“Construir un sindicato participativo implica tener espacios de cuidados, repensar las convocatorias en días y horarios, para que se adapten a la realidad actual de las compañeras y compañeros”
EL POPULAR dialogó con la Profesora Rocío Hernández quien encabeza la Lista 3 en las elecciones de AdeMU Montevideo.
Rocío es Profesora de inglés y trabaja hace 10 años en Primaria, también trabajó en la enseñanza privada y fue dirigente de SINTEP, además, nos contó que la lista 3 definió que en un sindicato con más de 90% de mujeres la lista debía ser encabezada por mujeres.
Compartimos un fragmento del nutrido intercambio en el que se abordaron diversos temas de la realidad, de las perspectivas de lucha y de las futuras elecciones sindicales.
– ¿Cómo son las elecciones de AdeMU? ¿Qué se elige? ¿Y quiénes pueden votar?
Las elecciones de AdeMU Montevideo se van a desarrollar entre el 31 de agosto y el 5 de setiembre. En nuestro sindicato las elecciones son cada dos años, este año hay planteada una reforma del Estatuto -que impulsamos en conjunto varias listas- para que sean cada tres años y acompañen las elecciones de la Federación. Pero por ahora son cada dos años y una vez sí y otra no, coinciden con las elecciones de la Federación, en esta oportunidad coinciden, así que votamos la dirección nacional del sindicato y también la del departamento.
Lo que se elige es la dirección del sindicato, que está compuesta por el Secretariado Ejecutivo, y también los órganos de contralor, la Comisión Fiscal y la Comisión Electoral.
Las compañeras y compañeros pueden votar en sus escuelas y jardines porque van los sobres-urna a todos los centros de trabajo y allí se vota. También se podrá votar en la Casa de las Maestras el sábado 5 de septiembre.
Y tienen derecho al voto todas las afiliadas y afiliados al sindicato que hayan presentado la ficha de afiliación antes del 25 de julio de este año.
– ¿En qué contexto se dan estas elecciones?
Bueno, para empezar, nosotras decimos de la escuela al mundo y del mundo a la escuela, porque si no entendemos los fenómenos geopolíticos no podemos entender sus expresiones concretas en los barrios y en las escuelas. Al menos consideramos clave hacer ese ejercicio, de pensar los temas sin fragmentarlos, buscando sus conexiones y complejidades.
Estamos atravesando un momento muy difícil a nivel mundial. Con una contraofensiva brutal del imperialismo norteamericano, día a día vemos sus acciones y maniobras para incidir en la realidad político-económica de los países de la región, con amenazas, aumento de aranceles, e intervenciones militares directas si es necesario, como ocurrió el 3 de enero de este año.
Entonces, vivimos en un contexto de escalada de la violencia a nivel internacional, desde el genocidio al pueblo palestino, hasta las modificaciones a la legislación sobre extranjerización de tierras en Argentina, de la mano de proyectos sionistas que despojan a comunidades originarias de sus territorios.
Entendemos que todos estos procesos expresan, de distintas maneras, un retroceso en materia de derechos de la clase trabajadora y de los sectores populares en general. Por esto cobra mayor importancia la unidad internacional de los pueblos para enfrentar esa contraofensiva, y en particular tendiendo lazos con los sindicatos docentes de nuestro continente, dado que todos los seres humanos estamos en peligro si un puñado de poderosos pueden hacer lo que quieran con el planeta.
Desde nuestra lista sindical estamos del lado de la paz mundial, y creemos que para ello es necesario denunciar la prepotencia de los que se saltan todas las normas internacionales y creen que pueden hacer lo que quieren con el mundo.
– ¿Y cómo analizan la realidad nacional?
En concreto, en nuestro país venimos de años de recorte presupuestal para la educación, de rebaja salarial y de una reforma impuesta, la llamada “Transformación Educativa”. Modelo que implicó recortes en distintos aspectos de la educación: materiales, horas y cargos docentes, pero también en áreas fundamentales como la alimentación y el mantenimiento de los edificios.
Asimismo, hubo un deterioro a nivel curricular, recortes de contenidos y también de derechos de los niños y niñas, como el derecho de quienes necesitaran recursar, por ejemplo, primer grado.
