En una multitudinaria asamblea general, con miles de obreras y obreros de todo el país, el SUNCA aprobó a mano alzada el convenio colectivo que incorpora la reducción de la jornada laboral, el incremento del salario, el estudio del cómputo especial jubilatorio, avances en la atención de la salud y la salud mental, beneficios vinculados a las jornadas de extremo calor o frío, un quinto Centro para la atención de la primera infancia en Maldonado, entre otras conquistas.
La asamblea se llevó adelante en la plaza 1ro de Mayo, el martes 13 de agosto y asistieron miles de obreros y obreras que llegaron desde todo el país, muchos junto a sus familias. El primero en hacer uso de la palabra fue el presidente del sindicato, Richard Ferreira y luego intervino Javier Díaz, secretario general.

“Dignificar el trabajo”
Ferreira, dijo frente a la multitud de obreros, que esta asamblea “reafirma una orientación de nuestra organización sindical que se propone seguir avanzando y profundizando sobre una industria, sobre un mundo de trabajo con más derechos” y reflexionó acerca de que “tal vez todavía no hemos tomado dimensión de lo que está en discusión”, en referencia al histórico preacuerdo a consideración de la asamblea.
“Tenemos que seguir insistiendo sobre la dignificación del trabajo en nuestra industria. No somos trabajadores de segunda, somos trabajadores de la industria, de la construcción y exigimos que nos traten como personas, como seres humanos, como trabajadores que construimos la riqueza de nuestro país. No subestimen la inteligencia colectiva, no subestimen a los trabajadores, no subestimen a la organización sindical que pelea haciendo honor a su historia, pelea por las causas justas, y cuando las causas son justas la demostración es con miles en la calle”, advirtió.

A contramano
Díaz explicó en su informe el contexto y la coyuntura en que se logró este preacuerdo. Dijo que “desde los países del norte se intentan llevar al mundo por delante, resolver los problemas a los cañonazos. Cuando hay leyes anti obreras que recortan derechos de los trabajadores y las trabajadoras, como en Argentina; en ese contexto, este gremio resolvió no pararse del lado del miedo ni de la indiferencia, sino del lado de la organización y la lucha”.
Denunció que, en consonancia con ese contexto y durante los 126 días que llevó la negociación, la derecha “social y política” de nuestro país “definió montar una campaña brutal de desprestigio contra la organización sindical para confundir a nuestro pueblo. Se intentó criminalizar la protesta, promoviendo denuncias penales y civiles contra esta organización y montaron campañas de desprestigio contra nuestros compañeros y compañeras”.
Díaz aseveró que no podrán “confundir al pueblo” el SUNCA es “un gremio aguerrido pero profundamente solidario; un gremio combativo pero que tiene en el horizonte, siempre, las causas colectivas del pueblo trabajador”.
“Honor y gloria, que viva el SUNCA, el gremio de Paita, de Arpino Vega, de Gelós Bonilla y de cada compañero que a lo largo y ancho de la historia ha luchado por el buen vivir de nuestra gente”, exclamó Díaz seguido de un fuerte aplauso.

No pasarán
Luego de recordar que el gremio tiene una larga historia y relación con la negociación colectiva y los consejos de salarios que se remonta previo a la creación del SUNCA, cuando aún era SUC.
“La defendimos en ese momento; la defendimos en la dictadura, los años más oscuros de nuestro país; la defendimos en los años 90 donde “campeaban” las políticas neoliberales en nuestro continente; la defendimos en el período pasado donde «ahí enfrente» (en referencia al Palacio Legislativo), utilizando las mayorías parlamentarias, se legisló para eliminar la ultraactividad; la defendemos ahora”, sentenció.
“Cuando arrancó la negociación en la construcción, la Cámara de Comercio y la Cámara de Industria tomaron un avión para la OIT no solo poner a Uruguay en las listas negras sino para promover el vaciamiento de la negociación colectiva. De prosperar ese planteo hoy no podríamos estar acá analizando este pre acuerdo alcanzado en la ronda de Consejos de Salarios”, señaló.
“Por eso estamos en condiciones de decir en esta Asamblea General que la negociación colectiva se mantiene, que un escalón superior, los Consejos de Salarios, se mantienen y que la ultractividad en la industria de la construcción no se toca y eso fue por la lucha de cada uno de ustedes, del conjunto de la clase obrera”, arengó.
“Tienen que saber, los que escribieron ríos de tinta y que nos quisieron hacer responsables de la situación en el hotel San Rafael, que nada tiene que ver la negociación de la construcción, nada tienen que ver las movilizaciones que estábamos organizando con que esa obra tuviera un retraso de más de cinco meses. Lo dijimos a través de nuestros compañeros del Ejecutivo y de la departamental de Maldonado, que eso obedecía a problemas contractuales entre la empresa CRIBA y el inversor Cipriani. Bueno, esta semana, en el Ministerio de Trabajo, ante la delegación obrera, se confirma que efectivamente la obra tiene retraso y que no se pudo inaugurar en tiempo y forma por la responsabilidad de los problemas contractuales que tiene la empresa CRIBA con el inversor Cipriani”, aclaró.
“¿Qué van a decir los que escribieron ríos de tinta apuntando a la cabeza de nuestros compañeros, publicando sus fotos diciendo que estábamos poniendo en riesgo la inversión y más de 1000 trabajadores de la hotelería y la gastronomía? Toda la solidaridad con esos compañeros y compañeras que ven retrasada la posibilidad del ingreso al trabajo por culpa del inversor y de la empresa CRIBA”, denunció y aclaró que “todos lo que desprestigiaron a esta organización, los que publicaron las caras de nuestros compañeros en las redes sociales, los vamos a hacer desfilar de a uno por la Fiscalía. No vale todo en este país y menos si estamos nosotros enfrente”.

