Un nuevo 14 de Agosto

Todo el movimiento estudiantil convoca bajo la consigna: “Al igual que ayer, enfrentaremos el desmantelamiento de la educación del pueblo con organización y lucha”.

La agenda del campo popular en nuestro país está cargada de hitos que invitan año a año a que miles de jóvenes nos organicemos para salir a las calles para que algunos hechos de la historia reciente del Uruguay no se repitan, para reconstruir nuestra historia como pilar fundamental para forjar nuevos horizontes, y también, para defender muchos de los derechos conquistados en los últimos años y que vemos día tras día como son borrados con el codo, mientras se escriben nuevas reglas de juego por parte del actual gobierno.
Estamos en la previa de la conmemoración de un nuevo 14 de agosto, Día de las y los mártires estudiantiles a raíz de que, en esta fecha, hace 54 años atrás, fue asesinado el primer estudiante de una lista que lamentablemente fue creciendo en el correr de los años. El 12 de agosto de 1968 se dio una movilización estudiantil en la puerta de la Facultad de Veterinaria como contestación a una coyuntura nacional donde los salarios bajaban y subía la inflación. La respuesta por parte del gobierno al empobrecimiento de las y los trabajadores fueron las medidas prontas de seguridad, como forma de reprimir una creciente movilización que reclamaba condiciones dignas para vivir, donde la Universidad de la República se hacía eco de los planteos del campo popular, es por eso que días previos al 12 de agosto es allanada la sede central, varias de sus facultades, se censuraban sus comunicados y se pedía por parte del poder Ejecutivo a la Cámara de Senadores la venia para destituir a los miembros del Consejo Directivo Central. Como respuesta al autoritarismo y el avasallamiento de la autonomía y cogobierno universitario fue la movilización pacífica de Veterinaria en la que se encontraba Liber Arce, quien era estudiante de Odontología, militante de la FEUU y la UJC. En dicha movilización fue baleado y dos días después falleció en el Hospital de Clínicas producto de la hemorragia, este hecho desató una inmensa movilización en 18 de Julio, mientras Liber era velado en el hall de la Universidad de la República.
Desde esa fecha ningún 14 de agosto ha pasado de forma desapercibida para nuestra juventud, para el movimiento estudiantil y el campo popular, ya que año tras año se renueva de rebeldía e imaginación para recordarlo, incluso en las peores épocas, donde las únicas formas de hacerlo eran de forma clandestina con pequeñas acciones, como dejar claveles rojos en la puerta de la Universidad.
En esta fecha tan emotiva homenajeamos a las y los compañeros que hemos perdido como una manera de abrazar a sus familias y amigos, pero también los homenajeamos como forma de resistencia por las luchas que hoy se mantienen vigentes, al igual que hace 54 años, y donde es clave articular las nuevas y justas reivindicaciones que llevamos adelante las y los jóvenes, de eso se trata cuando decimos que “el mejor homenaje es seguir luchando”.
Es también importante poder recordar a cada uno de quienes se han dispuesto a defender en los peores momentos la democracia y que a tan temprana edad sus vidas fueron arrebatadas, esa lista de estudiantes que comenzó con Liber continuó con otros y otras. Hace 50 años, en la antesala del golpe de Estado y con la profundización de la represión de la movilización popular también fueron asesinados Susana Pintos (26 años), estudiantes de la UTU; Hugo de los Santos (19 años), estudiante de Economía; Santiago Rodríguez Muela (22 años), estudiante del liceo 8: Íbero Gutiérrez (22 años), estudiante de Humanidades; Blanca Castagnetto da Rosa (24 años), estudiante de Notariado; Leonel Martínez Platero (29 años), estudiante de Arquitectura; Gustavo Luis Couchet (22 años; estudiante de Agronomía, Juan Fachinelli (32 años), estudiante de Arquitectura y profesor de dibujo, Aurelio Fernández (27 años), estudiante de medicina; Joaquín Klüver (22 años), estudiante de Agronomía. Luego del golpe de Estado, entre otras y otros, Ramón Peré (29 años), estudiante de Veterinaria; Walter Medina (17 años), estudiante de secundaria.

El movimiento estudiantil uruguayo ha sido y es vanguardia a la hora de organizar cada 14 de agosto como una fecha para tomar las avenidas, las plazas, los lugares de trabajo y los centros educativos para que el silencio sea ocupado por las fotos que nos recuerdan a cada una de las y los mártires estudiantiles. Siendo un movimiento estudiantil consecuente con su historia y que nutre de contenidos políticos y propuestas cada vez que convoca a movilizar a miles de estudiantes, como lo hace este año bajo la consigna: “Al igual que ayer, enfrentaremos el desmantelamiento de la educación del pueblo con organización y lucha”. Las movilizaciones de este próximo domingo inundarán las calles de jóvenes en muchas partes del país. En Montevideo se realizará una marcha desde la explanada de la Universidad de la República hasta la Plaza 1° de Mayo, pero no es la única acción que el movimiento estudiantil lleva adelante, en estos días previos, en el marco de la ya clásica “Quincena estudiantil”, hemos podido vivir una gran cantidad de actividades descentralizadas, donde cada gremio estudiantil -en este proceso de reconstrucción pos pandemia- ha podido abrir sus puertas para invitar a las nuevas generaciones a ser parte de esta lucha. Además, como es costumbre, las y los estudiantes nos vemos rodeadas del movimiento sindical, cooperativista y diversas organizaciones sociales, que han tomado como suyas las consignas del estudiantado y estarán presentes en la movilización. En particular este año las y los estudiantes se movilizan en el marco de la Rendición de Cuentas que representa un recorte al futuro, ya que el congelamiento del presupuesto de la Universidad hace que la educación en este plano sea para unos pocos y que las oportunidades de acceso, permanencia y egreso de las y los hijos de los trabajadores se vea amenazada. Es por eso que denunciamos el daño que se hace con este recorte al sistema de becas, a nuestro Hospital de Clínicas, a el sistema de investigación, y sobre todo a las y los docentes y funcionarias, a los que se les precariza su trabajo. También nos movilizamos porque creemos que debemos avanzar hacia una educación popular y participativa, por lo que la propuesta de reforma educativa realizada por el gobierno, a la misma vez que se materializa un recorte presupuestal que alcanza los 56 millones de dólares, necesita de espacios reales de diálogo para que sea discutida por las y los estudiantes y docentes. Nos movilizamos porque no nos conformamos con las injusticias, estamos dispuestas a construir herramientas y proyectos alternativos para cambiarlo todo.

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