Juan Castillo: El 2023 es un año de elaboración programática

Victoria Alfaro

EL POPULAR entrevistó al secretario general del Partido Comunista de Uruguay (PCU), Juan Castillo, sobre la resolución del Comité Central realizado el domingo pasado, de apoyar la precandidatura de la intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, a la Presidencia de la República como candidata del Frente Amplio. 

Juan Castillo en la apertura del XXXII Congreso del Partido Comunista de Uruguay. Foto: Javier Calvelo/ adhocFOTOS.

– ¿Cómo fue esa decisión que luego derivó en dos declaraciones del PCU?

Fue una muy buena reunión del Comité Central, veníamos de un proceso anterior, de elaboración del informe colectivo. Donde teníamos la obligación de ser fieles a la hora de transmitir un informe que recogiera la opinión del colectivo, en este caso del Ejecutivo Nacional del PCU, que dedicó varias reuniones para ir preparando los análisis del contexto, de la coyuntura para trazar perspectiva. 

Es así como este domingo 28 de mayo hubo una muy buena reunión de la dirección del PCU, con una altísima participación de todos sus integrantes, fue uno de los quorum más altos que tuvimos y se debatió con mucha intensidad, un debate con madurez reflejado en varias intervenciones donde a partir del compromiso político se mostró el grado del nivel con el que se estaba discutiendo. Todos éramos conscientes de que estábamos tomando una definición que está directamente ligado a la proyección política de los destinos de nuestro país. 

No era solo y en frio venir a discutir que candidato si o que candidata no. Veníamos a analizar que contexto político, que coyuntura estamos viviendo en un mundo que está en guerra, con países directamente enfrentados. La OTAN, la situación de Rusia, de Ucrania, la situación del imperialismo, con bombardeos en Palestina con víctimas inocentes. Otras situaciones que marcan un tiempo de carrera armamentista con una imposición por la fuerza y por las armas de los desafíos que marcan esa disputa por un mundo unipolar que quieren mantener algunos, bipolar que quieren otros, o un mundo multipolar que es el énfasis que estamos colocando. Este era el contexto, porque mientras eso pasa también hay otro tipo de guerra, la guerra diplomática, el enfrentamiento, colocar roles como el que le cabe a China, con una propuesta de Paz para el mundo, entre Rusia y Ucrania. Pero una Paz duradera con contenido, con compromisos. Donde los desafíos principales deban ser la vida humana, el cuidado del planeta, el cuidado del medio ambiente, el desarrollo de los derechos humanos que necesita el planeta hoy en día.

Avances y retrocesos

Ese es el debate y la discusión que nos rodea en el mundo, ahora cuando uno se muda para nuestra región, mientras los uruguayos y las uruguayas discutimos que va a pasar en la última etapa de este gobierno que ha perdido el rumbo, cuando preparamos todo para generar esas condiciones de triunfo para el Frente Amplio (FA) en las próximas elecciones, lo hacemos en una región verdaderamente movilizada, con avances que aplaudimos como con Lula en Brasil jugando un rol preponderante a escala planetaria pero también continental y donde apostamos mucho a que se desarrolle con la creación del fortalecimiento de los BRICS con la creación de un banco con Dilma Rousseff a la cabeza, que puede llevar de la mano los créditos para el desarrollo de los países emergentes. Esas propuestas que está haciendo Brasil en estas horas para discutir procesos de desarrollo en nuestro continente, a pesar de que la voz disonante sigue siendo Uruguay con Lacalle Pou a la cabeza.

Este es el continente que nos rodea, continente que nos golpea, con derrotas electorales como en Chile con la elección de los constituyentes donde la derecha quedó con la mayor parte de los delegados. Derrotas como en Paraguay, también a manos de la derecha o avances de los proyectos políticos en Colombia y en otras partes de nuestro continente, que nos permite abrigar ciertas expectativas y esperanza.

Ese es el contexto y los desafíos que tenemos. Allí ubicamos el rol, el papel que podemos jugar en Uruguay a partir de la conquista de un gobierno de izquierda.

Otros son los problemas

Cuando en ese escenario analizamos a Uruguay somos absolutamente conscientes de que el principal problema que hoy tienen nuestros compatriotas no es quien va a ser la candidata o el candidato para las elecciones que viene. Nuestros compatriotas hoy están preocupados si llegan a fin de mes, porque el problema principal que tenemos es la carestía de vida, el aumento desenfrenado de los precios en las góndolas de los supermercados. No alcanza la plata porque han caído los salarios, como han denunciado los trabajadores del movimiento sindical, no alcanza porque a partir que se reducen los salarios también las jubilaciones y pensiones. El poder adquisitivo ha caído de forma importante. No alcanza porque el problema principal sigue siendo la fuente de trabajo. Muchos están preocupados si van a conseguir trabajo o van a poder mantener el que tienen. El gobierno dice que solo hay un 9% de desocupación a pesar de esta crisis, pero allí cuenta el trabajo solidario que son jornales con el mínimo nacional con 10 0 15 días de trabajo. Está bien que aparezca alguna solución alternativa para el que no tiene nada, pero no es esa la aspiración que tenemos los trabajadores. Precisamos otro desarrollo productivo, otra calidad del empleo, con salarios dignos y decorosos.