Entendemos que los colectivos docentes tenían muchas expectativas en torno a los cambios que pudieran lograrse para revertir parte de estas pérdidas. Algunas cosas se consiguieron -menos de las esperadas- y otras las seguimos reclamando. En ese sentido, nos parece fundamental sostener el reclamo por el 6% del PIB como punto de partida del presupuesto para la educación pública, más un 1% para investigación.
Estamos convencidas de que las promesas deben cumplirse y que el programa de gobierno también debe ser considerado un compromiso asumido con el pueblo. Por eso, no nos parece un buen gesto que desde algunos ámbitos de responsabilidad se plantee con liviandad que no se va a llegar a lo establecido en el programa. Para nosotras, lo que allí está planteado no es simplemente una promesa electoral, sino un compromiso que se debe honrar.
– ¿Qué evaluación hacen del trabajo sindical desarrollado en los últimos dos años?
En los últimos dos años, como lista 3, venimos aportando propuestas al debate colectivo e impulsando acciones concretas desde los ámbitos de participación de nuestro sindicato. Nosotras estamos convencidas de que es necesario construir un sindicato con mayor participación, que convoque a las compañeras y que oriente a la lucha. Para esto venimos de impulsar la lucha contra los retrocesos de la transformación educativa, contra la reforma de la seguridad social y por más presupuesto.
También, venimos aportando una mirada constructiva desde el rol que nos tocó a través de la secretaría de propaganda de AdeMU, renovando la imagen del sindicato, proponiendo consignas, saliendo a la calle con campañas de difusión, preparando la participación en movilizaciones como la del 8M y más.
También trabajamos para desmontar un modelo sindical que se fue instalando por años, que es el que expulsa a las compañeras, debilita el debate y la formación, centraliza en los dirigentes y funciona como una gestoría. Como ya dijimos nosotras impulsamos un sindicato con conciencia colectiva, con formación sindical sistemática, con democracia participativa, organizado y con capacidad de movilización y lucha.
– ¿Qué papel viene jugando la lista 3 frente a los desafíos?
Como venimos diciendo, nuestra lista intenta aportar en todos los ejes de análisis que planteamos, por ejemplo, el internacionalismo, hemos impulsado la solidaridad con Cuba y la lucha contra el bloqueo genocida. Porque las opiniones sobre el proceso cubano pueden ser muy variadas, pero en lo que no puede haber duda es que el bloqueo contra un pueblo, por más de 60 años, es una conducta criminal e injustificada.
Pero también proponemos en temas referidos al presupuesto educativo, con la idea de aportar ejemplos de cómo se puede financiar la educación pública, de dónde sacar recursos para resolver problemas y para crear lo nuevo. Y en ese sentido decimos que hay recursos que se pueden usar para la educación de lo que el Estado deja de recaudar por la vía de las exoneraciones al capital.
Además, organizamos un ciclo de charlas recuperando la pedagogía nacional, que se llamó Reivindicación de la soberanía pedagógica, y ese concepto de lo soberano respecto a la elaboración teórica sobre el hecho educativo y también los aprendizajes de la experiencia nos parecen centrales, porque la contraofensiva es también cultural, y hay que contrarrestarla en todos los terrenos, el anticolonialismo es parte vital del necesario camino de liberación de los pueblos de nuestra América y no hay liberación sin soberanía.
– ¿Qué iniciativas impulsa la lista 3 para revertir las dificultades identificadas?
Reiteramos que es necesario que el sindicato se abra a la participación y para eso tenemos que sacudir un poco la modorra, construir un sindicato participativo implica tener espacios de cuidados, repensar las convocatorias en días y horarios, para que se adapten a la realidad actual de las compañeras y compañeros. Defendemos la idea de fortalecer los espacios de discusión como la asamblea, porque enriquece al colectivo. Nuestro colectivo viene de asambleas con dificultad para llegar al quorum, que necesitamos superar para crecer, por esto también presentamos una reforma estatutaria, para que se cuente solamente a las y los activos para el quorum de Asamblea.
Entendemos que tenemos que debatir mucho más, naturalizar la polémica, profundizar en los niveles de intercambio, por eso tenemos que encontrarnos en muchos espacios y resolver colectivamente, por eso la importancia de la asamblea.





