La reducción de la jornada
La reducción de la jornada laboral, de 44 a 40 hs, de forma escalonada hasta alcanzar el objetivo en 2030, es uno de los puntos centrales conquistados por el sindicato que tiene su precedente en 2008 cuando lograron reducirla de 48 a 46 hs semanales.
“Nos metimos con lo que los empresarios consideran su feudo – dijo Díaz – donde predican y militan todos los días la lógica de que cuanto más larga la jornada de trabajo para maximizar sus niveles de ganancia, mejor. Y que ante cada planteo de los trabajadores y las trabajadoras en ese sentido, enseguida la presentan como una gigantesca catástrofe”.
“Lo están haciendo hoy y lo hicieron en el 2008 cuando avanzamos de las 48 a las 44; también lo hicieron antes de 1915 cuando el sindicato de los albañiles conquistó la reducción de la jornada laboral y sin duda precipitó que Uruguay fuera de los primeros países en aprobar la ley de ocho horas”, recordó.
“Lo que no dicen es que después del año 2008, con cuatro horas menos de trabajo, la industria de la construcción, que representaba un 3.5% del PBI, pasó a representar cerca de un 10%”, dijo.
Manifestó que sería importante que “en este período legislativo se levanten todas las manos de los senadores y diputados para que haya reducción de la jornada laboral sin pérdida de salario para todo el pueblo trabajador”.
Con este nuevo convenio, al 2030, los obreros tendrán en total 24 días al año más de libres “lo que significa que no solamente reducimos el tiempo de trabajo sin pérdida de salario real sino que también ganamos en libertad para estar con la familia, para estar con los pichones, para ir a pescar con la barra”, dijo Díaz y la Asamblea explotó de algarabía.

“El SUNCA nos une”
“Qué orgullo este sindicato, dijo, en un momento de la historia en donde nos quieren convencer del “sálvese quién pueda «, luchamos a brazo partido para hacerle lugar a nuestros compañeros y compañeras que muchas veces ven vulnerado el derecho a trabajar por la libre disposición de los empresarios”, dijo en relación al punto de ampliar el ingreso a la obra de mujeres,trabajadores con discapacidad, personas liberadas y jóvenes de INISA.
Sobre la cuestión salarial del preacuerdo, Díaz recordó que el SUNCA siempre reivindica la importancia que tiene el salario para la Economía. “El obrero de la construcción no invierte en las Islas Caimán cuando cobra la quincena, la gasta en el boliche del barrio, compra una pilcha para el gurí, cambia la bicicleta por la moto, por lo tanto vaya si tiene importancia que el trabajador de la construcción tenga crecimiento del salario real” que impactará, además en el aumento de las jubilaciones.
El SUNCA rompió las pautas y la velocidad de los ajustes que eran propuestos por el Ejecutivo. En vez de ajustes semestrales, serán anuales, lo que significa que tendrán cinco ajustes en cinco años cada 1ro de abril. El primer ajuste será retroactivo al 1ro de abril del 2026 y será de un 5.17%. Además habrá cinco correctivos por IPC y no por la inflación subyacente y crecimiento del salario real asegurado en este preacuerdo durante todo el convenio. Al 30 abril del 2030 el salario del obrero de la construcción alcanzará un crecimiento por encima de un 16% y el valor de la hora crecerá más de un 40%.
“Nada de eso cayó del cielo, todo eso es el resultado de la lucha de los compañeros y compañeras en cada rincón del país”, reiteró. “Por lo tanto como hacemos siempre, porque no nos escondemos de nadie, a cielo abierto y a mano alzada, en nombre de la dirección nacional del SUNCA queremos pedirle a esta asamblea que acompañe el preacuerdo alcanzado que es el resultado de la lucha de miles de trabajadores. Los compañeros y compañeras que estén a favor del pre acuerdo sírvanse levantar la mano”, y todas las manos se alzaron.






