No alcanza a comprenderse la preocupación de los compatriotas por la falta de medicamentos en organismos prestadores de salud, no alcanza con la preocupación que se tiene hoy en día con la seguridad pública. Antes se mofaban de que el gobierno del Frente Amplio decía que sucedían enfrentamientos entre bandas con los ajustes de cuentas, pero esto se han doblado y triplicado en algunas zonas porque ahora no son solo ajustes de cuentas. Estamos haciendo una nota en medio de la congoja de los trabajadores de supermercados por el asesinato de un trabajador, de un gerente en medio de un robo que termino siendo por 4500 pesos, ese es el valor de la vida humana para algunos. 

Mientras tanto a pesar de todas las renuncias que ha habido en el Ministerio del Interior, el que no renuncia es el ministro del Interior, que por más que desaparezca de los medios, cuando antes estaba todo el tiempo, el mismo que decía que había que festejar porque otra vez aparecían las carteras en Uruguay, ahora está bien escondido y resguardado porque en realidad no es capaz. Es incapaz de dar una respuesta a los problemas de la seguridad.

Esto es lo que ocurre y no alcanza la atención de todos estos problemas porque ha ocurrido una reforma de las jubilaciones que todavía encima que perjudica a los trabajadores y las trabajadoras se les hace pagar a ellos los costos de la misma.

La coalición de gobierno impulso esto como un ajuste fiscal, así lo ha denunciado el PIT-CNT en su tribuna del 1 de mayo. Lo ha utilizado como un ajuste a favor del neoliberalismo y en contra de los trabajadores y las trabajadoras. A pesar de que la OIT recomendó distintas formas nuevas o mecanismos de ajuste para la regulación y hacerse cargo de los costos de la seguridad social, el gobierno ha pretendido que a partir de la aprobación de esta ley ahora las uruguayas y los uruguayos van a tener que trabajar cinco años más, van a tener que esperar y aportar cinco años más para poder jubilarse y encima se van a jubilar con menos que ahora con la obligación de estar todos afiliados a una AFAP, independientemente del salario. A partir de ahora te vas a poder jubilar a partir de los 65 años y no solo va a tener que justificar 30 años aportados, sino 35 años aportados. Estas son las condiciones que rechazamos y denunciamos.

Sin embargo, en Uruguay la Seguridad Social tiene una cobertura que se financia con el 15% del salario de los trabajadores y con solo el 7.5% por parte de los empleadores y algunos sectores empresariales están exonerados de aportes, o sea ni siquiera aportan a la seguridad social. Eso está mal y hay que cambiarlo porque va en detrimento de la calidad de vida de los compatriotas. 

Esta propuesta de reforma jubilatoria que no atiende la situación de discapacidad, de género, del sistema nacional de cuidados, que perjudica a la mayor cantidad de los obreros va a pretender hacer que un hombre o una mujer a los 58 años ande deambulando, buscando en la calle a ver quién lo emplea. Quien pueda darle un empleo a una mujer o un hombre a los 60 años edad.

Tiempos políticos adelantados

Todos estos temas son los que están en la cabeza de los compatriotas, problemas inmediatos, pero los tiempos políticos se han adelantado lo decíamos antes, lo repetíamos aquí desde la tribuna de EL POPULAR. Desde los medios de comunicación de EL POPULAR donde se permite una forma de expresarse a los trabajadores y las trabajadoras, a la clase obrera y a las y los comunistas denunciando que esta situación estaba pendiente.

Se ha adelantado la campaña electoral, muy a pesar de nosotros, el año pasado ya hace quince meses, muchas entrevistas que nos hacían  nos preguntaban con quién íbamos a ir y nosotros diciendo que este era un año de elaboración programática, que este 2023 tiene que ocuparnos a todos y todas desde el plano social, y la lucha reivindicativa hacia el Congreso del Pueblo entre julio y agosto que va a estar arribando a las partes finales de elaboración  en torno a colocar, desde los sectores sociales, una plataforma reivindicativa que se ajuste, que se adecue a estos tiempos.

Y desde el punto de vista político, la militancia orgánica de los partidos y movimientos del FA y la propia estructura frenteamplista está en la elaboración del programa que en diciembre de este año vamos a tener que someter al debate en un congreso para su aprobación definitiva.

