La situación en la Universidad de la República es compleja debido a la falta de recursos que derivan en clases superpobladas, docentes con bajos salarios mientras aumenta la población estudiantil. En este marco los docentes universitarios, junto al resto de los órdenes (estudiantes y funcionarios no docentes), se suman al paro general parcial convocado para el día de mañana martes 12 de agosto.
Nicolás Marrero dirigente de la Asociación de Docentes de la Universidad de la República (ADUR), estuvo el pasado viernes en El Popular en radio (*) para conversar sobre la situación de nuestra máxima casa de estudio en el marco de la lucha presupuestal.
– ¿Cuáles son las necesidades de la Universidad de la República (Udelar)?
Nosotros elaboramos, en conjunto con las autoridades de la Universidad durante todo el año pasado, un plan estratégico de desarrollo de la Universidad y un planteo de solicitud de recursos, que equivale a un incremento del entorno del 52% del actual del presupuesto universitario, unos 300 millones de dólares. Partimos de un balance de, de la situación en la que está la Universidad en términos presupuestales y en términos generales, en todo lo que tiene que ver con los componentes de enseñanza, investigación, de extensión, así como la situación de los trabajadores, de las condiciones de estudio y de trabajo.
Y el balance es bastante claro sobre lo que pasó en el quinquenio, donde sufrimos un importante retroceso, una pérdida del presupuesto universitario, que impactó fuertemente en los salarios y en las condiciones de trabajo y también de estudio, porque, durante ese mismo quinquenio, tuvimos una explosión de la matrícula estudiantil y por lo tanto hay un conjunto de situaciones muy críticas, por ejemplo, el problema de las becas.
Hay una buena noticia que es que la Universidad cubre una mayor cantidad de estudiantes en todo el país, porque este crecimiento de matrícula en particular se reflejó en el interior, pero, que a la vez presupuestariamente no está reflejado en términos presupuestales y la universidad está cubriendo apenas la mitad de las becas que están siendo solicitadas.
A su vez hay un conjunto de cuestiones que tienen que ver con el desarrollo de la universidad, propuestas de investigación de altísimo nivel y de excelencia, que tampoco están pudiendo ser financiadas y otros aspectos que tienen que ver con los funcionarios docentes y no docentes, en términos de poder cubrir puestos de trabajo.
La falta de presupuesto está repercutiendo negativamente en algunos aspectos centrales del quehacer universitario y esto también se refleja en la importancia que tiene la Udelar para el desarrollo político, académico, cultural y productivo del país.
Todos sabemos el papel que cumplió la universidad durante la pandemia, por ejemplo, pero también otros aspectos que tienen que ver con entramados específicos de la estructura productiva, en la cual el aporte del conocimiento y la producción de investigaciones repercute de forma positiva, en términos de crecimiento económico, como está un poco planteada la retórica por parte del gobierno en particular en este caso.
Y finalmente también hay una repercusión que es positiva del pasaje de miles de estudiantes por la Universidad. Estudios recientes revelan que un estudiante que se recibe y pasa por la Universidad tiene repercusión en su movilidad social, en términos de mejora de los ingresos y también de su inserción en la vida democrática del país, así como cultural.
– Vos hablabas de que la mayor cantidad de crecimiento de la matrícula se da en el interior del país, que tiene que ver con todo un proyecto de desarrollo de los centros regionales en el interior y cómo eso impacta en las comunidades, en la población, la posibilidad de desarrollo en el interior, que justamente es una de las zonas en donde estamos diciendo sistemáticamente que hay que hacer algo para poder desarrollar esas zonas del país.
Sí totalmente, la Universidad hace más de 15 años viene desarrollándose fuertemente con distintos centros universitarios en el litoral en el noreste en el este y ahora recientemente también, en el sureste y efectivamente empiezan a suceder un conjunto de cosas, en primer lugar, el estudiante no se desarraiga de su lugar de origen. Además, lo que ocurre es que también docentes de Montevideo u otros lugares se van a radicar al interior del país y empiezan a crecer un conjunto de situaciones que permiten también una expansión cultural en esas zonas, y productivas. Por ejemplo, en Rivera, en Tacuarembó están conectadas muchas iniciativas de tipo productivas por mencionar el sector maderero con estudios universitarios que permiten incorporar tecnología en diversos aspectos, pero también actividades que hace la Universidad vinculadas a las empresas públicas.
