20220622/ Mauricio Zina - adhocFOTOS/ URUGUAY/ MONTEVIDEO/ SOCIEDAD/ Movilizacion de la Mesa Sindical Coordinadora de Entes (MSCE) desde el Ministerio de Industria y Comercio (MIEM) hacia Torre Ejecutiva en Montevideo. En la foto: Movilizacion de la Mesa Sindical Coordinadora de Entes (MSCE) desde el Ministerio de Industria y Comercio (MIEM) hacia Torre Ejecutiva en Montevideo. Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS

Torta más grande y cada vez peor repartida

Los últimos datos conocidos muestran que la economía uruguaya sigue en franca recuperación con particular dinámica en los sectores productores de bienes competitivos internacionalmente. Esto se explica por extraordinarias condiciones de demanda y altos precios en los mercados internacionales de los productos que Uruguay vende al mundo.

Las exportaciones de bienes tuvieron una nueva aceleración en mayo de este año y acumulan 13.000 millones de dólares en los últimos 12 meses, lo que supone un escalón 40% por encima de los niveles de exportación anual previos a la pandemia del COVID-19.

El Indice de Excedente Bruto Unitario de la Industria Exportadora, aproximación al margen de ganancia de este sector clave de la economía uruguaya, mejoró alrededor de un 15% en los últimos 2 años.

El Producto Bruto Interno siguió en crecimiento en el primer trimestre del año, ubicándose aproximadamente 3% por encima de los niveles de actividad de fines de 2019. En los sectores se destacan el agro, la construcción, la industria manufacturera y los servicios financieros. La inversión sigue mostrando un desempeño muy dinámico, en particular la privada, significativamente por encima de los niveles pre pandemia. Parte del crecimiento de la inversión se explica por proyectos en curso previamente al cambio de gobierno.

La otra cara de la moneda es la caída de los ingresos de la mayoría de los uruguayos.

Los salarios reales se ubican en promedio un 4% por debajo de los niveles de 2019. A mitad de año algunos sectores de actividad tendrán correctivos por inflación, pero muchos otros no los tendrán, ante la negativa de las patronales de adelantarlos. La realidad está mostrando que la política salarial del gobierno no alcanza no ya para iniciar la recuperación del poder de compra prometida, sino para garantizar que no haya una nueva caída en el transcurso de este año. El poder de compra de las pasividades se ha deteriorado a un ritmo similar a los salarios, cayendo el poder adquisitivo incluso de las jubilaciones mínimas.

La recuperación del empleo, que había sido importante en el segundo semestre de 2021, entró en una senda de estabilización en lo que va del corriente año. La tasa de empleo se ubica en los últimos meses en torno al 57% es decir un porcentaje similar al vigente en el año 2019, con diferencias de un par de décimas según el período que se tome para la comparación. La tasa de desempleo sí está más baja que antes de la pandemia, pero porque hay menos gente buscando activamente empleo. Cabe señalar que las cifras de empleo incluyen actualmente como ocupados a quienes están en el programa de jornales solidarios, que es transitorio y brinda una remuneración muy baja.

Parte importante de los pequeños comerciantes y empresarios siguen teniendo grandes dificultades, debido a que el mercado interno está golpeado por la caída de los ingresos, así como la situación de inflación que afecta la demanda de productos. Recientemente se hizo público un informe que muestra una caída del consumo en los comercios minoristas en torno al 9% con datos a mayo.

En definitiva, estamos asistiendo a un crecimiento económico que no se refleja en una mejora de la situación de las grandes mayorías, muy por el contrario, se concentra en pocas manos.

Bruno Giometti, economista, integrante del instituto Cuesta-Duarte y del equipo de “Valor!!”.

Compartí este artículo
Temas