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“Un nuevo escenario político”

PCU analizó el logro de las 800 mil firmas, la necesidad de enfrentar el ajuste neoliberal expresado en la Rendición de Cuentas y las pautas salariales, el Congreso del FA y su propio 32 Congreso.
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Este fin de semana se realizó el Comité Central del PCU, su secretario general, Juan Castillo, en diálogo con EL POPULAR, analizó los ejes políticos que se abordaron. 

Castillo reiteró la centralidad de la obtención de 800 mil firmas para habilitar un referéndum contra 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración (LUC) e indicó que esto abre “un nuevo escenario político”. Castillo también resaltó la importancia de preparar la segunda etapa de esta campaña, hacia el referéndum, con “más unidad y más amplitud”. Explicó que la dirección del PCU consideró que “todas las luchas están entrelazadas” y destacó el enfrentamiento a la restauración conservadora en la Rendición de Cuentas y las Pautas Salariales regresivas. Fundamentó que el PCU apoya la construcción de una síntesis unitaria en el FA, para conformar un equipo de transición hacia el Congreso de octubre, sintetizar el proceso de autocrítica y trabajar para que surja desde el Congreso el nombre del futuro presidente de la coalición de izquierda, para el que indicó que “hasta que se realizó nuestra reunión el nombre que surge es el del compañero Marcos Carámbula y nos parece bien para encabezar un equipo de dirección de cara a las luchas populares en el FA”. Finalmente, Castillo informó que el PCU se propone realizar su 32 Congreso en diciembre y que en estos días estarán prontas las bases de discusión para el mismo.

 

-Se realizó este fin de semana el Comité Central del PCU, en una entrevista incluida en la edición anterior de EL POPULAR nos habías señalado la centralidad del impacto de haber alcanzado casi 800 mil firmas contra 135 artículos de la LUC, eso se reflejó en la declaración final: ¿Cuáles fueron los ejes políticos centrales de la reflexión del Comité Central? 

 

La dirección del PCU no ocultó su enorme satisfacción, orgullo y alegría, por la conquista de las 800 mil firmas por parte del entramado popular de organizaciones sindicales, sociales y políticas de nuestra patria. Es que todavía no se ha valorado en sus justos términos el significado de interponer un recurso de referéndum, contra 135 artículos de una ley aprobada con urgencia y casi en clandestinidad, en medio de una situación de pandemia sanitaria complicada y en sólo seis meses. Adquiere, como ya dijimos la anterior entrevista y así lo ratificó el Comité Central, características de hazaña y coloca al país en un nuevo escenario político. Hombres y mujeres, jóvenes y veteranos, transformados en brigadistas, hemos hablado en todo el país y fuera de fronteras, con cerca de un millón y medio de compatriotas. Sin festivales, ni futbol con público, ni playas habilitadas, ni parques con juegos, ni carnaval, ni teatros y prohibidas por ley las concentraciones o manifestaciones públicas, y nadie aceptó debatir, y los medios evitaban el tema y el gobierno negó la cadena de radio y televisión, y la Corte rechazó aplazar las fechas. Así y todo, la Comisión se las ingenió para ir en busca de los vecinos, hablar, convencer y traer las firmas necesarias. ¿Cómo no estar contentos y orgullosos?

Las firmas se lograron, además, no por expertos legales ni jurídicos, sino por hombres y mujeres sencillas, muchas de ellas con los mismos o más problemas que el resto, en el seguro de paro, o desocupados, sufriendo el alza del costo de vida y la rebaja de salarios, con maltrechas jubilaciones, expuestas al riesgo de salud y pensando en la olla popular que había que atender. Eso realza aún más la valentía política y el nivel de conciencia.

En la vereda opuesta, el gobierno que, gozando de altos niveles de aprobación y medición de simpatías en las encuestas, hace uso y abuso de eso, aumentando el precio de los combustibles tres veces en un año, denostando públicamente sindicatos y militantes, rebajando presupuestos de inversiones o para las políticas sociales, pero aumentando el salario del presidente. Demasiado para la dignidad de un pueblo.

Se destacó, como lo refleja la declaración general, el enorme valor de la unidad, política y social, construida, el papel central, articulador y de organización del movimiento sindical, el enorme papel jugado por las bases frenteamplistas, en particular por los Comité de Base y el enorme despliegue de militancia popular. La unidad, la organización y la decisión de lucha, fueron componentes centrales en este logro histórico de nuestro pueblo y lo serán hacia la segunda etapa que se abre. 

Una vez más queda explícitamente demostrado, que cuando se traza un objetivo claro y concreto; cuando se elabora con paciente amplitud en busca de la unidad; cuando se tiene la suficiente flexibilidad para ir con todas y con todos, sin atajos ni agravios, entonces el pueblo entiende las señales y la respuesta es masiva; con eso y la organización de las herramientas sociales y políticas del pueblo se logran las metas más increíbles. Habría acaso, que tener los brazos más largos para poder abrazar a todas y todos, saludarlos, felicitarlos y decirles: ¡Gracias pueblo por ser como sos, sencillamente increíble! 

