Los colegas de NODAL, publicaron una nota en su web y en sus redes en la que textualmente señalan: “Informamos que el día 4 de junio de 2026, luego de 11 días sin contar con información oficial sobre la situación de Lucas Aguilera y Paula Giménez, ciudadanos argentinos detenidos arbitrariamente en Libia del este mientras participaban del Convoy Global Sumud Magreb de ayuda humanitaria con destino a Gaza, ambos lograron establecer comunicación directa con sus familias desde Bengasi, como el resto de los voluntarios.
Según relataron, permanecen aislados e incomunicados, sin contacto entre los propios detenidos. Asimismo, comunicaron que las y los voluntarios detenidos sostienen una huelga de hambre desde hace más de cuatro días como medida de protesta frente a su situación de privación de libertad, aislamiento e incertidumbre. Algunos de ellos se encuentran además realizando una huelga seca, sin ingerir alimentos ni líquidos, lo que agrava significativamente y de manera acelerada el riesgo para su salud, integridad física y vida”.
Los voluntarios detenidos en Libia son de Argentina, Uruguay, Portugal, España, Túnez, Italia y Polonia.
La nota de NODAL agrega que “de acuerdo con la información transmitida a sus familias, varios de los secuestrados han sufrido desmayos, deterioro físico, pérdida de peso y debilidad extrema como consecuencia de la huelga de hambre. Asimismo, denunciaron condiciones de aislamiento prolongado, incomunicación, incertidumbre permanente sobre su situación, presiones psicológicas, interrogatorios intensivos, hostigamiento y otras prácticas que constituyen tratos crueles, inhumanos o degradantes, prohibidos por el derecho internacional de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario. También manifestaron no contar con acceso pleno a asistencia jurídica ni con información suficiente sobre su situación procesal. A ello se suman condiciones incompatibles con estándares mínimos de trato humanitario, incluyendo la ausencia de condiciones adecuadas de higiene personal”.
Según la información difundida por Global Sumud, las y los voluntarios permanecen detenidos arbitrariamente en un complejo penitenciario aislado para civiles, gestionado por el Ministerio del Interior, conocido localmente como “black site” o centro de detención clandestino. Esta información agrava de manera extrema la preocupación por la falta de supervisión independiente, la ausencia de garantías mínimas y el riesgo para su vida e integridad.
“Resulta particularmente alarmante que, pese al deterioro físico reportado, los episodios de desmayo y la huelga seca en curso, las autoridades no habrían permitido el ingreso de equipos médicos independientes ni visitas humanitarias internacionales. Según la misma información, son los propios médicos voluntarios del convoy quienes intentan asistir y monitorear a sus compañeros detenidos, aun encontrándose ellos mismos en condiciones de agotamiento físico y psicológico”, destaca la nota.
“Las circunstancias en las que finalmente pudieron comunicarse con sus familiares permiten presumir que dicho contacto fue consecuencia de la presión ejercida por los propios voluntarios a través de la huelga de hambre que sostienen desde hace varios días, y no el resultado de mecanismos regulares de protección, supervisión o acceso humanitario”, sostiene.
“Si bien este contacto constituye una noticia relevante para sus familias y para quienes seguimos acompañando el caso, la información recibida confirma la existencia de una situación de extrema gravedad humanitaria y sanitaria. También genera profunda preocupación la persistencia de condiciones de aislamiento, incomunicación, presión psicológica, interrogatorios intensivos y manipulación de la información sobre su situación judicial, que afectan gravemente la integridad emocional y mental de las personas detenidas”, indica Nodal.
De acuerdo con Global Sumud, las personas detenidas habrían sido informadas de una eventual comparecencia judicial, en un contexto atravesado por comunicaciones contradictorias, promesas reiteradas de liberación incumplidas y ausencia de información clara sobre su situación procesal. Estos elementos refuerzan la necesidad de acceso inmediato a asistencia legal independiente, observación internacional y verificación humanitaria urgente.
Más adelante exigen “con carácter urgente una visita humanitaria internacional inmediata e independiente que permita verificar sus condiciones de detención, constatar su estado de salud y garantizar su integridad física y psicológica. Del mismo modo, exigimos asistencia médica urgente y especializada para todas las y los voluntarios, particularmente frente a las consecuencias derivadas de la huelga de hambre y de la huelga seca en curso”.
En la nota NODAL también reclama el acceso a asistencia legal y la inmediata liberación de todas y todos los voluntarios.





















