El presidente de Brasil Jair Bolsonaro tiene cinco días para explicar sus declaraciones sobre las urnas electrónicas y el actual sistema electoral del país.
La medida fue dispuesta por el presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil, Edson Fachin, quien resolvió la disposición luego de recibirse una demanda del Partido Democrático Laborista, donde se acusa al mandatario de propaganda electoral anticipada.
Aunque no es la primera vez que Bolsonaro realiza insinuaciones negativas, y/o ataques directos, al sistema electoral brasileño, el tema reflotó cuando esta semana el ex militar reafirmara ante 40 diplomáticos sus sospechas sin fundamento, sobre las urnas electrónicas y el proceso electivo del país.
De acuerdo a Prensa Latina (PL) Bolsonaro fundó sus dichos “en una investigación abierta por la Policía Federal en 2018, con la autorización del Supremo Tribunal Federal (STF), sobre la invasión de un hacker al sistema del Tribunal Superior Electoral (TSE)”.
Lo que no contó el mandatario es que la misma corte informó repetidamente que dicho acceso había sido bloqueado y que de ninguna forma puede interferir en ningún resultado.
Los denunciantes solicitaron, además, se investigue a Bolsonaro “por el encuentro con representantes foráneos y sus embestidas contra el método electivo nacional”.
En su demanda los parlamentarios señalan “que el excapitán del Ejército cometió improbidad administrativa, propaganda electoral anticipada, abuso de poder político y económico, y crimen contra el Estado Democrático”.
“No puede el representado utilizar el cargo de presidente de la República para subvertir y atacar el orden democrático, buscando crear verdadero caos en el País y desestabilizar las instituciones públicas”, afirma el texto remitido por los parlamentarios al Tribunal Superior.
Para los denunciantes, Bolsonaro arremetió contra el sistema electoral con lo que calificaron como un “ataque irracional y absolutamente infundado al sistema electrónico de votación adoptado en el país”.
Agregan que, en esta ocasión, el presidente hizo uso de los recursos públicos, al realizar el encuentro con los diplomáticos en el Palacio de la Alvorada y trasmitir el mismo en vivo por cadena nacional, vía TV Brasil y en su propio beneficio.
El presidente del Tribunal Superior Electoral ha enfatizado “que resulta necesario dar un basta a la desinformación y al populismo autoritario”, al tiempo que señaló que “hubo manipulación en la presentación del gobernante”, al “intentar secuestrar la acción comunicativa y, de ese modo, la opinión pública y la estabilidad política se exponen a riesgos continuos”.
Para Fachin, se trata de un “inaceptable negacionismo electoral por parte de una personalidad importante dentro de un país democrático y es muy grave la acusación de fraude a una institución, una vez más, sin presentar pruebas”.






















