Federico Graña, en el Día del Comité de Base hizo balance y llamó a seguir organizando el Frente Amplio.

En el marco de los festejos por el Día del Comité de Base, este 25 de agosto, el subsecretario del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), Federico Graña, repasó el balance del primer tramo de gobierno y llamó a profundizar la organización de cara al próximo congreso del Frente Amplio.

UNA FECHA QUE NO ES INOCENTE

Graña arrancó reivindicando el sentido histórico y político de la fecha: «Rescatar ese pequeño pedazo de historia que es esta fuerza política, cuando elige este día, no es inocente», dijo, en referencia a la relectura frenteamplista de la declaratoria de independencia de 1825 como un acto antiimperialista y de soberanía. «Una verdadera soberanía es que uno puede decidir qué produce ese país, cuánto avanza el nivel de desarrollo, qué cosas puede hacer, sin que haya obstáculos de naciones o empresas que por sus intereses pasen por arriba», definió.

Ubicó esa discusión en un contexto internacional que calificó de cambio de época, marcado por la concentración de riqueza, el avance de discursos ultraconservadores y el poder desestabilizador de Estados Unidos en la región. Frente a ese escenario, sostuvo que asumirlo «no implica renegar del programa del Frente Amplio, arriar las banderas» ni ceder ante las presiones internacionales.

EL BALANCE DE UN GOBIERNO DE TRANSICIÓN

Se refirió también al documento de balance y perspectivas que se discute de cara al congreso, del que participó junto a otros compañeros y compañeras de base. Destacó el valor de encarar ese balance sin personalizar los errores en individualidades sino analizando «qué genera ese error» como colectivo, y reivindicó al Frente Amplio como «una fuerza política única en el mundo» por su nivel de democracia interna.

Sobre la herencia recibida de la administración anterior, recordó que en los primeros meses de gobierno debieron rediseñar buena parte de las políticas sociales proyectadas: «En dos meses el gobierno de derecha tenía gastado el presupuesto de todo el año», afirmó sobre el estado en que encontraron las cuentas del Mides. Pese a ese punto de partida, valoró que el presupuesto quinquenal aprobado fue «el que estuvo más alineado con las prioridades que el propio gobierno se puso».

LAS POLÍTICAS DEL MIDES: INFANCIA, VIVIENDA, CALLE Y TRABAJO

Repasó las principales líneas de trabajo del MIDES, en articulación con el Consejo Nacional de Políticas Sociales y con carteras como Trabajo, Vivienda e Industria. En primera infancia, explicó la reformulación del programa Uruguay Crece Contigo para priorizar a las niñas y niños que nacen en mayor vulnerabilidad, junto al aumento de la Tarjeta Uruguay Social y el Bono Crianza.

En vivienda, explicó que la definición no es solo simbólica: estudios sobre desarrollo infantil muestran que crecer con piso de tierra multiplica las enfermedades y compromete el desarrollo cognitivo, mientras que alcanza con garantizar piso de material y una zona húmeda, baño y cocina, para cambiar radicalmente esa trayectoria. Con esa base, comprometió que al cierre de esta gestión «ningún gurí, ninguna gurisa, va a estar naciendo en el barro».

En situación de calle, adelantó un fortalecimiento de los dispositivos de prevención con foco en los jóvenes que egresan del Inau, unos 300 por año, y en salud mental, además de una estrategia de desconcentración habitacional en distintos barrios. También se refirió a las tensiones con trabajadoras y trabajadores de las organizaciones sociales conveniadas por atrasos en los pagos, y anunció una mesa de negociación con los ministerios de Trabajo y de Economía y Finanzas para separar el salario de los equipos de la rendición de cuentas de cada convenio.

«SEGUIR ORGANIZANDO MÁS PUEBLO»

Cerró su intervención con un llamado a sostener la militancia por encima de las diferencias internas. Definió la diferencia entre «el rebelde primitivo», que «se enoja, tira piedras, rompe cosas» sin construir alternativa, y el revolucionario, que transforma el reclamo en propuesta concreta. «Lo peor que le puede pasar a un revolucionario es creer que si no hace lo perfecto, no puede hacer nada, porque en realidad condena a otros que están peor», sostuvo.

Invitó a dejar de lado la lógica de la crítica sin propuesta y a proyectar la tarea que viene: «Sigamos organizando más gente, porque para lo que organizamos es para que el gobierno del Frente Amplio sea la plataforma a un gobierno superior». Con ese mensaje, en el Día del Comité de Base, Graña ató el balance político de la fuerza a la acción concreta del Mides, y ratificó que la construcción de un Uruguay más justo pasa por sostener, al mismo tiempo, la militancia territorial y las políticas públicas contra la desigualdad.

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