Pero bueno, mientras estamos discutiendo eso, de todas formas, llegamos en este escenario al Comité Central, a tener que discutir por donde iban a pasar nuestras coordenadas en este análisis que estamos dando para poder tomar las definiciones.

Allí valorábamos que era lo que hizo el Partido Comunista y la 1001, cinco años atrás cuando manejábamos la alternativa de que Óscar Andrade fuera candidato a la elección interna. Hemos valorado de forma muy positiva el trabajo que se desarrolló en medio de esa campaña electoral encabezada por Óscar Andrade, pero acompañada por todos nuestros militantes, nuestras agrupaciones, los organismos. Llevando adelante una nueva forma de hacer entender que los cambios se militan. De la importancia que tienen los militantes del comité de base, del rol que tienen los comités y las coordinadoras. De la necesidad de estar organizados en una agrupación, en una organización social, de salir a reivindicar su concepción de clase, de salir a confrontar con la clase dominante. 

De saber que, sobre todas las cosas, y a pesar del descreimiento que en aquel momento había sobre la militancia de base, de aquella suerte de enfriamiento de las relaciones entre la fuerza política y las organizaciones sociales, nosotros colocamos credibilidad, dimos garantía de que eso iba a pasar y creemos que estimulamos bastante la campaña electoral, aunque no alcanzo, porque no logramos ganar y retener el gobierno.

En esa misma campaña que mantenía como candidata a Carolina Cosse respaldada por otros compañeros por otro sector del Frente Amplio, pero que nos permitió después, abrir la esperanza de hacer un tándem para la lista 1001 y los dos ingresaron al Senado haciendo un muy buen trabajo complementario: un trabajo político, elaborador, propositivo donde se colocó y se defendió un proyecto de Rendición de Cuentas y Presupuesto distinto al que termino siendo aprobado, que nos permitió potenciar a la compañera Carolina Cosse para la Intendencia de Montevideo, gestión que viene desarrollando.

Es por eso por lo que colocado en el escenario desde donde venimos, colocando el escenario del actual contexto y la coyuntura de la política nacional e internacional, mirando hacia los desafíos y el rol que tenemos por delante para desarrollar nosotros pensamos que la mejor compañera para apostar a la precandidatura es Carolina Cosse.

Hacia un gobierno popular y democrático

En primer lugar, se lo anunciamos a ella misma y decimos que esto no quiere decir que estemos adelantando la campaña electoral. Una campaña que no puede dar comienzo antes de diciembre y del congreso del FA que habilite a los precandidatos y apruebe el programa que vamos a estar impulsando. Es con eso que vamos a salir a la militancia a recorrer el país, el territorio y los barrios y a comprometer un esfuerzo militante para asegurar lo más importante de la etapa venidera y eso es que el triunfo del Frente Amplio se logre concretar en las urnas, porque necesitamos desplazar a este gobierno para recuperar otra vez y avanzar hacia un gobierno nacional, popular y democrático.

En ese contexto creemos que la compañera para liderar esa etapa es Carolina Cosse. Esto ha sido parte de esa discusión, no quedaron fuera temas como cuales van a ser los instrumentos para seguir peleando en el tema de la reforma jubilatoria. Hemos tomado la decisión, sin hacernos los distraídos, que por un lado se impulsa una iniciativa popular con un plebiscito y hay que ver los contenidos Por otro lado, hay otra alternativa que dice que instalemos un dialogo social al otro día de la instalación del gobierno del FA. Son caminos valederos, veamos cual es el camino más unitario y amplio de todos ellos que nos permita revertir esa situación.

Otro tema bien sensible que hoy padecemos es el del agua potable, un tema que el gobierno con una estreches de miras total no ha solucionado. Lo cierto es que el gobierno del Frente Amplio tenía el proyecto Casupá, para el cual había logrado financiación externa, donde quedaba todo pronto para que el gobierno actual pudiera darle continuidad. Pero este gobierno, como todo lo que hace, echando culpas al gobierno anterior archivo el proyecto del FA, desechó el préstamo que se había logrado, no se construyó Casupá y proyectó una obra como la de Neptuno en manos de privados, que va a tener un costo tres veces superior y que aun así no es capaz de dar respuesta. Lo cierto es que hoy la gente no tiene agua potable y este gobierno está siendo incapaz de buscar soluciones alternativas como la están buscando los gobiernos de Montevideo y Canelones, donde no solo es el agua potable sino el agua para la industria, para los pequeños y medianos productores y eso es una necesidad.

Foto de portada:

Carolina Cosse. Foto Diego Correa Bayarres. EL POPULAR.

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