La distribución, por parte del gobierno brasileño, de ayudas económicas a personas de bajos recursos fue criticada por el expresidente brasileño Luiz Ignácio Lula da Silva.
«Vamos a competir en unas elecciones viendo a uno de los adversarios” dijo Lula, que no nombró de forma directa a Bolsonaro, “haciendo la mayor distribución de dinero que una campaña política vio desde el final del Imperio”.
Según consigna la agencia de prensa Sputnik, las declaraciones del político brasileño se produjeron en un evento de la Federación de las Industrias del Estado de Sao Paulo (Fiesp).
Lula agregó que lo actuado por el actual mandatario no tiene “precedentes en la Historia de Brasil”.
Nunca pasó, subrayó Lula, que “alguien (…) cuando faltan 57 días para las elecciones, decida distribuir 50.000 millones de reales” (un poco más de 9.700 millones de dólares) en un beneficio que sólo dura hasta diciembre».
Aunque la medida fue apoyada por el Partido de los Trabajadores (PT) y otros grupos de la oposición en el Congreso Nacional, fue considerada como una iniciativa de carácter electoralista, pues su duración es breve.
Quienes han criticado la medida estiman que se trata de una forma de intentar que, el actual presidente, recupere en el más corto plazo la popularidad perdida.
En sus declaraciones, el ex mandatario señaló su preocupación ya que desconoce “si el pueblo aceptará la retirada del beneficio”, por lo que solicitó “que la sociedad esté atenta a los comportamientos de Bolsonaro para intentar ganar las elecciones”.






















