Keiko Fujimori se trasviste a lo Trump ante el fracaso

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Por Rolando Arbesún

Keiko Fujimori no parece haber concluido lo que a lo largo de toda la campaña electoral fue su principal modus operandi: la agitación de un supuesto porvenir comunista en el Perú de la mano de Pedro Castillo.

A imagen y semejanza de Trump, en las últimas elecciones en Estados Unidos, la hija del genocida peruano no deja de repetir la palabra fraude, un vocablo con el que busca desconocer la derrota recibida en la segunda vuelta electoral.

La serie de denuncias por supuestos y masivos fraudes, lanzada rápidamente por la representante de la derecha peruana, tomó particular impulso la pasada semana.

Ninguna de las denuncias presentadas ha sido acompañada de prueba alguna y sus intentos de anular cerca de 200.000 votos a favor de Castillo, procedentes de las zonas andinas, rurales y pobres del Perú, solo han sido “argumentados” con el ya desgastado discurso anticomunista de la derrotada candidata.

Según consigna la Agencia de noticias EFE, que cita a la analista política Paula Távara, la derecha peruana ha lanzado una masiva campaña en medios de prensa, incitando al temor y al enrarecimiento de la situación política en el país.

“Se trata de mantener el ambiente enrarecido enarbolado por Fujimori, para «postergar, con demandas, la proclamación de Pedro Castillo como presidente, más allá del plazo establecido, de manera que el Congreso asuma la presidencia y convoque a nuevas elecciones”.

Al describir el ambiente abiertamente hostil y desestabilizador que se produce por las huestes fujimoristas, la analista denunció que: “Hay acoso, hay marchas, hay grupos racistas y fake news”, un escenario que la lleva a afirmar que existe el miedo de que se termine en violencia.

Ha pasado una semana desde que concluyera la segunda vuelta electoral y la apuesta del fujimorismo continúa siendo la de generar más incertidumbre, un escenario que es alimentado circularmente por las presiones de la derecha peruana sobre las autoridades electorales.

Según los datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), el candidato de la izquierda nacional Pedro Castillo acumula el 50,14 % de los sufragios, mientras que la derechista Keiko Fujimori alcanza 49,86 %.

La diferencia entre ambos es de 49.000 votos y resta por contabilizar menos de un 0,1 % del escrutinio (cerca de 500.000 votos).

Las cifras de la ONPE señalan a Castillo como el ganador de la contienda, sin embargo, para que se oficialice su anuncio como ganador deberán cumplirse los pasos que se encuentran dispuestos en las leyes electorales peruanas y que culminan con el fallo de la Junta Nacional de Elecciones (JNE).