En esta oportunidad, la actividad se desarrolló en el Paraninfo de la Universidad de la República (UDELAR) y contó con la participación del rector de la casa de estudios, Héctor Cancela; la historiadora Magdalena Broquetas; en representación de la FEUU, Candela Pulido y Martín Cardozo en representación del PIT-CNT. La presentación tenía como objetivo reflexionar sobre el pasado, presente y futuro de la unidad entre trabajadores y estudiantes.
Cancela: “Universidad de los trabajadores”
El rector reconoció, en nombre de la UDELAR, la trayectoria y el aporte de la CNT a la construcción de un país más justo y afirmó que tanto la universidad como el movimiento sindical han compartido siempre la misma convicción de que el conocimiento y la organización son herramientas fundamentales para transformar la sociedad.
Más del 20% de quienes ingresan a estudiar en la Universidad son trabajadores y trabajadoras, porcentaje que se va incrementando con el tiempo. A su vez, más del 54 % de quienes ingresan son la primera generación en su familia en acceder a los estudios universitarios, informó Cancela.
Destacó la participación de la institución educativa con referentes académicos en distintos ámbitos de debate y discusión nacional sobre el futuro del trabajo y los trabajos del futuro. “Ejemplo de ello es el diálogo propiciado por la OPP y el propio PIT-CNT para el diseño de la Estrategia Nacional de Desarrollo, tenemos también intercambios con el MTSS, interlocutores sociales sobre la discusión entorno a la reducción del tiempo del trabajo”, destacó.
“La coyuntura nacional e internacional nos exige profundizar en el desarrollo de nuestras capacidades intelectuales, creativas y colectivas para que el conocimiento que producimos a diario siga teniendo impactos positivos en la garantía de los derechos humanos, entre ellos los derechos laborales”, aseguró.
Al cerrar su intervención, dijo: “en este aniversario y más allá de todas estas actividades lo que queremos es honrar la memoria de quienes hicieron posible este camino y reafirmar nuestro compromiso con el futuro. Porque los desafíos de hoy, la innovación tecnológica, la justicia social y la sostenibilidad, requieren la misma visión futura, de articulación y de compromiso como la unidad que inspiró a la CNT hace seis décadas”.
Broquetas: “La unidad y el vínculo”
La historiadora hizo un recorrido por la coyuntura histórica que acompañó el proceso de unificación del movimiento sindical. Partió en la década del 50, cuando aún el movimiento sindical y la izquierda política se encontraba fragmentada con intentos de unificación que aún no habían prosperado. La consigna «Obreros y estudiantes, unidos y adelante», pasó a formar parte, desde ese entonces, de las luchas sociales que protagonizaron estos grupos y que en el corto plazo, habida cuenta de la crisis que atravesaba el país, se fueron haciendo cada vez más frecuentes.
La lucha en esos años era acompañada de represión hacia los trabajadores. En agosto de 1965, luego
de una jornada histórica de paros en el mes de abril, se lleva adelante el Congreso del Pueblo con representantes de 700 organizaciones sindicales, estudiantiles, cooperativas y de jubilados.
“La ampliación de las alianzas sociales que había propiciado el Congreso del Pueblo fue la plataforma para otro Congreso, en el 66, el Congreso de unificación sindical que se hizo entre el 28 de setiembre y el 1ro de octubre, del que estamos conmemorando 60 años y en el que la CNT pasó de ser un ámbito de coordinación a un organismo unificador que adopta lo sustancial del Congreso del Pueblo”, explicó.
Broquetas destacó en su exposición dos elementos del proceso histórico de unificación; por un lado el haber alcanzado y mantenido la unidad y por otro el vínculo estrecho entre movimiento sindical y movimiento estudiantil; “ambas cuestiones, la unidad y el vínculo, no es algo que se haya dado en otras partes de la misma manera” y constituyen una identidad “que se forjó en estos largos 60, en la dictadura” y que es parte “de la comunidad y del acervo forjado colectivamente” y que debe servir también “para mirar hacia adelante, para proyectar hacia el futuro”.
