Barbados ha emprendido el camino para cortar la histórica relación de dependencia constitucional con la monarquía británica.
El paso significa que se dirá adiós a la reina Isabel II y con ello pasar a ser “la República más joven del mundo”.
Calificado como hecho histórico por muchos, otros han remarcado que se trata de apenas un “primer paso”.
Consultado por la agencia Prensa Latina, David Denny, secretario del Movimiento Caribeño para la Paz y la Integración, señaló que se encontraban “muy felices porque dejaremos de tener a la reina de Inglaterra como nuestra jefa de Estado”, sin embargo, acotó, “vemos este acontecimiento como el principio de la construcción de un proyecto”.
En sus declaraciones al medio de prensa, Denny afirmó que la organización que dirige “comenzará a hacer campaña desde el primer día de la proclamación de la república parlamentaria para instaurar un sistema de gobierno en el que los electores tengan derecho a votar por el presidente del país”.
Junto a esto, se proponen que se aumente el nivel de participación popular, en todos los procesos de toma de decisiones y para ello impulsarán las asambleas electorales y el trabajo de las comunidades, agregó el destacado sindicalista barbadense.
En su perspectiva, resulta central, añadió Denny, el trabajo para que realmente se “trabaje en la democratización de las empresas públicas y privadas para que la clase trabajadora pueda beneficiarse de las ganancias procedentes de ese tipo de corporaciones”.
El destacado dirigente aclaró que a pesar de que el país avanza hacia una nueva forma de gobernarse, ello no traerá como resultado inmediato “cambios reales en el programa económico, ni en las relaciones comerciales y financieras que mantiene la isla caribeña con Estados Unidos, Europa o la antigua metrópoli británica”, ejemplificó.
“Todo seguirá como antes, y es por eso que decimos que esto es solo el comienzo en la construcción de una república, porque se necesitan cambios económicos que se traduzcan en mejores condiciones para el pueblo”, enfatizó el dirigente sindical.
Al evaluar lo que significará este “primer paso” en el plano de las relaciones internacionales, Denny destacó que ello traerá “un impacto internacional, ya que espera que las islas vecinas como Jamaica, Santa Lucia, Granada, San Vicente y las Granadinas y Antigua y Barbuda, que todavía tienen a la reina Isabel II de Inglaterra como su jefa de Estado, sigan su ejemplo y también se conviertan en repúblicas”.
Según consigna el medio de prensa, el barbadense manifestó su molestia y rechazo “por la presencia en la ceremonia del príncipe Carlos, heredero de la Corona británica”, en la ceremonia realizada este martes en Bridgetown y en la cual pronunció un discurso en los que rememoró “los vínculos” entre los pueblos de ambos países.
“Constituye un insulto al pueblo de Barbados tener como invitado a un representante de la familia real que se benefició de la esclavitud y de la explotación de la comunidad africana”, enfatizó el secretario del Movimiento Caribeño para la Paz y la Integración.
Rolando Arbesún























