa política en el mes de abril y durante gran parte del mes de mayo, ante la movilización y las propuestas del PIT-CNT que vienen logrando un grado de simpatía creciente con las propuestas del movimiento obrero.

 Al mismo tiempo, las cámaras empresariales que presentaron la queja en la OIT contra la ley de Negociación Colectiva aprobada en el año 2009, están presionando al Poder Ejecutivo para que desmantele los Consejos de Salario, columna vertebral del sistema de relaciones laborales del país.

El escenario es entonces de agudización de la lucha de clases. Un gobierno dispuesto después del referéndum a acelerar la aplicación de sus políticas de ajuste. Por ejemplo, al pretender acelerar una reforma jubilatoria regresiva, elevar al barrer la edad de jubilarse, rebajar futuras jubilaciones y generalizar las AFAPs. Además presenta una ley de reforma de la negociación colectiva, que rebaja conquistas y derechos de los trabajadores, que establece que las conquistas dejen de tener duración por tiempo indeterminado, que está dispuesto a arrasar contra la definición de nuestro pueblo de que el agua y su gestión deben ser estatales, a través del proyecto Neptuno, que privatiza la industria cementera de ANCAP, que regala internet a los canales privados de televisión y hace que ANTEL deba abonar millones de dólares a los canales. Esto en un marco de crecimiento de la desigualdad, en el que mientras sectores cada vez más amplios de nuestro pueblo pasan hambre, el complejo de los agronegocios (los llamados “malla oro”) no para de acumular riqueza, al influjo de un creciente volumen de exportaciones y precios internacionales de las materias primas de cifras récord.

Al mismo tiempo, el movimiento sindical se encamina a enfrentar las diversas formas del ajuste, defiende el trabajo y el salario, la negociación colectiva, la seguridad social, las empresas y entes del estado, y resuelve un plan de movilización intenso con acciones de diversos sectores de la clase trabajadora. Primero, los trabajadores de la industria, también los de la administración central, la salud, la educación; la mesa sindical coordinadora de entes; las organizaciones relacionadas con ANCAP; los trabajadores de la policía, de los jornales solidarios y del ABC; los trabajadores de la construcción, etc. Todo esto encaminado a la gran movilización del 7 de julio.

Simultáneamente se desarrollan ideas y acciones para fortalecer la inter social y se abre un proceso encaminado a un gran Congreso del Pueblo, en el cual los sectores populares desarrollen los vectores más importantes de un programa de transformaciones para mejorar la vida de las grandes mayorías nacionales y la organización en condiciones de dar la lucha por implementarlo.

Esta escena de disputa entre dos perspectivas –de un lado, la de las clases dominantes; del otro, la de los sectores populares y un vastísimo sistema de alianzas, perspectiva popular de radicalización de la democracia encabezada por el movimiento obrero– se despliega en el marco de un continente sobresaltado, que ya comienza a manifestar distintos síntomas de desaceleración de la contraofensiva del imperialismo y las clases dominantes a escala continental. En efecto, a pesar del endurecimiento del bloqueo contra la heroica Cuba, las acciones provocadoras del imperialismo norteamericano en el conjunto del continente, el desastre de Bolsonaro en Brasil; los resultados electorales en Chile y Colombia marcan el inicio de una nueva fase de auge de las luchas populares en todo el continente.

Por estas razones, por todo lo que está en juego, es fundamental una enorme movilización el 7 de julio, así como las posteriores acciones que habremos de desarrollar. La participación de todos y todas es imprescindible.

“Nada debemos esperar sino de nosotros mismos”.

“El trabajador aislado es herramienta de fines ajenos, el trabajador organizado es dueño de su destino”.

¡Viva el paro general parcial del 7/7!

¡Todos y todas a las calles!”.

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