Ahora, nos preparamos para la segunda etapa. Independientemente de los plazos legales que tiene la Corte Electoral, y más allá que los plazos máximos hablan de que el Referéndum puede ser en marzo o abril del año que viene, nuestra tarea es prepararnos como si fuera antes, como si fuera ya. Necesitamos una segunda etapa más preparada y con más amplitud. Conociendo cada artículo de los 135 que proponemos derogar, apelando a la inteligencia de la gente y no como ellos que apuestan a la desinformación y nos tratan como ignorantes; ir a invitar a otros potenciales aliados, a los que creyeron que la otra vía era la mejor, a los que no siendo de izquierda son profundamente democráticos, a los que siendo perjudicados por la ley están engañados o con quienes aún no nos hicimos entender, a posibles desprendimientos individuales de integrantes de la coalición de gobierno o de sectores de los partidos políticos que la componen, como ya los hubo en la primera etapa de la campaña. 

El Comité Central entendió, además – y con justeza agrego yo – que todas las luchas están entrelazadas. El debate sobre la Rendición de Cuentas, que hay que sacarlo del encierro en el que lo quieren tener y abrirlo a la gente; la defensa de las empresas públicas como lo están haciendo los gremios; la pelea por trabajo y por salarios en esta ronda de negociación colectiva dónde intentan seguir postergando la recuperación salarial; la solidaridad con los gremios en lucha, como la pesca, los portuarios, los gremios vinculados a Alur, y otros; la denuncia y el debate contra la millonaria entrega de la soberanía en la terminal de Contenedores del Puerto y la interpelación al ministro responsable y también al ministro de Defensa a cargo del camarada Gerardo Núñez; la defensa de la educación pública, el enfrentamiento al ataque a ANTEL y la concentración del poder en la nueva Ley de Medios, etc. 

No hubo dos lecturas sobre esto, hubo coincidencia plena en todas las intervenciones de las y los miembros del Comité Central, que cerró filas de cara a estos desafíos inmediatos. Como dice el “Gallego” Manuel Capella en su canción: “ahora se trata de caminar”.

 

-Es inminente la realización del Plenario Nacional del Frente Amplio, la apertura de una transición hacia la elección de las nuevas autoridades, en particular la presidencia y el tramo final hacia el Congreso, donde debe lograrse una síntesis del denominado proceso de autocrítica ¿Qué resolvió el PCU en torno a sus posiciones en estos temas del FA? 

 

No hay mejor manera de desarrollar el proceso de autocrítica que la actual. El Frente Amplio no se detuvo a hacer catarsis para dentro; logramos entre todas y todos ir respetando los tiempos de la discusión, el análisis y la elaboración, a la vez que luchábamos enfrentando los embates de la derecha en el poder. Fuimos, no sin esfuerzo, corrigiendo errores o carencias, pero dando la pelea junto a nuestro pueblo, en la práctica, en concreto, apelando a las bases y su fuerza militante; desplegando la solidaridad con las ollas populares, proponiendo medidas para atender mejor la pandemia y las consecuencias sanitarias, económicas y sociales que impactan en amplísimos sectores de nuestro pueblo, aun contra la soberbia y la ceguera ideológica del gobierno y, muy especialmente, del presidente. 

Aquí también impactan favorablemente las 800 mil firmas. Ir a un Plenario Nacional ahora, en este contexto, con el ánimo para arriba y con el entusiasmo de las y los frenteamplistas, sin dudas es mejor. El compañero Javier Miranda dejará la presidencia del FA luego de haber culminado su mandato; se busca en estas horas construir una dirección colectiva que brinde continuidad a las tareas, sin innovar demasiado, al punto tal que podría estar compuesta por los mismos integrantes de los organismos actuales, agregándose un compañero, podría ser Ricardo Ehrlich, actual presidente de la Comisión de Programa, o puede ser otro u otra, que conduzca el proceso primero hacia el Congreso de octubre y luego a las elecciones de diciembre, para culminar una etapa más en la vida de la fuerza política más grande e importante del país, en los últimos treinta años y en la actualidad, como volvió a quedar demostrado en estos meses.

La dirección del PCU nos mandata a respetar el legado histórico de nuestro accionar: fortalecer la unidad; y, con mucha amplitud de miras y firmeza ideológica, llevar a la práctica las demandas de las y los frenteamplistas, de mantener los principios y señas de identidad al tiempo de incorporar señales de cambios. Esto se expresa en el accionar político del FA, en su relación con la sociedad y también en la conformación de su dirección, incorporando a los ámbitos de dirección a más compañeros del interior, más representación de las mujeres, más participación de jóvenes. Experiencia y renovación van de la mano, para contribuir a poner el Frente Amplio en la calle, destacando el papel del movimiento, confrontando su concepción y su proyecto de país con el de las clases dominantes. Generando, en definitiva, las condiciones como fuerza alternativa real de cambio en el gobierno. Por eso hay que salir hacer resumen y potenciar el trabajo de este primer semestre del año.

