118 mil personas pobres menos que en 2024

Este miércoles el Instituto Nacional de Estadística (INE) dio una información de gran relevancia: en el primer semestre del 2026 se redujeron, de manera significativa, la pobreza y la indigencia.

Según los datos del INE en el primer semestre de 2026, las personas por debajo de la línea de la pobreza eran el 14,8%, mientras que en el primer semestre de 2025 eran el 17.7%, eso implica una disminución de 2.9 puntos porcentuales e implica un 16% de disminución de la pobreza en un año.

La reducción es aún mayor si se compara con el primer semestre de 2024. En los primeros seis meses de 2024 había 634 mil personas pobres (18.2%) y en 2026 hay 516.000 (14.8%), eso implica 3.4 puntos porcentuales menos y significa 118 mil personas menos bajo la línea de pobreza.

Este número y esta comparación con 2024 es importante por razones que fundamentaremos más adelante.

Según la información brindada por el INE, la disminución de la pobreza medida en ingresos también se constató en los hogares. En el primer semestre de 2025, el 13,9% de los hogares estaba por debajo de la línea de pobreza; un año después, es el 11,6%, una reducción de 2,3 puntos porcentuales.

También se registró una disminución de la indigencia, tanto medida por personas como por hogares. En el primer semestre de 2025 era de 1.8% y ahora es de 1.2% en las personas; entre los hogares pasó de 1.4% a 1.0%.

Para resumir la información del INE, en el primer semestre del 2026 los cuatro indicadores centrales de la pobreza por ingreso mostraron una reducción, el porcentaje de pobreza por persona y por hogar y el porcentaje de indigencia por persona y por hogar.

Es una noticia trascdente, por varias razones.

En primer lugar, por la información en sí, que miles de uruguayas y uruguayos hayan superado la línea de la pobreza es importante, fundamentalmente para esos miles de uruguayas y uruguayos, pero también para la sociedad toda.

En segundo lugar, porque la lucha contra las desigualdades fue un compromiso central de las y los frenteamplistas en la campaña electoral y lo es en el presente. Y una de las expresiones más duras de la desigualdad es la pobreza. Fernando Pereira, presidente del Frente Amplio (FA), Oscar Andrade y Ana Olivera, de la 1001 y el FA, lo han señalado repetidas veces: el gobierno del FA será medido por si avanza o no contra la desigualdad. Esa definición, además, no se agota en la acción del gobierno, vale para toda la acción política frenteamplista y más en general para la lucha de todo el movimiento popular.

En tercer lugar, porque, la comparación con el primer semestre de 2024 y el hecho de que hoy haya 118 mil uruguayas y uruguayos menos en la pobreza muestra con claridad los dos proyectos de país, en sus prioridades y en sus acciones.

En cuarto lugar, porque marca que las políticas del gobierno del FA, las propuestas y la lucha del movimiento popular, en particular del movimiento sindical, van en el sentido correcto y empiezan a arrojar resultados.

Esta afirmación implica analizar las causas de esta disminución de la pobreza, como lo señalaron desde el Ministerio de Economía y Finanzas, esta reducción de la pobreza tiene que ver con el crecimiento del empleo, con el crecimiento de los salarios y las jubilaciones, en particular los salarios más bajos y las jubilaciones mínimas y también con la contención de la inflación.

Esto tiene que ver con que hay más de 30 mil trabajadoras y trabajadores más aportando al BPS, a que el crecimiento del empleo fue mayor entre las mujeres y al norte de Río Negro. Tanto en las mujeres como en el norte del país la pobreza golpea más que en el resto de la sociedad.

Tiene que ver con que los lineamientos salariales del gobierno en la XI Ronda de Consejos de Salario incorporaron un especial énfasis en el incremento diferenciado de los salarios más bajos. Y también con la lucha de los sindicatos que en esa Ronda de Consejos de Salarios conquistaron aumentos mayores para los salarios más bajos y aumentos importantes en sectores con niveles salariales más bajos y condiciones de trabajo más vulnerables, como las trabajadoras domésticas, los trabajadores rurales y de servicios.

Adicionalmente, los convenios colectivos conquistados por todos los sindicatos, los avances allí logrados, elevaron el Índice Medio de Salarios, que es la variable de ajuste de las jubilaciones y pensiones, esto permitió que crecieran las jubilaciones. Junto con ello el gobierno estableció un aumento diferencial para las jubilaciones mínimas, mediante un adelanto que no se descontó, como sí lo hacía el gobierno de derecha.

Junto con esto también se desarrollaron políticas focalizadas y de transferencias.

Fue todo eso junto lo que impactó en la disminución de la pobreza, las políticas públicas del gobierno, la prioridad dada a esta meta, tanto en el Presupuesto como en la Rendición de Cuentas, pero también, y de forma muy importante, las luchas del movimiento sindical y de las y los jubilados, con sus propuestas y reivindicaciones.

Algunas necesarias consideraciones finales.

La reducción de la pobreza ya se había producido en el primer semestre de 2025, pero fue bastante menor, esta es la primera vez, en muchos años, que la pobreza disminuye significativamente, pero igualmente es relevante que consolida, y en este caso acelera, una tendencia a la baja.

La pobreza se mide por semestres, así lo hace el INE, no por mes, estas cifras son las del primer semestre de 2026, reflejan el impacto de las conquistas en los Consejos de Salario, de la política salarial del gobierno, del incremento de las jubilaciones y de otras políticas públicas. Pero en el segundo semestre de 2026 van a empezar a tener impacto otros Convenios Colectivos y políticas públicas importantes como la ampliación en número y en monto de las Becas Butiá, que alcanzarán este año a 22 mil estudiantes de la enseñanza media; la unificación de las partidas para la infancia y la duplicación de su monto, resultado del Diálogo de la Seguridad Social incluido en la última Rendición de Cuentas; se reglamentará e implementará la Ley de Empleo integral, que contempla muy especialmente a las mujeres y los jóvenes; también la Ley de abreviación del trámite de expropiación de las viviendas en desuso, la vivienda y la segregación urbana son un componente relevante de la pobreza. Estas políticas van a tener un impacto adicional en el combate a la pobreza por lo que es esperable que esta tendencia de reducción de la pobreza se consolide e incluso avance más.

Por último, el avance es importante y hay que destacarlo, pero la desigualdad sigue siendo un problema grave en Uruguay y hay 516 mil uruguayas y uruguayos en la pobreza, esta situación afecta más a mujeres, niñas y niños. Falta mucho y duele, tiene que doler lo que falta.

Pero hoy hay que constatar que la lucha del movimiento sindical y popular, la acción política del FA y de las y los frenteamplistas y las políticas del gobierno nacional lograron que 118 mil uruguayas y uruguayos hayan salido de la pobreza en dos años. Es un hecho de enorme relevancia política y social.

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