Cardozo, PIT-CNT: “Acumulación positiva”
Cardozo ubicó el vínculo entre las luchas de obreros y estudiantes más atrás que Broquetas, durante la dictadura de Terra. Destacó que ni el movimiento sindical ni el estudiantil tienen un carácter corporativo ni lo han tenido a lo largo de su historia. “Podemos verlo en la Huelga General contra la dictadura, no se limitaron a ver a sus afiliados o compañeros estudiantes, sino que se expandieron a defender la libertad, la democracia, a nuestra sociedad”, señaló.
Una “acumulación positiva”, dijo Cardozo, que llevó también a la descentralización de la universidad llevándola al interior con todo lo que implica a nivel comunitario y de desarrollo de los departamentos.
Ya finalizando, se dirigió a “los compañeros jóvenes” y explicó que pretende instalar un relato de que los jóvenes de hoy no tienen apego al trabajo, a la educación, que se van de las instituciones educativas. “Está bravo el apego al trabajo cuando la mayoría de los gurises jóvenes ganan menos de 20 mil pesos y trabajan en condiciones precarias. Está difícil ir a estudiar cuando los gurises hacen de madre y padre o llueve y quedan de barro hasta la nuca, y sí, obvio, está difícil tener comprensión lectora o saber las tablas con hambre, y sí, está difícil ir con hambre a la escuela, por eso le digo a los gurises, que no se dejen estigmatizar, son el presente y el futuro no solo de nuestra sociedad, sino también de nuestra CNT”, arengó.
Pulido, FEUU: “La unidad marca el rumbo”
Pulido comenzó su intervención diciendo: “Compañeros y compañeras, hoy nos convoca una fecha que es una herida y al mismo tiempo una bandera; se cumplen 58 años del asesinato de Líber Arce, herido de bala policial el 12 de agosto de 1968 frente a la Facultad de Veterinaria y fallecido dos días después. Pero Líber no llegó solo a esa esquina; su sacrificio fue el punto de llegada de una unidad forjada durante décadas y el punto de partida de una resistencia que aún hoy, en este presente de desafíos, nos marca el rumbo”.
Aseguró que la unidad y el vínculo entre trabajadores y estudiantes no nació de un acuerdo de cúpulas sino de la comprensión de que el destino del conocimiento no puede ser ajeno al destino del trabajo.
“Desde muy temprano, las estudiantes hemos sabido estar al lado de las reivindicaciones obreras como las huelgas de los tranvías a principios del siglo XX. Ya en 1944 la Federación proclamaba «Viva la unidad obrero estudiantil», reconociendo que ambos sectores se enfrentaron y enfrentan una misma realidad de explotación y opresión bajo el sistema capitalista e imperialista”, aseguró.
La militante estudiantil recordó que lo que empezó en abril de 1968 como una protesta liceal por el aumento del precio del boleto rápidamente se transformó en una denuncia contra un modelo de hambre. El 9 de agosto la policía violó la autonomía universitaria y decidió allanar varios servicios sin orden judicial y tres días después, un 12 de agosto, aquella bala policial hirió de muerte al estudiante Líber Arce frente a la Facultad de Veterinaria.
“A Líber lo siguió Susana Pintos, estudiante de la Escuela de la Construcción de la Universidad del Trabajo y Hugo de los Santos, estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas y de administración; tenían 27 y 19 años, se encontraban auxiliando a sus compañeras bajo el fuego de las escopetas de perdigones”, denunció.
Con el golpe de Estado sobrevino la ilegalización de la FEUU “clausurando los locales y obligando, a las compañeras de ese momento, a pasar a una dura resistencia clandestina”, indicó.
A la salida de la dictadura, en 1980, estudiantes y trabajadoras impulsaron el NO al plebiscito constitucional de los militares abriendo las puertas de la transición y finalmente, en 1983 se crea la Asociación Social y Cultural de Estudiantes de la Enseñanza Pública (ASCEEP) y se lleva adelante una masiva semana del Estudiante en setiembre, con unas 80 mil personas marchando hacia el estadio Franzini. “Fue allí que el movimiento obrero estudiantil demostró que no iba a quedarse en silencio, recuperando la calle codo a codo”, destacó.
Más adelante y cerca de concluir su intervención, Pulido aseguró que el futuro que estamos construyendo exige una Universidad de puertas abiertas “que no sea un ascensor social para el éxito individual, sino una herramienta de desarrollo nacional y popular que investigue los problemas de nuestra gente”.





