En ese escenario, nuestros énfasis están en concluir con los debates orgánicos, participando en las asambleas, enriqueciendo los documentos, tratando de que reflejen lo que se avanzó en la práctica. Apoyar, como decíamos, un equipo de transición representativo y con el nombre del compañero que se acuerde como coordinador de esta etapa. También para conversar con todos los sectores y con las bases para buscar que el Congreso sea quien elija el candidato o candidata a la presidencia del FA. Creemos que hay condiciones para que así sea. 

Ya lo hemos dicho, pero lo reiteramos una vez más, estamos abiertos a escuchar propuestas, pero hasta el momento de realizar la reunión del Comité Central, el nombre que ha surgido para la presidencia del FA es el del compañero Marcos Carámbula y para nosotros puede encabezar un equipo que afronte los desafíos que hemos desarrollado. 

Nuestra atención, y dedicación especial, radica en la conformación de un fuerte equipo de dirección. Una dirección que sea colectiva y laboriosa, donde se exprese la atención de todos los frentes, de su estructura, que dé respuestas, que se involucre en los debates y que participe activamente de las acciones populares, que apele a las bases, que desarrolle iniciativas. Una dirección que, junto con las luchas populares y su síntesis política, trabaje con los gobiernos departamentales y municipales frenteamplistas, con la bancada parlamentaria. Una dirección política viva, que palpite con los latidos del pueblo, que defienda las conquistas de los gobiernos nacionales del FA y que lo conduzca a ganar el gobierno nuevamente, porque eso necesita nuestro pueblo. 

Con más amplitud que nunca, con más fraternidad que siempre y la cabeza siempre abierta y dispuesta a escuchar planteos unitarios.

 

-El PCU se encamina a realizar su 32° Congreso: ¿Qué se discutió al respecto, cuáles temas de construcción partidaria se destacaron? 

 

Esta reunión de la dirección del PCU, llevó el nombre de los camaradas Walter Sosa y Jaime Vecinday, recientemente fallecidos y brindó además un emotivo homenaje a una cantidad de camaradas y familiares directos que lamentablemente fueron víctimas de la pandemia. El Comité Central estuvo a la altura de esos homenajes y le dedicó todo el fin de semana a un conjunto de temas de enorme importancia política. Los que aquí hemos intentado desarrollar y más. Te imaginas tú, el capítulo internacional y dentro de ello, la dedicación a nuestra región América y el papel del imperialismo que no ha cambiado, a pesar de no ser Trump ahora sino Biden quien encabeza la potencia yanqui. De hecho, tenemos una resolución especial de solidaridad con Cuba y su revolución, que convocaba a la concentración que se realizó el martes frente a la embajada cubana, entregando además jeringas para ayudar en concreto a enfrentar el bloqueo, y también, al acto del 26 de julio, por el aniversario del Moncada, que se realizará este lunes en la Explanada de la UDELAR a las 17 horas.

Tenemos, como decíamos, enormes tareas para este segundo semestre del año, el enfrentamiento de la restauración conservadora, la Rendición de Cuentas, la Ley de Medios, los Consejos de Salarios, el Congreso del FA, habrá Congreso del PIT-CNT, elecciones universitarias; elecciones de los directores sociales del BPS. Y se impone la necesidad, de, junto con la lucha, con acumular fuerzas, con desplegar nuestra línea de lucha, unitaria y de masas, levantando perspectiva, hacer un balance y proyectar esa perspectiva.

En ese marco, la realización del 32° Congreso del PCU es un tema muy importante. En estos días concluye el trabajo de la comisión redactora de las bases de discusión que el Comité Central conformó para recoger los aportes del debate que oportunamente se dio. Con ese material, que recoge meses de elaboración y discusión, será el Comité Ejecutivo Nacional quien dará una mirada colectiva para que los documentos se impriman y se eleven a los organismos del PCU en todo el país y se debatan hacia la instancia final de nuestro Congreso.

Nos proponemos un debate vivo, con asambleas, con mesas a las que invitemos a otros compañeros y compañeras a darnos su visión, que involucre a la izquierda, al movimiento obrero y al movimiento popular en nuestra elaboración política. Son momentos de síntesis y nuestro Partido se nutre y enriquece con los debates políticos e ideológicos, francos, abiertos y con mucha participación.

Teniendo en cuenta el cúmulo de tareas previstas para el segundo semestre del año, es que la resolución tentativa que aprobamos coloca la fecha de 17, 18 y 19 de diciembre para la instancia final del Congreso. Veremos que así sea y lo ratificaremos en breve. 

 

Enlaces con las declaraciones aprobadas por el Comité Central del PCU:

 https://elpopular.uy/declaracion-del-comite-central-del-pcu-al-heroico-pueblo-uruguayo-salu/ 

        

https://elpopular.uy/comite-central-del-pcu-solidaridad-con-cuba-y-convocatoria-a-la-concentracion-de-manana/

       

                     

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