Andrade en Florida: “Las transformaciones profundas son posibles solo si el pueblo está organizado y movilizado”
En el marco de la gira nacional de la 1001, el senador Oscar Andrade estuvo en Florida, donde participó de asambleas obreras, encuentros con vecinos y vecinas, entrevistas con medios y del lanzamiento de la lista 2001, junto a Fabiel González, candidato departamental.
Entrevistado en el Canal TV Florida, Oscar Andrade, destacó que “los problemas que tenemos como sociedad son complejos, importa la institucionalidad, claro que importa, que la institucionalidad este enfocada en un sentido de resolver los problemas, pero la sociedad tiene que participar”.
Puso un ejemplo de Islandia “tenían un problema importante con el uso problemático de sustancias en la adolescencia, sobre todo el alcohol, pero también pastillas. Y realizaron una campaña agresiva, le pusieron Gestión del tiempo libre, que implicó inundar con plazas, deportes, pinturas, comics. Los resultados los tuvieron a los 8 o 10 años y fueron notorios, se desplomaron los niveles de consumo. Hoy en el Uruguay es muy difícil que alguien te vote si le planteas resultados a los 8 o 10 años, porque te piden resultados a las 8 o 10 horas. Pero por honestidad vos tenes que decir que algunas políticas, si no son a mediano plazo, no van a dar resultado”.
Sostuvo que en este período pasó mucho de las promesas que no se podían cumplir “cualquiera que estudiara un poco el Presupuesto sabía que era imposible una de las principales promesas que fue que iban a ahorrar 900 millones sin tocar salarios y jubilaciones. Vos miras por donde quieras el Presupuesto Nacional y no hay forma de sacar 900 millones de dólares sin tocar salarios y jubilaciones. ¿El resultado cuál fue? El ahorro anunciado no llegó a 900 millones, pero para alcanzar 650 millones tuvo que rebajar salarios y jubilaciones durante tres años. Lo sabíamos esto, entonces ¿la culpa de quién es? Nuestra. Porque no pudimos explicar en la campaña que una de las promesas más seductoras era imposible, porque si yo le digo a la gente “miren que yo voy a arreglar el déficit fiscal pero no voy a tocar salarios y jubilaciones, ni la inversión”, entonces es bárbaro”.
“Nosotros no vamos a vender humo, en primer lugar, vamos a asumir el conflicto, hay temas que tienen conflicto y por lo tanto no van a ser sencillos de resolver y otro tratar de ser muy realista en tu transformación. Pongo un ejemplo bien gráfico del año pasado. Me tocó trabajar con los artistas que tienen el problema de que las plataformas que vienen a sustituir el disco y demás pagan muy poco. Pero en el caso del artista secundario cobra solo por la realización, si el tema fue un fracaso o tuvo millones de reproducciones el artista secundario no ve un peso. Entonces hay que contemplar al artista secundario y mejorar las prestaciones del artista. La respuesta de Spotify fue: me voy del Uruguay. Los sectores del poder cuando ven que vos vas a conquistar un derecho no es que con generosidad se abren a la posibilidad en general son duros”, dijo.
“Las transformaciones profundas, que el Uruguay se merece, que son justas y necesarias, son posibles solo si el pueblo está organizado y movilizado atrás de esas transformaciones”, enfatizó Andrade.
Para el senador, “ese es el vector principal de la autocrítica que hizo el FA. Hay dos autocríticas muy fuertes del FA, una es el descuido de la transformación cultural, una transformación económica si no transforma la manera de sentir no se sostiene, si una sociedad es profundamente egoísta no resiste el mantenimiento de políticas sociales para atender a quien está más contra el piso. Si al cambio de política no lo acompaña el cambio de cultura estás liquidado. La izquierda descuidó esa batalla de una manera imperdonable. Porque no es que nos sorprendió, en los 90 teníamos claro que el neoliberalismo no era solo una estrategia económica, iba acompañado del individualismo exacerbado, de promover el consumo como motivo de la felicidad. La otra es la estructura organizativa con la que das la lucha política, si los cambios políticos se conquistan, no podés pensar en los cambios políticos sin organización. El FA, para ser diplomático, descuidó la militancia de base”.