Entonces hay una posibilidad de inserción de esos estudiantes y docentes en el interior del país, pero eso se está haciendo hoy con mucha debilidad, con mucha capacidad y compromiso de los docentes, de los funcionarios y también de los estudiantes, pero con muchas debilidades porque implican estructuras académicas que están muy poco consolidadas por falta de presupuesto.
Esto nos pasa en todos lados, pero también en el interior y recrudece en docentes con grados muy bajos, para que la audiencia sepa, la estructura docente de la Universidad tiene cinco grados, del grado 1 al 5. El 65% de los docentes está entre grado 1 y grado 2, es decir que son los grados de ingreso. Y los salarios de esos docentes, el salario de ingreso de un grado 1 con 20 horas semanales, está en 18 mil pesos líquidos, o sea que está por debajo de la línea de pobreza. Y tenemos bastantes docentes en ese lugar, alrededor de 2.000 docentes que están ahí. Y por supuesto esto repercute porque nadie puede vivir con 18.000 pesos. Entonces eso habilita el multiempleo y tener que trabajar muchísimas horas y en otro tipo de trabajos para poder pagar la olla.
Entonces, si decimos que necesitamos educación de calidad, investigación de calidad y desarrollar procesos de extensión de calidad, entonces necesitamos que esos docentes y los funcionarios también perciban salarios dignos. Por eso también estamos, en esta solicitud presupuestal, pidiendo recursos para el incremento de los salarios docentes al menos para que un grado 1 tenga un piso de 30.000 pesos y esto equivale a poder empatar o tener cierta similitud con lo que sucede en los salarios en la UTEC o en el resto de la educación terciaria pública. Los salarios docentes de la Udelar están por debajo de la UTEC y del resto del sistema de educación.
Esto es histórico, hace una semana fuimos al Parlamento y hablamos con algunos senadores y nos dicen, pero esto de los salarios viene de hace muchos años, y es verdad, es decir hace poco publicamos la historia de ADUR y ahí en los relatos de hace 40 años este el problema de los salarios bajos docentes estaba siempre en el tapete y la universidad aparecía siempre como el último orejón del tarro a la hora de la distribución de recursos.
La dedicación total es otro tema, es a partir del grado 2 al menos con 30 horas no en efectividad, pero, pero que también requiere de recursos. En este último quinquenio los ingresos a dedicación total fueron muy a cuentagotas. Hay muchos docentes que todavía están por ingresar a ese régimen de dedicación total teniendo las condiciones con una evaluación positiva, pero no están pudiendo ingresar por falta de recursos. Con el tiempo muchos servicios han ido consolidando su labor en torno a estructuras docentes más consolidadas, docentes que se dedican exclusivamente a la tarea universitaria, pero bueno, eso no fue acompañado en lo salarial. Entonces, inevitablemente los docentes tienen más de un trabajo, y esto trae una situación de precariedad laboral muy fuerte en la docencia. Entonces tenemos una consolidación de la precariedad laboral y desde el sindicato, desde ADUR estamos en una pelea por desprecarizar el trabajo docente.
– El otro día estuvo acá el rector de la Universidad de la República, Héctor Cancela y decía que la relación entre cantidad de estudiantes y docentes es terrible y eso también es un problema.
Hay un número que está en el documento que ustedes tienen ahí disponible que muestra que creció la cantidad de estudiantes, pero no de docentes, entonces hay más estudiantes por cada docente y sí, la atención se empeora. 143.000 estudiantes en 2020 a 170.000 en 2024 con una plantilla docente estancada. Entonces tenés situaciones como la de la Facultad de Psicología donde hay cursos que tienen más de 1000 estudiantes con muy poquitos docentes para poder atenderlos o en la Facultad de Información y Comunicación o en Ingeniería. Y eso está empeorando las condiciones de estudio de esos estudiantes, porque, aunque se traslade ese tipo de cursos a la virtualidad no mejora la calidad. De hecho, se requeriría más recursos para poder atender adecuadamente estudiantes en la virtualidad. Y a su vez se empeoran las condiciones de trabajo, porque implica todo un desgaste muy importante en términos de la preparación de las clases, la corrección de las tareas y demás. En definitiva, está generando un cuello de botella muy importante.
(*) Programa emitido los lunes, miércoles y viernes de 10.00 a 11.00 horas por Radio Fénix.























