Maldonado: Edil 1001 homenajeó a los fundadores de la CNT a 60 años de la unificación sindical

El edil de la Bancada 1001, Luis Berdún, de Maldonado recordó las principales luchas que atravesaron la historia del movimiento obrero uruguayo y destacó que la unidad sindical no solo debe reivindicar su pasado, sino también proyectarse hacia el futuro.

A 60 años del Congreso de Unificación de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT) Berdún realizó un homenaje a quienes protagonizaron la construcción de la unidad sindical uruguaya y dedicaron sus vidas a la defensa de los derechos de los trabajadores y las trabajadoras.

Durante su intervención en la Junta Departamental de Maldonado, Berdún recorrió algunos de los principales acontecimientos que marcaron la historia del movimiento obrero, desde las primeras huelgas registradas en Uruguay hasta la conformación de la CNT.

Recordó que la Convención Nacional de Trabajadores (CNT) comenzó a constituirse como espacio permanente de coordinación en 1964, mientras que el Congreso del Pueblo de 1965 sentó las bases programáticas que conducirían al Congreso de Unificación, culminado el 1.º de octubre de 1966.

El edil también evocó la figura de Gerardo Cuesta, obrero metalúrgico, dirigente sindical y político nacido en 1917, secuestrado durante la dictadura y posteriormente desaparecido.

Una historia construida mediante la lucha

Berdún sostuvo que la historia del país está atravesada por una extensa tradición de huelgas, movilizaciones y organización popular. En ese recorrido mencionó la primera huelga de mineros reconocida en 1870, la primera conmemoración uruguaya del 1.º de Mayo en 1890 y las luchas de los albañiles por la reducción de la jornada laboral hacia fines del siglo XIX.

También recordó la gran huelga de tranviarios de 1911, acompañada por decenas de miles de personas, cuyas principales reivindicaciones fueron la reducción de la jornada laboral, la mejora de las condiciones de trabajo y la eliminación de la explotación infantil.

La exposición destacó especialmente la participación de las mujeres. Berdún mencionó la organización de las trabajadoras telefonistas, las movilizaciones por mejores condiciones laborales y salariales y el proceso que abrió camino al reconocimiento del voto femenino en Uruguay.

En ese sentido, señaló que la historia de la clase trabajadora no puede comprenderse sin reconocer el protagonismo de las mujeres.

Las mujeres de los arrozales

Uno de los momentos centrales de la intervención estuvo dedicado a la huelga de los trabajadores arroceros de Treinta y Tres, desarrollada en 1957.

Berdún leyó fragmentos de una carta redactada por las mujeres de los arrozales, quienes denunciaban el hambre, la miseria y las condiciones de explotación en las que vivían sus familias. En el documento reclamaban aumentos salariales, seguro contra la desocupación, un mínimo de jornadas laborales aseguradas y libre acceso a los pueblos arroceros.

“Nosotras no permanecemos ajenas a esto. Esta lucha es nuestra”, expresaba aquella declaración, en la que las mujeres manifestaban estar dispuestas a caminar hasta Montevideo y golpear las puertas del Parlamento si resultaba necesario.

Para Berdún, ese testimonio permite dimensionar el papel desempeñado por las trabajadoras y por las familias enteras en la construcción del movimiento sindical uruguayo.

El país que dio origen a la unidad sindical

El edil de la Bancada 1001 también describió la realidad económica y social que atravesaba Uruguay durante los primeros años de la década de 1960.

Recordó que una pequeña cantidad de familias concentraba buena parte de las tierras, las industrias y la banca privada, mientras miles de uruguayos vivían en rancheríos o debían abandonar el medio rural para buscar trabajo en las ciudades.

A esto se sumaban elevados niveles de desocupación, importantes dificultades para finalizar la escuela en las zonas rurales y un acceso prácticamente inexistente de los hijos de familias obreras a la Universidad.

En ese escenario se desarrollaron las marchas de los trabajadores cañeros, las luchas encabezadas por Raúl “Bebe” Sendic, el Congreso del Pueblo y el proceso que desembocó en la unificación sindical de 1966.

De la resistencia a la recuperación democrática

Berdún recordó asimismo la actuación del movimiento sindical durante la dictadura y su contribución a la resistencia popular.

Mencionó el plebiscito constitucional de 1980, en el que la dictadura fue derrotada pese a las restricciones y la imposibilidad de realizar libremente una campaña. Posteriormente, repasó distintas luchas desarrolladas desde la recuperación democrática, como el referéndum contra la Ley de Caducidad y la defensa de las empresas públicas.

Sobre este último proceso, destacó el triunfo popular alcanzado en 1992, cuando una amplia mayoría de la ciudadanía rechazó la privatización de las empresas estatales.

Reivindicar el pasado y construir el futuro

En el tramo final de su exposición, Berdún homenajeó a los obreros y las obreras que entregaron sus vidas a las causas que consideraban justas. Entre ellos recordó a Luisa Cuesta y a Agustín Pedroza, uno de los fundadores de la CNT.

Sin embargo, señaló que la clase trabajadora no se limita a reivindicar su historia, sino que también tiene la responsabilidad de construir una perspectiva para el futuro.

En ese sentido, destacó la propuesta de una estrategia nacional de desarrollo y convocó a la ciudadanía a participar en el próximo Congreso Nacional de Educación, al considerar que la enseñanza constituye una herramienta central para mejorar las condiciones de vida del pueblo.

El edil de la Bancada 1001 Maldonado cerró su intervención evocando el poema “El pueblo”, de Pablo Neruda, dedicado a los trabajadores anónimos que, con sus manos, transforman la naturaleza y construyen la sociedad.

EL PUEBLO

“De aquel hombre me acuerdo y no han pasado

sino dos siglos desde que lo vi,

no anduvo ni a caballo ni en carroza:

a puro pie

deshizo

las distancias

y no llevaba espada ni armadura,

sino redes al hombro,

hacha o martillo o pala,

nunca apaleó a ninguno de su especie:

su hazaña fue contra el agua o la tierra,

contra el trigo para que hubiera pan…”

“Honor y gloria a los fundadores de la Convención Nacional de Trabajadores. Pan y rosas para las obreras y los obreros del mundo”, concluyó.

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