“La izquierda tiene desafíos electorales, ganar en primera vuelta, o con mayoría parlamentaria o ganar por lo menos, son las distintas posibilidades. También podés perder. Ninguno de esos escenarios está descartado hoy, depende de la acción política que despleguemos en la calle. Ahora no queremos ganar las elecciones por ganar las elecciones, queremos ganar para superar lo que el FA hizo y la única manera de hacerlo es mirarte en el espejo de las dificultades”, manifestó.
Consultado por si hablaba “en nombre del Partido Comunista o del FA”, respondió: “Creo que reflejo bastante bien el Congreso de autocrítica”. “La autocrítica que vale es la que modifica la práctica”, agregó.
“Bertolt Brecht decía “es humana la injusticia, pero mucho más humana es la lucha contra la injusticia”. Eso es de un inmenso valor ético. La política tiene que reflejar eso”, enfatizó.
Sobre el respaldo a Carolina Cosse, Andrade indicó: “tenemos tres muy buenos candidatos. Nos queda definir el orden de la fórmula en junio, quién va a estar en el Ejecutivo y quién va a estar al frente del Parlamento. Voy a plantear algunos desafíos por los que creo que Carolina es la que está mejor preparada. Un eje vertebrador del Programa del FA es la transformación de la matriz productiva y cómo para eso las empresas públicas juegan un rol relevante, que además debe tener una dimensión de integración nacional. Es muy importante para un precandidato haber estado al frente nada más y nada menos que de ANTEL. Además, agarrar una empresa que estaba lejos de ser la empresa líder en telecomunicaciones en Uruguay y pegar un enorme salto no solo para ser la empresa líder, transfiriendo a rentas generales mucho más que en períodos anteriores, poniendo al Uruguay a la cabeza del cambio científico y tecnológico, y el cable submarino, y Data Center y la fibra óptica de alcance nacional, que hoy es parte del debate que atraviesa la ley de medios en el sentido de la ventaja comparativa de ANTEL y con mucho vínculo tecnológico y de investigación.
Es una ventaja importante haber estado en el Poder Ejecutivo, porque te ayuda a la construcción de mirada nacional, es importante la mirada departamental, pero no es lo mismo que la nacional que es mucho más compleja. Un segundo aspecto importante del Programa del FA tiene que ver con la transformación del Estado a los efectos de la inclusión social. Ya lo intentó el FA con los gabinetes sociales, pero el resultado no logró quebrar las inercias institucionales. Y si hay una cosa que destacó este proceso de Carolina al frente de la Intendencia de Montevideo es que, a pesar de estar cruelmente saboteada, para ponerlo en cifras de los 500 millones de dólares que tenía para invertir la Intendencia le quitaron 200, 100 del Fondo Metropolitano y 100 del Fideicomiso, tuvo que arreglarse con el 60% de lo que tenía para invertir, y tenía una propuesta de llegar a 37 barrios con el Plan ABC y llegó a más de 60 barrios. Esto es que la atención de las policlínicas municipales se incrementó en un 60%, ensayando además respuestas a la salud mental, incrementar los recursos dados a todos los municipios. En medio de la crisis vos tenías una respuesta, cuando el agua, cuando la pandemia, en las ollas. Lo otro, un vínculo con la academia, pesado. Este período va terminar con la mayor entrega de tierras a cooperativas de vivienda en la historia, en un área donde hay disputa, donde el mercado inmobiliario tensiona. Una cuarta dimensión es no tenerle miedo a lo redistributivo. La Intendencia desarrolló una reforma tributaria donde a la inmensa mayoría de los vecinos les bajó el tributo y a las viviendas de más de medio millón de dólares les subió el tributo y no se murió nadie. Entonces le veo más condiciones a Carolina para aplicar al programa del FA. Además, tengo una convicción, creo que Carolina y Yamandú o Yamandú y Carolina es una fórmula muy potente”.























